La boda informal de Trinidad Jiménez
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se casa por lo civil tratando de no hacer ruido

La boda informal de Trinidad Jiménez

Anunció que su enlace sería "íntimo y discreto" y así fue. No vistió de blanco nupcial y todavía no ha formalizado su enlace matrimonial en el Registro Civil

Foto: Trinidad Jiménez y Miguel Ángel de la Fuente, en una imagen de archivo (I.C.)
Trinidad Jiménez y Miguel Ángel de la Fuente, en una imagen de archivo (I.C.)

Tres meses después de anunciar su intención de casarse,Trinidad Jiménezya es la esposa del reportero gráfico de TVE en Castilla-La Mancha Miguel Ángel de la Fuente. Desde el primer momento en el que la exministra de Asuntos Exteriores y Sanidad diera a conocer sus planes de boda,dejó claro que ésta sería informal. Tanto que la vestimenta de los contrayentes era cualquier cosa menos nupcial y que cuatro días después de prometerse amor eterno mediante el correspondiente ‘sí, quiero’,Vanitatisha podido comprobar que la pareja aúnno ha formalizado su nuevo estado civilen el Registro.

La inscripción que da fe del acto del matrimonio todavía no se ha llevado a cabo, después de que la exministra del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y el cámara de televisiónse casasen el pasado sábado 13 de julio. Tal y como contempla elMinisterio de Justicia: “Es el medio de prueba de que el matrimonio se ha realizado, con la fecha, el lugar y la hora en que se contrae. Este título legitima el estado civil de casado”, por lo que sin él, Trinidad y Miguel Ángel no se pueden considerar marido y mujer en términos legales. Al menos de momento.

La ceremonia civil, que tuvo lugar en Madrid, fueoficiada por el concejal del Ayuntamiento de la Comunidad, Jaime Lissavetzky, gran amigo de la política. “Nos casamos ahora ya quecada día estamos más enamoradosy más a gusto juntos. Este es el momento. No lo hemos hecho antes, aunque a veces por no estar casados tuvimos problemas de protocolo. Para los dos es nuestro segundo matrimonio y él tiene una hija”, reconocía Trinidad Jiménez en el mes de abril cuandoanunció sus planes de boda. Además, ya avisó que su intención eracelebrar una ceremonia “íntima y discreta”. Y así ha sido. La exministra dejó atrás el tradicional vestido blanco y se decantó por un colorido vestido veraniego de la firma Missoni. Conjuntó el característico estampado de la marca italiana con unas altas sandalias de plataforma color coral a juego con el bolso de mano. Mientras tanto, Miguel Ángel de la Fuente optó por un clásico traje de chaqueta azul marino con una camisa blanca y siguiendo la premisa inicial de celebrar una “boda informal”,prefirió no usar corbata.

Pocos fueron los invitados al enlace. La pretensión de la pareja de no despertar demasiada expectación con su boda venía de la mano del hecho de reducir al máximo los rostros conocidos de su lista de invitados. Pese a que no quisieron hacer demasiado ruido con su boda,no pudo faltar quien fuese su jefe en el Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, que fue acompañado de su esposa Sonsoles Espinosa, además de la diputada socialista por Madrid, Elena Valenciano, y la portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, Soraya Rodríguez.

En el año 2005, Trinidad Jiménez no quería oír hablar de boda: “No tengo intención de contraer matrimonio,me gustaría que me casara alguien a quien yo quisiera,que conociera y sintiera la historia de amor que a mí me lleve al matrimonio y, desde luego, para mí sería algomuy íntimo y muy sencillo”, confesaba para el diarioEl Mundo. Poco después, un reportero gráfico trastocó sus principios y le hizo cambiar de idea sobre el matrimonio.

La pareja se conoció a finales de 2008cuando Jiménez era secretaria de Estado para Iberoamérica y Miguel Ángel cubría el viaje para Televisión Española -donde lleva trabajando 24 años en la sede de Toledo-. Sus comienzos vinieron seguidos de unagran controversia, pues semanas antes de conocerse suromance el cámara fue acusado por una compañera de trabajo de acosarla sexualmente, mientras ambos cubrían el conflicto bélico de la exrepública soviética de Georgia. María Faúndez le denunció, una vez que se encontraban en España: “Se me echó encima y me dio un beso en la boca”, declaró la traductora aEl Confidencialen su momento. Por este motivo, el gráfico fue sancionado con cuatro días de suspensión de empleo y sueldo por “insultos y faltas de respeto” a los miembros de su equipo.

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