Belén Aguilera, una de las voces protagonistas en la gala de los Goya: "Huir de la soledad es inevitable y acabas en lugares mucho peores por ello"
Aunque la gala de los Goya arrastra desde hace años cierta fama de soporífera, con ceremonias eternas y discursos que se alargan más de la cuenta, siempre hay un instante capaz de rescatar la noche del tedio colectivo: las actuaciones musicales, convertidas ya en el gran reclamo televisivo al más puro estilo de los Premios Óscar. En su 40º aniversario, la Academia se instala en Barcelona y refuerza el guiño local con un cartel de marcado acento catalán, donde destacan nombres como Bad Gyal y La Casa Azul.
Sin embargo, la verdadera sorpresa de la noche podría venir de la mano de Belén Aguilera. La artista, que empezó a hacerse notar en las redes sociales, reconoce a Vanitatis que su carrera ha sido “una suma de muchos pequeños momentos”, hasta consolidarse como una de las pop stars españolas a las que conviene seguir de cerca. Para la ocasión regresa a Barcelona, aunque de forma provisional, para subirse al escenario del Auditori Forum CCIB, y tras su paso por el Movistar Arena, la cita catalana no será más que un trámite que promete brillar.
PREGUNTA. Como artista catalana, ¿qué significa para ti debutar en el escenario de los Premios Goya en Barcelona? ¿Hay alguna presión extra al actuar en tu tierra?
RESPUESTA. Es un honor poder formar parte de uno de los eventos culturales más importantes de este país. Recuerdo haber visto algunas actuaciones de las galas que han marcado historia en nuestra cultura y desear poder formar parte de ello en algún momento de mi vida. Como artista catalana, me siento privilegiada de poder hacerlo en mi tierra y, al contrario que presión, siento la acogida de mi casa y la suerte de poder volver a un lugar conocido y seguro de una manera muy distinta a la que me fui.
P. La gala será presentada por Rigoberta Bandini. ¿Tienes algún vínculo con ella o alguna expectativa de compartir escenario?
R. Siento que mi mayor vínculo con Rigoberta es la admiración por ella y su trabajo. Nos conocemos en persona de algunos eventos en los que hemos coincidido y de algunos mensajes que hemos intercambiado y la adoro. Le tengo mucho respeto y ternura y, por supuesto, si se da la oportunidad de compartir escenario, lo haría con gusto.
P. Esta noche compartirás escenario con artistas como Bad Gyal, Dani Fernández o Ana Mena, con quien ya has coincidido sobre un escenario. ¿Hay alguien con quien te gustaría colaborar, o algún momento ‘fan’ que estés esperando durante la gala?
R. La verdad es que los tres mencionados son personas con talento infinito y todas ellas actuaciones que me muero por ver por distintos motivos. Conozco a Dani desde que inicié mi proyecto musical propio, empezamos en la misma agencia de representación y recuerdo verle en los inicios de su proyecto igual que él me vio a mí. Es por eso que me llena el corazón ver ahora todo lo que está consiguiendo y poder coincidir en un sitio así, sinceramente, si lo sobrepienso acabo llorando de la emoción [risas].
Ana es una amiga de la industria a la que amo y admiro enormemente. Tiene, aparte de una voz aterciopelada y celestial, una bondad y una empatía que te arropa cuando estás con ella y te hace sentir en casa y, por supuesto, me muero por ver también lo que tiene preparado.
No sé qué pasará en un futuro pero sí sé que añoro el Mediterráneo y no lo descarto.
Por último, pero no menos importante, Bad Gyal es una de mis artistas favoritas, sin duda. Siento que la propuesta que tiene es completamente hipnótica y tiene toda mi atención siempre. Ella es una estrella.
P. La ceremonia de los Goya se celebra en Barcelona, aunque llevas tiempo viviendo en Madrid. ¿Qué sensaciones te provoca volver a tu ciudad natal, cómo es irte y contemplas la posibilidad de volver a mudarte algún día?
