Encontrar tiempo para leer durante el año laboral puede ser completamente un rompecabezas debido a las numerosas obligaciones que nos asolan en nuestro día a día, y los múltiples compromisos a los que tenemos que hacer frente. Es por ello que el verano, y las vacaciones que trae esta época del año, se convierte en el momento favorito de los ávidos lectores, a los cuales no se les ocurre de un plan mejor que disfrutar de un buen libro ya sea acompañados por la brisa marina o por los suaves rayos que se posan en nuestra piel delante de una piscina.
Es por ello, que las vacaciones se convierten en el momento ideal para dar rienda suelta a nuestros hobbies y disfrutarlos con plenitud, siendo la lectura uno de ellos. Aunque muchas veces siempre tenemos la duda de cuál sería el libro ideal que nos puede acompañar en estos momentos de paz.
La escritora Elisabet Mingo nos trae un interesante relato llamado: “Más ventanas que contar”, de tan solo 175 páginas, un volumen ideal para llevárnoslo a una tarde de piscina e incluso terminárnoslo ahí. La historia, además, no dejará indiferente a ninguno de sus lectores, debido a que nos habla de Raúl, un joven que sufre un traumático accidente de moto que le llevará a estar ingresado en un hospital varios días. La oscuridad e incertidumbre da paso a la luz a través de Ángela, su compañera de cuarto, una mujer mayor que le ayudará a enfrentarse a sus peores miedos y a conocer qué es lo que realmente quiere en su vida. Dos personas a las que el destino ha unido para cambiar sus vidas.
“Más ventas que contar” es el primer libro de Elisabet Mingo, publicado por Platero Coolbooks. Endodoncista de profesión y profesora de universidad, su pasión por la literatura le ha llevado a formarse en varios cursos de escritura, siendo en su primera novela donde ha plasmado varios de los temas que le apasionan: las relaciones humanos, cuánto éstas pueden aportarnos y las casualidades.
Encontrar tiempo para leer durante el año laboral puede ser completamente un rompecabezas debido a las numerosas obligaciones que nos asolan en nuestro día a día, y los múltiples compromisos a los que tenemos que hacer frente. Es por ello que el verano, y las vacaciones que trae esta época del año, se convierte en el momento favorito de los ávidos lectores, a los cuales no se les ocurre de un plan mejor que disfrutar de un buen libro ya sea acompañados por la brisa marina o por los suaves rayos que se posan en nuestra piel delante de una piscina.