El pollo coreano de Mercadona que arrasa por su sabor y cuesta poco más de 3 euros
Un preparado inspirado en la cocina coreana que se cuela en el supermercado valenciano y despierta curiosidad por su mezcla de sabor intenso y precio ajustado
Este tipo de soluciones se encuentran en el supermercado valenciano. (Mercadona)
Hay semanas en las que la cesta de la compra cambia sin que apenas nos demos cuenta. No es que dejemos de cocinar lo de siempre, pero sí aparece algún producto que rompe la rutina y se cuela en el menú casi por curiosidad. En esa categoría encaja el pollo coreano que Mercadona ha incorporado a sus refrigerados y que ya empieza a repetirse en muchas cocinas.
Se presenta en bandeja, con la carne ya marinada y una salsa aparte para añadir al final. El formato —unos 380 gramos por algo más de tres euros— lo convierte en una opción asumible para probar sin grandes expectativas ni planificación previa. Basta con una sartén o una freidora de aire para tenerlo listo en pocos minutos.
Pollo coreano marinado con salsa incluida. (Cortesía / Mercadona)
El sabor es, probablemente, lo que explica su buena acogida. Juega con ese equilibrio entre dulce, salado y un punto ligeramente picante que recuerda a la cocina asiática más popular, pero adaptada a un paladar amplio. No es un plato de restaurante ni pretende serlo: es una versión doméstica, pensada para resolver una comida entre semana con algo distinto a lo habitual.
En la etiqueta aparecen los ingredientes propios de un preparado cárnico de este tipo —marinado, salsa con distintos condimentos y aditivos habituales en productos refrigerados—, por lo que encaja mejor como recurso ocasional que como base diaria de la dieta. Aun así, aporta proteínas y permite completar el plato con arroz blanco o verduras salteadas sin demasiadas complicaciones.
Pollo crujiente con salsa de inspiración asiática. (Freepik / stockking)
Más que una moda pasajera, su éxito tiene que ver con algo más sencillo: la necesidad de variar sin invertir tiempo ni esfuerzo extra. A veces no se trata de cambiar la manera de cocinar, sino de introducir pequeños matices que hagan que la cena no se parezca exactamente a la del día anterior. Y en eso, este tipo de propuestas cumplen su función.
Hay semanas en las que la cesta de la compra cambia sin que apenas nos demos cuenta. No es que dejemos de cocinar lo de siempre, pero sí aparece algún producto que rompe la rutina y se cuela en el menú casi por curiosidad. En esa categoría encaja el pollo coreano que Mercadona ha incorporado a sus refrigerados y que ya empieza a repetirse en muchas cocinas.