La boda de Jaime Martínez-Bordiú y Andrea García, desde dentro: vestido de novia customizado, momento más tierno y lista de invitados aristócratas
El enlace, celebrado en la Capilla de Nuestra Señora de Begoña, ha seguido con una fiesta en la finca El Gasco, en Torrelodones, escenario de 'La Casa de Papel'
Jaime Martínez-Bordiú y Andrea García, en su boda. (Gtres)
El clan de los Martínez-Bordiú ha vuelto a reunirse este fin de semana para celebrar una de las bodas más esperadas de la temporada social madrileña. Jaime Martínez-Bordiú Aznar, sobrino nieto de Carmen Franco y nieto del conde de Morata de Jalón y del marqués de Lamiaco, dio el “sí, quiero” a Andrea García, consultora e influencer, en un enlace que reunió a representantes de la aristocracia y del mundo empresarial.
La novia, con el vestido de Claudia Llagostera. (Gtres)
Los novios, a la salida de la iglesia. (Gtres)
Allí se dieron cita familiares y amigos del matrimonio, entre ellos el padre del novio, José María Martínez-Bordiú, que apostó por un elegante traje acompañado de una llamativa corbata verde. O Almudena Martínez-Bordiú Taboada, la segunda hija del matrimonio formado por el conde de Argillo y Teresa de Cubas, que ha optado por un diseño bicolor en blanco y negro de tirantes anchos y falda fluida.
La Capilla de Nuestra Señora de Begoña. (Cordon Press)
La capilla, rodeada de un entorno natural imponente y decorada para la ocasión con guirnaldas de flores, ofrecía la solemnidad perfecta para la primera boda de las cinco que tendrán lugar este fin de semana en la capital. Pero la gran protagonista del enlace fue, sin duda, Andrea García, que sorprendió con un vestido confeccionado por Claudia Llagostera, la diseñadora favorita de las novias que buscan un aire boho con piezas únicas.
El traje, según ha adelantado '¡Hola!', estaba realizado a partir de un encaje Cornely de 1880, un bordado de origen francés tejido íntegramente a mano, que se aplicaba en falda, mangas, escote y espalda. La parte inferior se completaba con lino trabajado con jaretas manuales y volantes de seda salvaje en los puños y el bajo. Un verdadero trabajo de artesanía que convertía el diseño en una pieza irrepetible.
El momento más entrañable de la velada. (Cordon Press)
El vestido se acompañaba de un velo igualmente especial: un encaje de Bruselas del siglo XVII, confeccionado de manera artesanal y considerado uno de los más delicados y preciados del mundo por su complejidad y finura. Con este conjunto, Andrea desprendía un aire de novia clásica pero con un marcado sello personal, donde tradición e innovación iban de la mano.
El ramo, de flores silvestres en tonos otoñales, reforzaba ese estilo natural y desenfadado que tanto caracteriza a la diseñadora y que encajaba a la perfección con la personalidad de la novia.
El novio, por su parte, se mantuvo fiel a su perfil discreto y elegante, apostando por un look sobrio que dejaba todo el protagonismo a Andrea. Aunque su vida pública es más bien baja, Jaime se ha consolidado en los últimos años como un empresario de éxito, siguiendo una senda más vinculada a los negocios que al foco mediático. Uno de los momentos más entrañables ha ocurrido a la entrada de la iglesia cuando la madre del novio ha animado a su hijo y le ha apretado los cachetes con cara de orgullo.
Almudena Martínez-Bordiú Taboada. (Cordon Press)
Tras la ceremonia religiosa, los invitados se trasladaron hasta la Finca El Gasco, en Torrelodones, un enclave con una casona palaciega de más de cien años de historia que, además, ha servido de escenario para producciones de cine y televisión como 'La Casa de Papel'. El lugar, con vistas espectaculares y rodeado de jardines centenarios, se convirtió en el escenario perfecto para el cóctel y la cena posterior.
Según habían detallado los propios novios en su web, la velada estaba pensada para prolongarse hasta altas horas de la madrugada. “La fiesta continuará después de la cena hasta las cinco de la mañana para que podamos disfrutar juntos hasta el final de la noche”, adelantaron a sus invitados. Una promesa que confirma la intención de la pareja de convertir su boda en una auténtica celebración del amor, la amistad y la vida en común.
Bosco Blach Martínez-Bordiú. (Gtres)
El ambiente festivo se completó con algunos detalles de estilo que no pasaron desapercibidos. Entre ellos, el coche clásico Porsche con el que se trasladó la novia, aportando un guiño vintage y sofisticado a la jornada. Un símbolo más de la combinación entre tradición familiar y modernidad que definió todo el enlace.
Con este enlace, los Martínez-Bordiú vuelven a vestirse de largo apenas unos meses después de la boda de Jaime Ardid e Inés Ybarra en Segovia, consolidando así la presencia de la familia en el calendario social. Para Andrea y Jaime, sin embargo, este día marca el inicio de una nueva etapa juntos, en la que tradición, discreción y elegancia parecen ser sus señas de identidad.
El clan de los Martínez-Bordiú ha vuelto a reunirse este fin de semana para celebrar una de las bodas más esperadas de la temporada social madrileña. Jaime Martínez-Bordiú Aznar, sobrino nieto de Carmen Franco y nieto del conde de Morata de Jalón y del marqués de Lamiaco, dio el “sí, quiero” a Andrea García, consultora e influencer, en un enlace que reunió a representantes de la aristocracia y del mundo empresarial.