Con un gesto tan sencillo como unir el dedo índice con el pulgar, podrías estar dándole un impulso clave a tu cerebro. Así lo explica Estefanía Lamas, terapeuta neurocognitiva, quien ha compartido en redes un ejercicio breve y fácil que, practicado con constancia, podría ayudarte a prevenir enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
Lamas demuestra cómo realizar el movimiento: pulgar e índice se tocan con suavidad mientras se elevan juntos hacia arriba. La recomendación es repetirlo 50 veces al día, dentro de una rutina diaria.
Detrás de este simple movimiento hay una explicación científica. Este tipo de ejercicios de coordinación fina estimulan la plasticidad cerebral, es decir, la capacidad del cerebro para adaptarse, formar nuevas conexiones y mantenerse activo. En edades avanzadas o en personas con riesgo de deterioro cognitivo, mantener esta estimulación resulta clave.
Según Lamas, la práctica regular de ejercicios motores como este, especialmente en personas mayores o con antecedentes familiares de enfermedades neurodegenerativas, puede convertirse en un complemento preventivo eficaz. “Favorecemos la plasticidad cerebral y ayudamos a prevenir enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer”, afirma.
Los hábitos de vida pueden influir en la probabilidad de desarrollar la enfermedad de Alzheimer (Pexels).
Este tipo de propuestas se enmarcan dentro de una visión integral del bienestar mental, no basta con cuidar la alimentación o hacer ejercicio físico, también es importante incluir en la rutina actividades que activen el cerebro. Los movimientos repetitivos y controlados, aunque parezcan insignificantes, pueden funcionar como entrenamientos suaves para áreas del cerebro vinculadas a la coordinación, la atención y la memoria.
Además, realizar este tipo de ejercicios puede convertirse en un momento de autocuidado y conciencia corporal, favoreciendo también el bienestar emocional. A muchas personas mayores les resulta útil como parte de una rutina matutina o como ejercicio de activación antes de comenzar el día.
Con un gesto tan sencillo como unir el dedo índice con el pulgar, podrías estar dándole un impulso clave a tu cerebro. Así lo explica Estefanía Lamas, terapeuta neurocognitiva, quien ha compartido en redes un ejercicio breve y fácil que, practicado con constancia, podría ayudarte a prevenir enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.