José Carbonell, médico psiquiatra: "Las personas más felices son las que tienen menos en cuenta lo que opinan los demás"
El especialista ha utilizado su cuenta de TikTok para hablar sobre la felicidad y ha detallado cuáles son las edades en las que las personas son más felices
En la búsqueda constante de la felicidad, a menudo ciertas personas se encuentran navegando por un laberinto de expectativas, presiones y, en ocasiones, desilusiones. ¿Existe una fórmula secreta? El doctor José Carbonell, reconocido médico psiquiatra, ha arrojado ahora luz sobre esta compleja cuestión basándose en estudios y su propia experiencia, ofreciendo una perspectiva que invita a la reflexión y, sobre todo, a la acción individual.
Carbonell ha introducido a sus seguidores en un interesante concepto: la felicidad. Según algunos estudios, tiene forma de U. "Somos más felices durante la adolescencia y más felices cuando ya somos más mayores", explica el psiquiatra. Esta curva sugiere que hay un valle en la mediana edad, un periodo que, para muchos, se convierte en un auténtico desafío vital. Entre los 30 y 40 años es cuando la vida parece apretar con más fuerza. Y no es casualidad.
"Entre los 30 y los 40 años es cuando no duermes por las noches porque tienes que cuidar de los niños, tienes que pagar las hipotecas, tienes que intentar cumplir con todas esas expectativas que tú te has puesto y que la sociedad te pide y que sobre todo el éxito es fundamental para que tú te puedas sentir realizado", detalla Carbonell. Esta etapa se caracteriza por una acumulación de responsabilidades: la crianza, las obligaciones financieras, la presión por consolidar una carrera y la constante comparación con los estándares de éxito impuestos.
Se trata de un momento de malabarismos constantes, donde el tiempo para uno mismo parece evaporarse, y la fatiga se convierte en una compañera habitual. No es de extrañar que, bajo este bombardeo de exigencias, la percepción de felicidad disminuya.
Sin embargo, el doctor Carbonell no se limita a diagnosticar el problema; también propone una senda hacia la solución. La clave, según él, reside en un cambio de perspectiva y en priorizar el bienestar personal. "La manera de poder ser feliz es muchas veces modificando esos aspectos y teniendo en cuenta que la felicidad empieza por uno mismo", afirma rotundamente.
El autocuidado y el amor propio emergen como pilares fundamentales en esta filosofía. "Tienes que cuidarte, tienes que quererte, tienes que mirar por ti", insiste Carbonell. La lógica es simple pero profunda: si uno no está bien consigo mismo, difícilmente podrá proyectar bienestar a su alrededor. "Si tú estás bien, puedes hacer que las personas que estén alrededor tuyo estén bien", subraya, destacando el efecto dominó positivo que genera el cuidado personal.
Otro punto crucial que aborda el psiquiatra es la tiranía de la opinión ajena. Carbonell observa que los adolescentes y las personas mayores, precisamente los grupos en los picos de felicidad de la curva en U, comparten una característica común: "las personas que tienen menos en cuenta lo que opinan los demás, los adolescentes y las personas mayores, son aquellas personas que luego son más felices".
"Tenemos que intentar conseguir ser menos consciente o que nos preocupe menos lo que los demás opinen de lo que nosotros hagamos, siempre y cuando nos sintamos realizados", aconseja Carbonell. La realización personal, no la validación externa, debe ser el motor de nuestras acciones. Desprenderse de la carga de las expectativas ajenas libera una energía vital que puede ser redirigida hacia lo que verdaderamente importa.
En definitiva, la felicidad, tal como la concibe José Carbonell, es un constructo personal que se edifica sobre cimientos sólidos de autoconciencia y priorización. Depende, en gran medida, "de las expectativas que tú te pongas, de que te apartes un poquito de las exigencias que tengan los demás de ti y, sobre todo, de lo mucho que te cuides y que te quieras y sobre todo también a las personas que están a tu alrededor".
En la búsqueda constante de la felicidad, a menudo ciertas personas se encuentran navegando por un laberinto de expectativas, presiones y, en ocasiones, desilusiones. ¿Existe una fórmula secreta? El doctor José Carbonell, reconocido médico psiquiatra, ha arrojado ahora luz sobre esta compleja cuestión basándose en estudios y su propia experiencia, ofreciendo una perspectiva que invita a la reflexión y, sobre todo, a la acción individual.