Con el paso de los años, los ojos también acusan el desgaste. La presbicia, el síndrome del ojo seco o el riesgo de enfermedades como las cataratas o la degeneración macular aumentan a partir de los 50. Por eso, mantener una buena salud visual requiere más atención que nunca. Un grupo de oftalmólogos ha reunido cinco consejos clave para proteger la visión en esta etapa de la vida, aunque se puede aplicar a etapas anteriores, evitando errores cotidianos que pueden tener consecuencias a largo plazo.
1. Evitar dormir con lentillas puestas
Aunque pueda parecer inofensivo, dormir con lentes de contacto es una de las prácticas más dañinas para los ojos. Al mantenerlas durante la noche, se reduce la oxigenación de la córnea y se incrementa el riesgo de infecciones graves, como queratitis, que pueden comprometer la visión de forma permanente. Las lentillas deben retirarse antes de dormir, incluso en siestas breves.
2. Controlar la tensión ocular con revisiones periódicas
La presión intraocular elevada es uno de los principales factores de riesgo del glaucoma, una enfermedad silenciosa que puede provocar pérdida de visión irreversible si no se detecta a tiempo. Los expertos recuerdan la importancia de realizar controles oftalmológicos periódicos, especialmente a partir de los 50 años, para vigilar este y otros indicadores de salud ocular.
3. Evitar frotarse los ojos
Muchas personas tienen la costumbre de frotarse los ojos, ya sea por cansancio, picor o sequedad. Sin embargo, este gesto aparentemente inofensivo puede dañar la córnea y agravar problemas como el queratocono (una deformación progresiva de la córnea). Además, al hacerlo con las manos sucias se incrementa el riesgo de infecciones oculares.
Frotarse los ojos puede ser peligroso para la salud. (Pexels/ Anna Tarazevich)
4. Proteger los ojos frente a impactos, como los de las pelotas de pádel
Deportes como el pádel han ganado popularidad entre adultos y mayores, pero también han aumentado los traumatismos oculares causados por pelotas que impactan a gran velocidad. Los oftalmólogos recomiendan usar gafas protectoras específicas para este tipo de actividades, especialmente si se practican con regularidad.
5. Extremar la higiene con las lentes de contacto, sobre todo en la ducha
Ducharse con lentillas puestas puede parecer una cuestión menor, pero supone una puerta de entrada a microorganismos presentes en el agua que pueden causar infecciones graves, como la queratitis por Acanthamoeba. Por seguridad, nunca se debe usar lentes de contacto al ducharse o nadar, y siempre deben manipularse con las manos limpias.
Con el paso de los años, los ojos también acusan el desgaste. La presbicia, el síndrome del ojo seco o el riesgo de enfermedades como las cataratas o la degeneración macular aumentan a partir de los 50. Por eso, mantener una buena salud visual requiere más atención que nunca. Un grupo de oftalmólogos ha reunido cinco consejos clave para proteger la visión en esta etapa de la vida, aunque se puede aplicar a etapas anteriores, evitando errores cotidianos que pueden tener consecuencias a largo plazo.