Lulu Figueroa Domecq celebra sus 40 años con una fiesta boho rodeada de familia y amigos VIP
La pintora reunió a su marido, Adrián Saavedra, su madre, Lucila Domecq, y algunos de sus familiares y amigos más cercanos en una celebración al aire libre muy fiel a su particular universo
Lulu Figueroa Domecq en la celebración de su 40 cumpleaños. (Pablo Paniagua)
Lulu Figueroa Domecq ha celebrado sus 40 años ejerciendo de anfitriona y rodeada de buena parte de las personas que han marcado su vida. La pintora y diseñadora reunió a familiares y amigos en una fiesta al aire libre de marcado espíritu bohemio, una estética que desde hace años forma parte también de su sello personal. Las imágenes que ella misma ha compartido en sus redes sociales dejan ver una celebración relajada, con el jardín y la vegetación como escenario y un ambiente alejado de cualquier exceso. Entre los invitados se encontraban su madre, Lucila Domecq; su hermana Cristina; su marido, Adrián Saavedra; sus primas Ana Cristina Portillo y Eugenia Osborne, además del diseñador Moisés Nieto.
Una reunión especialmente familiar para celebrar una cifra redonda y que refleja algo que Lulu ya dejaba claro hace unos meses en conversación con Vanitatis: por mucho que su apellido esté ligado a algunas de las familias más conocidas de la sociedad española, su vida actual gira fundamentalmente alrededor de su marido, sus hijos, el arte y sus raíces.
Todos los invitados a la fiesta del 40 cumpleaños de Lulu Figueroa Domecq. (Pablo Paniagua)
El escenario escogido y la estética de la fiesta no parecen casuales. La naturaleza ocupa un lugar fundamental tanto en la vida como en el trabajo de Figueroa Domecq. Flores, animales y escenas cotidianas protagonizaron sus primeras obras y siguen apareciendo en un universo artístico que en los últimos años ha ido incorporando también elementos más oníricos y surrealistas.
También su estilismo encajaba en ese imaginario. Para soplar las velas eligió un vestido largo de inspiración bohemia, en tonos claros, con volantes y mangas abullonadas. Un look relajado para una celebración en la que las imágenes espontáneas, las conversaciones y los invitados repartidos por el jardín fueron protagonistas. Entre ellos estaba Moisés Nieto, un nombre que tiene además una conexión especial con Lulu. El diseñador forma parte desde hace años de su universo personal y estilístico y fue precisamente el encargado de firmar uno de los vestidos que utilizó durante la celebración de su boda con Adrián Saavedra en 2016.
Adrián Saavedra, su compañero desde la universidad
A su lado durante el cumpleaños estuvo Adrián Saavedra, con quien Lulu ha construido una relación que comenzó mucho antes de que ambos formasen una familia.
Se conocieron mientras estudiaban en la Universidad Complutense de Madrid. Ella cursaba Historia del Arte y él Historia, aunque, como nos explicaba la propia artista en Vanitatis, no comenzaron su relación hasta el último año de carrera. En septiembre de 2016 se casaron en Jerez de la Frontera y posteriormente llegaron sus dos hijos, Ciro y Lucio.
Lulu Figueroa Domecq junto a su marido, Adrián Saavedra en la celebración de su cumpleaños. (Pablo Nieto)
Los niños son hoy una parte fundamental no solo de su vida, sino también de su obra. Algunas de las escenas cotidianas que vive junto a ellos han terminado trasladándose a sus lienzos y la propia Lulu reconocía que intenta reproducir para Ciro y Lucio parte de aquella infancia que ella tuvo, muy ligada al campo, la naturaleza y la familia.
La presencia de Eugenia Osborne y Ana Cristina Portillo vuelve a demostrar la estrecha relación que existe entre las distintas ramas de la familia. Lulu es hija de Lucila Domecq Williams, hermana de la fallecida Sandra Domecq, madre de Alejandra, Eugenia y Claudia Osborne y de Ana Cristina Portillo.
Una unión familiar que se mantiene desde la infancia. Lulu ha recordado en diferentes ocasiones sus veranos, Navidades y Semanas Santas en Jerez, rodeada de naturaleza y de una familia con la que continúa compartiendo algunos de los momentos más importantes. Precisamente ese círculo fue también uno de sus principales apoyos en uno de los episodios más duros de los últimos tiempos. En marzo de 2025 fallecía su padre, Álvaro Figueroa Griffith, conde de Romanones, y semanas después numerosos miembros de la familia acompañaban a Lulu y a sus hermanos en el funeral celebrado en Madrid.
Cumplir 40 años también encuentra a Lulu en un momento de madurez artística y cada vez más consciente de una herencia familiar extraordinaria. Su abuela paterna fue Aline Griffith, condesa de Romanones, la estadounidense que trabajó para la OSS —precursora de la CIA— durante la Segunda Guerra Mundial antes de instalarse definitivamente en España tras casarse con Luis de Figueroa.
Su biografía estuvo marcada por personajes y escenarios que hoy forman parte de la historia social del siglo XX: desde su relación con figuras como Jacqueline Kennedy o la duquesa de Alba hasta su vinculación con Balenciaga y la finca familiar de Pascualete.
Aline Griffith junto a la duquesa de Alba, Jackie Kennedy y Aline Griffith, abuela de Lulu. (Cortesía)
Sin embargo, cuando Lulu hablaba con Vanitatis sobre aquel legado, lo hacía desde un terreno mucho más íntimo. Recordaba a una abuela que la animaba a pintar, seguía sus exposiciones y disfrutaba con sus obras. Incluso ambas llegaron a fantasear con quién podría interpretar a Aline si algún día su extraordinaria vida llegaba a convertirse en una serie.
Una herencia que Lulu ha llevado a su propio terreno. Estudió Historia del Arte, se formó posteriormente en pintura y terminó desarrollando de manera autodidacta buena parte del estilo que hoy caracteriza su obra. Su última exposición, Floribunda, mostraba precisamente esa evolución desde las flores y la naturaleza hacia escenas más personales.
Ahora, los 40 llegan en ese mismo escenario vital: junto a Adrián, sus hijos, su madre, sus primas y amigos. Una fiesta sin grandes artificios que, por estética y compañía, difícilmente podía representar mejor a su protagonista.
Lulu Figueroa Domecq ha celebrado sus 40 años ejerciendo de anfitriona y rodeada de buena parte de las personas que han marcado su vida. La pintora y diseñadora reunió a familiares y amigos en una fiesta al aire libre de marcado espíritu bohemio, una estética que desde hace años forma parte también de su sello personal. Las imágenes que ella misma ha compartido en sus redes sociales dejan ver una celebración relajada, con el jardín y la vegetación como escenario y un ambiente alejado de cualquier exceso. Entre los invitados se encontraban su madre, Lucila Domecq; su hermana Cristina; su marido, Adrián Saavedra; sus primas Ana Cristina Portillo y Eugenia Osborne, además del diseñador Moisés Nieto.