R. Es verdad que me fui de Barcelona en un momento en que lo necesitaba y a día de hoy siento que hice bien. Soy una persona que necesita explorar y conocer lugares y gente nueva. Me estimula viajar y conocer nuevos entornos. Siento que en Madrid conocí una nueva manera de vivir, así como a mí misma e hice unos lazos que considero familia y creo que durarán para siempre. No obstante, ahora, cuando vuelvo a Barcelona y veo su arquitectura modernista y sus calles a veces me vuelve a picar el gusanillo de vivir aquí. No sé qué pasará en un futuro pero sí sé que añoro el Mediterráneo y no lo descarto.
P. Que Susan Sarandon reciba el Goya Internacional cierra un círculo con tu canción inspirada en ‘Thelma & Louise’. ¿Cómo vives este momento, qué significó para ti la película y cómo crees que reaccionarás al verla en la gala?
R. ¡Parece que todo está lleno de casualidades este año! Pienso que es muy emocionante poder vivir ese momento de cerca, teniendo en cuenta cuánto me marcó la película y lo que significó para mi aprendizaje como mujer. Ella es una de las actrices que más admiro y supongo que entraré en shock cuando la vea. No me creo que vaya a vivir ese momento.
P. En tu álbum 'Anela', canciones como ‘Soledad’ reflejan experiencias muy personales. Hablas de la pérdida y del recuerdo de tu abuela, pero también parece tocar la soledad que muchas veces acompaña al éxito. ¿Cómo conviven para ti esos sentimientos?
R. Justamente 'Soledad' es el paralelismo entre poder hablarle al sentimiento a veces angustioso que me acompaña y a mi abuela que para mí fue un ser celestial, convirtiéndolo en un sentimiento bello y acogedor. Es cierto que la soledad tiene connotaciones muy negativas pero, como todo, hay que aprender a transitarla y a encontrarse en ella. Huir de la soledad es inevitable y acabas en lugares mucho peores por ello.
No creo que nadie sea un momento, somos un conjunto de una red mucho más grande
P. Carla Simón definía su película ‘Romería’ como un ejercicio de memoria, “para intentar crear las imágenes que no tengo”, sobre sus padres. ¿Sientes que tus canciones, especialmente en ‘Anela’, actúan como un registro nostálgico de tu vida y de tus emociones?
R. Muchísimo. Siento que es exactamente eso. Mi trabajo más nostálgico, sonora y líricamente. Una especie de limbo emocional transitivo en el que se está en medio de algo y se vive en la sombra del recuerdo.
P. Mirando tu trayectoria desde ‘The girl and the piano’, hasta hoy, ¿Qué momento o experiencia sientes que más ha valido la pena en tu camino artístico?
R. Siempre digo que no ha habido “un” momento, sino muchos pequeños momentos que han ido sumando y bocetándome como artista. Llámalo momento, llámalo personas, llámalo canciones. No creo que nadie sea un momento, somos un conjunto de una red mucho más grande y siento que ese ha sido mi aprendizaje más preciado.
P. Después de los Goya, ¿Qué proyectos o retos te ilusionan más: nuevas colaboraciones, explorar otros géneros, o quizá algo completamente distinto?
R. Tengo ya preparado todo lo que llevo teniendo muchas ganas de mostrar y pronto verá la luz. Siempre me apetece probar cosas nuevas.
P. ¿Qué lugar ocupa el cine en tu vida y eres fan del cine español?
R. Realmente soy bastante fan del cine y me rodeo de cinéfilos. Ocupa un espacio importante en nuestras conversaciones. A medida que he ido creciendo, he ido siendo más fan del cine español y nuestra cultura.
Aunque la gala de los Goya arrastra desde hace años cierta fama de soporífera, con ceremonias eternas y discursos que se alargan más de la cuenta, siempre hay un instante capaz de rescatar la noche del tedio colectivo: las actuaciones musicales, convertidas ya en el gran reclamo televisivo al más puro estilo de los Premios Óscar. En su 40º aniversario, la Academia se instala en Barcelona y refuerza el guiño local con un cartel de marcado acento catalán, donde destacan nombres como Bad Gyal y La Casa Azul.