Quien tiene vasos de cristal sabe lo fácil que es que pierdan ese brillo impecable del primer día. Entre los lavados en el lavavajillas, los productos agresivos y el uso diario, es habitual que acaben con un aspecto opaco y algo triste. Sin embargo, no todo está perdido, tal y como hemos leído en 'El Español': existe un truco tan rápido como eficaz que promete devolverles su esplendor en apenas cinco minutos.
La solución está en tu despensa. Solo necesitas tres ingredientes que probablemente ya tienes: bicarbonato de sodio, sal de mesa y agua caliente. La mezcla es tan sencilla como potente. Basta con verter dos cucharadas de bicarbonato y una de sal en el interior del vaso a tratar, añadir agua caliente y dejar reposar durante unos diez minutos. Pasado ese tiempo, solo queda lavar como de costumbre, asegurándote de que el estropajo esté impregnado con la solución.
Un vaso de agua muy limpio. (Pexels)
El resultado: vasos relucientes y sin rastro de opacidad. Para quienes tienen varias piezas que necesitan un ‘reseteo’, hay una versión más práctica. En una palangana grande, mezcla los mismos ingredientes y sumerge todos los vasos durante diez minutos. Luego, solo queda enjuagar y dejar secar. Ideal para una limpieza rápida antes de una cena especial o cuando quieres renovar tu cristalería sin pasar por la tienda.
Cabe mencionar que este truco no solo es económico y ecológico, también pone en valor al bicarbonato de sodio como ese multiusos olvidado. De hecho, este producto natural sirve para casi todo: desinfectar superficies, eliminar malos olores o incluso devolver el brillo a los metales. Eso sí, para mantener la cristalería en buen estado durante más tiempo, hay que cuidar cada lavado.
De este modo, y al hilo del artículo publicado en el citado medio, lo mejor es evitar el uso de estropajos agresivos y, si optas por el lavavajillas, organizar las piezas por altura para evitar choques y rayaduras. Además, secarlas con un paño de lino y almacenarlas con mimo puede marcar la diferencia.
Quien tiene vasos de cristal sabe lo fácil que es que pierdan ese brillo impecable del primer día. Entre los lavados en el lavavajillas, los productos agresivos y el uso diario, es habitual que acaben con un aspecto opaco y algo triste. Sin embargo, no todo está perdido, tal y como hemos leído en 'El Español': existe un truco tan rápido como eficaz que promete devolverles su esplendor en apenas cinco minutos.