En los últimos meses, las estanterías y los feeds en redes sociales se han llenado de un tipo de novela que combina serenidad, calidez y sencillez: los llamados cozy books, libros confortables, que han encontrado un gran tirón sobre todo en la literatura japonesa. Estos libros, también conocidos como feel-good, se caracterizan por ambientaciones íntimas y envolventes: librerías acogedoras, pequeñas cafeterías, escenas con gatos, y lugares que evocan tranquilidad. Las historias suelen ser cotidianas, cargadas de momentos que reconfortan y sin conflictos dramáticos que alteren el ánimo.
Son libros que nos hacen sentir bien. (Fuente: iStock)
Algunos ejemplos son: “Antes de que se enfríe el café” de Toshikazu Kawaguchi: una cafetería en Tokio donde, si te sientas en el lugar justo, puedes viajar en el tiempo; “Mis días en la librería Morisaki” de Satoshi Yagisawa, en el que una joven tímida ayuda en la librería familiar, y entre libros descubre más de sí misma o “Los misterios de la taberna Kamogawa” de Hisashi Kashiwai, una dulce mezcla de gastronomía y misterio, narrada con ternura
Estas novelas forman parte de una tendencia más amplia en la literatura asiática: la healing fiction o ficción sanadora. En ella también se incluyen subgéneros como el cozy crime, que combina misterio con calidez en tramas sin violencia explícita. Asimismo, la fascinación por esta sensibilidad introspectiva ha abierto el apetito por otros estilos japoneses, tanto clásicos como contemporáneos. Por lo que el fenómeno cozy books es mucho más que una moda pasajera: es una invitación a leer con calma, a buscar refugio en pequeñas historias que ofrecen paz, empatía y momentos de consuelo. Para quienes priorizan su bienestar emocional, estas lecturas pueden convertirse en una suave terapia diaria.
En los últimos meses, las estanterías y los feeds en redes sociales se han llenado de un tipo de novela que combina serenidad, calidez y sencillez: los llamados cozy books, libros confortables, que han encontrado un gran tirón sobre todo en la literatura japonesa. Estos libros, también conocidos como feel-good, se caracterizan por ambientaciones íntimas y envolventes: librerías acogedoras, pequeñas cafeterías, escenas con gatos, y lugares que evocan tranquilidad. Las historias suelen ser cotidianas, cargadas de momentos que reconfortan y sin conflictos dramáticos que alteren el ánimo.