Las bodas de las mejores amigas de Claudia Llagostera: la diseñadora de novias boho nos abre su álbum de recuerdos como invitada
Claudia Llagostera, la diseñadora que viste a las novias boho más destacadas cada temporada, nos abre su álbum más íntimo para recordar las bodas de sus 6 mejores amigas
Cuando eres una reconocida diseñadora nupcial y tus mejores amigas se van casando, que ellas te escojan para crear el traje más importante de sus vidas, el vestido de novia, es tan natural como emocionante. Esto es lo que ha vivido Claudia Llagostera, la encargada de vestir a las novias boho más destacadas cada temporada, cuando sus 6 mejores amigashan ido entonando el 'sí, quiero' en los últimos años. La primera fue en 2019 y desde ese año, hasta hoy, Claudia ha formado parte de las bodas de sus íntimas de una manera especial: diseñando sus vestidos. Ella, al lado de todas, también ha destacado como invitada.
Cabe recordar que la propia Claudia firmó el look boho-chic que llevó en su enlace. Conformado por dos prendas, un vestido base sencillo y un espectacular abrigo confeccionado a partir de una colcha antigua bordada a mano con cintas de algodón, Llagostera causó sensación hace tres años. Ahora toca recordar el doble rol de peso que ha tenido en las bodas de sus amigas: diseñadora e invitada. Al igual que hicimos con Ana María Chico de Guzmán y como si de la mítica película de 'La boda de mi mejor amigo' se tratase, Llagostera nos abre su álbum más íntimo para recordar las bodas de sus amigas.
La boda de Ana Cue
Ana Cue, arquitecta, se casó el 25 de septiembre de 2021 en Valencia. "Tiene un gusto impecable y le encanta el minimalismo como a mí", detalla Claudia Llagostera. Dividida en dos escenarios y actos, la parroquia de Santa Bárbara Virgen y Mártir en Rocafort, para la ceremonia religiosa, y la casa familiar del novio para la celebración, fue un día que la diseñadora vivió con "muchos nervios y emoción, no paró de llover, pero no impidió que bailásemos como locas bajo la lluvia".
Claudia y Ana son amigas desde niñas. "Aunque no fuéramos al mismo colegio, nos conocemos desde que éramos pequeñas por amigas en común", recuerda. Ana llevó un vestido nupcial de líneas depuradas creado por su amiga, "recuerdo ir a vestirla y ver literalmente un ángel al llegar, no podía estar más guapa y aún no tenía el vestido puesto".
"Su vestido es un diseño mío, al igual que mi traje de invitada. Llevé un vestido bicolor fabricado en crepe y gasa de seda plisada que combinaba blanco y negro. Me puse como complemento un lazo de satén de seda en la cabeza. Es uno de mis looks preferidos, me encantó llevarlo en su boda.", cuenta la creadora.
La boda de Natalia González-Galán
Natalia González-Galán, del mismo grupo de amigas que Ana, se casó antes, en el año 2019. "Se casó el 1 de junio de ese año en la iglesia de Nuestra Señora de la Merced en Sotogrande y la celebración fue en la playa, en Trocadero, en la misma localidad".
Cuando Claudia Llagostera llegó a Trocadero para vestir a su amiga, "no podíamos parar de reírnos, muy nuestro, en plan '¡qué fuerte que te casas!'. Disfrutamos desde el minuto uno. Nada más verla supe que iba a ser un gran día".
Una amiga más que confió en ella su traje de novia, "en gasa de seda bordada", y que después, para la celebración, acompañó de una pamela de rafia. "Mi vestido de invitada también era rafia y gasa de seda en tonos marrones. Tengo un recuerdo precioso de ese día y ese look, me ha dado pena volverlo a usar de hecho, ya que me recuerda a ella".
La boda de Marta Sánchez Fayos
Las restricciones poscoronavirus marcaron la boda Marta Sánchez Fayos. Parte de ese grupo de íntimas que conserva Claudia Llagostera desde la infancia, se dio el 'sí, quiero'. "Se casó el 10 de julio de 2021. La misa fue en la Ermita de Nuestra Señora del Buen Camino en Aravaca y la celebración en casa de sus padres, en la urbanización Monteclaro de Madrid".
"Marta es la anfitriona perfecta, nos citó a las mejores amigas en su casa para vestirse y nos dedicó unas palabras, estuvimos llorando todas como locas", dice Claudia al rememorar ese día. El vestido de novia de Marta estaba hecho con crepe de seda y tanto los puños como el fajín estaban bordados a mano por By Luneville, además de cola desmontable.
Para la boda de Marta, Llagostera escogió un vestido de escote asimétrico en satén de seda de color champán. "Sin duda, estuve comodísima. Era mi diseño preferido de esa colección y lo elegí con mucho cariño para ese día".
