El médico y divulgador Mario Alonso Puig, conocido por su enfoque integrador entre ciencia, bienestar y desarrollo personal, ha vuelto a captar la atención en redes sociales, esta vez con una reflexión sobre la inteligencia emocional compartida en TikTok. En su intervención, explicó que este tipo de inteligencia se divide en dos dimensiones clave: la intrapersonal y la interpersonal. Ambas, asegura, son fundamentales para conocernos mejor y para mejorar nuestras relaciones con los demás.
La inteligencia intrapersonal, según el doctor Puig, es la capacidad de conectar con lo que verdaderamente sentimos, más allá de las apariencias. No se trata simplemente de identificar emociones superficiales, sino de ir un paso más allá y detectar qué está ocurriendo en el fondo. Por ejemplo, alguien puede pensar que está enfadado, pero lo que realmente le sucede es que tiene miedo. El miedo, comenta, suele expresarse a menudo a través de la ira. Al igual que ocurre con los animales, que pueden atacar cuando se sienten asustados, muchas reacciones humanas de agresividad esconden una vulnerabilidad más profunda.
Para lograr esta comprensión de uno mismo, Puig insiste en la importancia de observarse sin juicio. A menudo, dice, tendemos a etiquetarnos con dureza: nos llamamos torpes, fracasados, inútiles. Sin embargo, esta actitud solo genera ruido interno y dificulta el autoconocimiento. En lugar de eso, propone adoptar una mirada de naturalista: observar nuestro propio “paisaje interior” con curiosidad y sin condenas. Como quien estudia la naturaleza, se trata de prestar atención a lo que ocurre en nuestro cuerpo y en nuestras emociones con neutralidad.
El silencio —no como ausencia de sonido, sino como ausencia de juicio— es la herramienta que permite acceder a ese nivel de conciencia. Solo cuando dejamos de juzgarnos podemos empezar a vernos con claridad, descubrir qué nos pasa realmente y cultivar la inteligencia intrapersonal.
Una pareja manteniendo una conversación incómoda (iStock)
La otra cara de la inteligencia emocional es la interpersonal: la capacidad de comprender al otro. Para ello, también es esencial abandonar el juicio. En lugar de asumir lo que le sucede a una persona, lo más eficaz es preguntar, escuchar y estar presentes. Cuando alguien percibe que de verdad se le está escuchando sin ser juzgado, tiende a abrirse y a confiar. Según Puig, esa disposición auténtica hacia el otro crea un espacio seguro que transforma la calidad de las relaciones humanas.
Aunque el camino hacia una inteligencia emocional sólida puede parecer sencillo en teoría, no lo es tanto en la práctica. Estamos profundamente condicionados por hábitos mentales que nos llevan al juicio automático, tanto hacia nosotros mismos como hacia los demás. Pero Puig insiste: este juicio no es algo natural, sino aprendido. Y si fue aprendido, también puede desaprenderse.
El médico y divulgador Mario Alonso Puig, conocido por su enfoque integrador entre ciencia, bienestar y desarrollo personal, ha vuelto a captar la atención en redes sociales, esta vez con una reflexión sobre la inteligencia emocional compartida en TikTok. En su intervención, explicó que este tipo de inteligencia se divide en dos dimensiones clave: la intrapersonal y la interpersonal. Ambas, asegura, son fundamentales para conocernos mejor y para mejorar nuestras relaciones con los demás.