En plena ola de calor y con temperaturas que no dan tregua, muchas personas recurren a las duchas frecuentes como vía de escape. Refrescarse con agua varias veces al día parece una solución rápida y efectiva para sobrellevar el agobio térmico, pero ¿es realmente saludable ducharse dos o tres veces al día? Según los expertos, no lo es.
Ducha diaria, ¿sí o no? Esto lo que dice la OMS (Fuente: iStock)
La recomendación general de los dermatólogos es clara: una ducha diaria es suficiente. Ir más allá, especialmente si se usan productos agresivos o se prolonga el tiempo bajo el agua, puede alterar el equilibrio del manto hidrolipídico que protege la piel, provocando sequedad, irritaciones e incluso pequeñas lesiones. En lugar de centrarse en la cantidad, los especialistas insisten en la importancia de ducharse de forma adecuada para preservar la salud cutánea, especialmente en los meses más calurosos del año.
Para mantener una piel sana durante el verano, se recomienda que las duchas sean con agua tibia, ya que el agua muy fría o muy caliente puede resultar agresiva para la piel. Además, conviene utilizar geles suaves, testados dermatológicamente, y con un pH lo más parecido al de la piel, es decir, de 5,5.
Ahora bien, ¿qué hacer si realmente sentimos la necesidad de ducharnos más de una vez al día? En ese caso, los expertos recomiendan que solo una de las duchas diarias incluya jabón, mientras que las demás se limiten a un enjuague con agua tibia, simplemente para refrescarse sin eliminar los aceites naturales que protegen la piel. Esta pauta permite encontrar un equilibrio entre la necesidad de frescor y el cuidado dérmico.
En plena ola de calor y con temperaturas que no dan tregua, muchas personas recurren a las duchas frecuentes como vía de escape. Refrescarse con agua varias veces al día parece una solución rápida y efectiva para sobrellevar el agobio térmico, pero ¿es realmente saludable ducharse dos o tres veces al día? Según los expertos, no lo es.