Ni natación ni correr: el sorprendente deporte que puede alargar tu esperanza de vida más de 9 años, según un estudio
El tenis se consolida como el deporte de la longevidad, no solo por su capacidad para fortalecer músculos y corazón, sino por su poder para conectar, relajar y alegrar
Estos signos son los que más deporte aman hacer (Anna Shvets/Pexels)
Desde hace décadas, la ciencia lo deja claro: practicar deporte es uno de los hábitos más eficaces para vivir más y mejor. Sin embargo, no todos los ejercicios ofrecen los mismos beneficios. Un estudio danés publicado en la revista Mayo Clinic Proceedings reveló algo que sorprendió incluso a los expertos: el tenis podría ser el deporte que más alarga la vida, llegando a sumar hasta 9,7 años de esperanza de vida frente a quienes llevan una vida sedentaria.
El estudio, que siguió durante 25 años a más de 8.500 personas, analizó el impacto de distintas disciplinas en la longevidad. Los resultados fueron llamativos: mientras quienes practicaban badminton vivían de media 6,2 años más, los futbolistas 4,7, los ciclistas 3,7 y los nadadores 3,4, los corredores solo sumaban 3,2 años adicionales. En lo más alto del ranking, el tenis se erigía como el deporte más beneficioso, no solo para el cuerpo, sino también para la mente.
El tenis, un deporte completo y muy beneficioso. (Pexels/Julia Kuzenkov)
A nivel físico, el tenis combina un exigente trabajo anaeróbico —con movimientos explosivos, sprints cortos y cambios de dirección— con un componente aeróbico que mantiene el sistema cardiovascular en forma. Este tipo de esfuerzo intermitente activa el metabolismo, mejora la resistencia y fortalece el corazón. Pero lo más interesante, según los investigadores, es que su secreto no reside únicamente en el ejercicio físico, sino también en el componente social que conlleva.
El tenis, al igual que otros deportes de raqueta, fomenta las relaciones personales, la conexión emocional y el sentimiento de pertenencia, factores que la ciencia relaciona directamente con una mejor salud mental y una mayor longevidad. Compartir tiempo con otros, celebrar los logros o simplemente disfrutar del juego reduce los niveles de estrés, refuerza la autoestima y protege frente a la soledad, un mal moderno asociado al deterioro cognitivo y a un mayor riesgo cardiovascular.
El estudio también advierte que no se trata de jugar al tenis de forma compulsiva ni de entrenar cada día. De hecho, los mayores beneficios se observan entre quienes practican deporte de manera regular, pero con moderación. El cuerpo, recuerda la investigación, responde mejor a los esfuerzos intermitentes que a la sobreexigencia o la repetición excesiva. En este sentido, la clave estaría en encontrar un equilibrio entre la actividad física, el descanso y el disfrute, entendiendo el ejercicio no como una obligación, sino como una fuente de bienestar.
El tenis se consolida comoel deporte de la longevidad, no solo por su capacidad para fortalecer músculos y corazón, sino por su poder para conectar, relajar y alegrar. Y quizá ahí resida la verdadera receta para vivir más años: mantenerse activo, sí, pero también disfrutarlo en buena compañía. Porque, como demuestra la ciencia, la felicidad compartida también alarga la vida.
Desde hace décadas, la ciencia lo deja claro: practicar deporte es uno de los hábitos más eficaces para vivir más y mejor. Sin embargo, no todos los ejercicios ofrecen los mismos beneficios. Un estudio danés publicado en la revista Mayo Clinic Proceedings reveló algo que sorprendió incluso a los expertos: el tenis podría ser el deporte que más alarga la vida, llegando a sumar hasta 9,7 años de esperanza de vida frente a quienes llevan una vida sedentaria.