Marta Chávarri o el ocaso de una 'Lady España'
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Marta Chávarri o el ocaso de una 'Lady España'

Marta Chávarri no pasa por su mejor momento. Aunque su no asistencia a la boda de Luis Sartorius y Bárbara Manzarbeitia, celebrada el pasado sábado en

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Marta Chávarri o el ocaso de una 'Lady España'

Marta Chávarri no pasa por su mejor momento. Aunque su no asistencia a la boda de Luis Sartorius y Bárbara Manzarbeitia, celebrada el pasado sábado en Cuenca, no se debe solamente al actual bajón emocional y físico de la que fuera una de las más bellas y atractivas ‘Lady España’. Podía haber acompañado a su hermana María, casada con Javier Fitz James Stuart, padre de Mencía, la hija de Isabel Sartorius y, por lo tanto, sobrina del novio, pero no lo hizo. Se habría convertido en su primera salida pública tras el accidente doméstico que sufrió hace unos meses al caerse en su domicilio, en el que se desfiguró parcialmente el rostro. Hubiera sido una de las imágenes más vendibles de la exclusiva que han hecho los novios y que se verá esta semana en el kiosco rosa.

Pero Marta no fue, porque no le une una verdadera relación de amistad con los novios, según confirman fuentes cercanas, pero también porque su estado anímico y físico no es ni mucho menos óptimo. Cuenta en este trance con el apoyo de su hijo Álvaro, de sus hermanas, de su tía Natalia Figueroa y de las amistades de verdad, que no la han abandonado cuando el ocaso parece haber llegado a su vida. De ser la mujer más deseada y perseguida de los ochenta, un clásico del cuore, ha pasado a una invisibilidad muchas veces no pretendida, lo que le ha provocado altibajos emocionales importantes.

Del accidente le quedarán algunas secuelas. El cirujano sustituyó parte de la mandíbula por una prótesis de titanio. Aunque si la evolución continúa como hasta ahora no habrá una segunda operación, informan fuentes cercanas a Chávarri. La salud de Marta tampoco lo aconseja, sobre todo por el decaimiento emocional que presenta y que hace que se haya aislado tanto que su sentimiento de soledad sea a veces muy fuerte. Aunque mantiene una relación afectiva de ida y vuelta con un abogado siete años mayor que ella, Antonio Gutiérrez Marcet, tampoco parece que esto influya positivamente en su estado de ánimo. Las enfermedades del alma son quizá las peores de diagnosticar. En el caso de Marta Chávarri, las personas que más la quieren le aconsejaron que contara con la ayuda de especialistas. De ahí sus salidas y entradas de la clínica López Ibor o más recientemente de la Ruber, donde en su día la operaron.

Tras una de sus últimos ingresos afirmaba: “Estoy feliz y tranquila con mi vida. Me dedico a pintar y a estar con la gente que quiero. Nada más”. Su hijo Álvaro es su mejor apoyo. Vivió con su padre, el marqués de Cubas, hasta que hace un año quiso vivir con su madre “para que no estuviera sola y protegerla. Es un chico estupendo y muy maduro”, aseguran a Vanitatis fuentes familiares.

* Paloma Segrelles, Marta Chávarri, Raphael y Fernando Falcó.

La gran ‘lady del cuore’

Marta Chávarri Figueroa, hija de diplomático y bisnieta del conde de Romanones, se casó en 1982 con Fernando Falcó y Fernández de Córdoba, marqués de Cubas. Su matrimonio se rompió por la irrupción en su vida de Alberto Cortina, consejero delegado de Construcciones y Contratas y marido por aquel entonces de Alicia Koplowitz. Fue el mayor escándalo amoroso de la época, con personajes colaterales como Mario Conde, Javier de la Rosa y representantes del conglomerado empresarial Kuwaití como elementos distorsionadores. Una vez divorciados los marqueses, Chávarri y Cortina se casaron en una ceremonia civil en la finca de Extremadura propiedad del empresario. La historia de amor duró poco y Marta quedó marcada para siempre. En la actualidad no mantiene relación con ninguno de sus dos maridos. A Marta le ha sucedido como a la protagonista del Crepúsculo de los dioses, aunque aún tiene un horizonte vital al que aferrarse. 

Marta Chávarri Banco de España