La boda de Paula Ortiz
Paula Ortiz, la siguiente novia y amiga de Claudia, llegó a la vida de la diseñadora ya de adultas. "Paula y yo nos conocemos de la hípica, de esas amigas que aunque conozcas ya en época universitaria, sabes que será para siempre".
Su enlace se celebró el 17 de febrero de 2024 en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de Madrid y la celebración fue en la finca La Gaivota. "Fue una boda invernal, aunque hizo un día precioso. Por eso llevaba un abrigo de crepe de lana con botones forrados y un vestido de crepe de seda con godets de gasa plisada en la falda, así como detalles en puños de nido de abeja hechos a mano".
"Me temblaban las manos al vestirla, tenía muchas ganas de disfrutar y a la vez responsabilidad de que todo saliera a la perfección con su vestido. Era perfecto, está feo que lo diga yo, pero tengo unas amigas guapísimas", confiesa la diseñadora. "Fue un día increíble, cada momento superaba al anterior y Paula cuida cada detalle siempre, pero sobre todo recuerdo con especial cariño verle la cara a su padre al verla vestida de novia".
Como invitada, Claudia volvió a regalarnos una lección de estilo gracias a un dos piezas con falda en tweed de lana y gasa y el cuerpo en satén de seda. "Me lo hice a medida especialmente para su boda. A Paula le fui enseñando cositas, pero hasta tenerlo terminado no le mande la foto y le encantó. Me sentí superguapa y creo que acertamos porque mucha gente me lo pidió después de ese día".
La boda de Mariana Riquelme
El 16 de septiembre de 2023 llegó la boda de Mariana Riquelme. "Nos conocimos hace cuatro años en Tarifa gracias a mi marido. Mariana se ha convertido en una persona clave en mi vida, somos como 'Pili y Mili' y sé que nuestra amistad es para siempre".
Natural de Getxo, pero amante de Tarifa como Claudia, Mariana se casó ahí, "en la iglesia de San Mateo, en el centro del pintoresco pueblo, y después la celebración fue en Dehesa Montenmedio, en Vejer de la Frontera". Para su amiga, Claudia diseñó un vestido con guipur de algodón y gasa de seda. "Recuerdo ayudarle a bajar del coche y colocarle la cola, ella siempre va impecable, pero ese día no podía dejar de mirarla y todo el pueblo también".
Llagostera, como invitada, probó suerte con el rojo. "Me puse un vestido rojo plisado, la primera vez en mi vida que me atrevo con un color así, ya que siempre voy neutra. Los brazaletes son de una colaboración que hice junto con la joyería Coolook, y los pendientes y collar de Paulet".
"Ha sido la boda más divertida en la que he estado nunca. Fue una fiesta increíble y encima estábamos todo el grupo reunido, que al vivir en ciudades diferentes a veces no es fácil. La ceremonia con un cante flamenco nos puso a todos la piel de gallina. Y la Hora Loca, nos dio una sorpresa y nos reunió a los más canallas en un cuarto a disfrazarnos, nos dolía la tripa de la risa", recapitula la diseñadora.
La boda de Elena Sainz
La de Elena Sainz es la última boda que Claudia quiere compartir con Vanitatis. "Nos conocemos por un grupo de amigas de Madrid, desde hace muchísimos años, pero nuestra relación cada vez se hace más y más personal y única". Su enlace fue en Sevilla, "Elena siempre había querido casarse allí y ver a mi amiga cumplir un sueño, poder estar tan cerca de ella, fue superemocionante".
La novia llevó un vestido camisero de satén de seda con un importante fajín anudado y sobrefalda de gasa de seda de Claudia Llagostera. "Le ayudé a vestirse y fue un momento único. Su familia amorosa con nosotras, sus pequeñas sobrinas encantadas con la novia, fue increíble".
Ese día, la creadora nupcial llevó un dos piezas con top oversize tipo kimono y pantalón palazzo confeccionados en un tejido de satén de color verde aceite. "Elegí y diseñé mi look con el consejo de Elena, es de mis amigas con más gusto y siempre nos consultamos los outfits para todo".
De la boda de Elena se queda con el primer baile de los recién casados, "fue único, me emocioné mucho", recuerda Llagostera.
Cuando eres una reconocida diseñadora nupcial y tus mejores amigas se van casando, que ellas te escojan para crear el traje más importante de sus vidas, el vestido de novia, es tan natural como emocionante. Esto es lo que ha vivido Claudia Llagostera, la encargada de vestir a las novias boho más destacadas cada temporada, cuando sus 6 mejores amigashan ido entonando el 'sí, quiero' en los últimos años. La primera fue en 2019 y desde ese año, hasta hoy, Claudia ha formado parte de las bodas de sus íntimas de una manera especial: diseñando sus vestidos. Ella, al lado de todas, también ha destacado como invitada.