Sin olvidar la conocida como crisis de la mediana edad. Una etapa llena de cambios emocionales en la vida, que se asocia con un proceso natural de revisión vital. Por ello, dejando de lado prejuicios, se deben conocer las causas y soluciones que pueden ensombrecer estos años. Si nos centramos concretamente en torno a los 50 años, el psiquiatra español Javier García Campayo es claro.
A través de un artículo publicado en su página web, el especialista reveló que estas crisis no aparecen de forma casual. Se trata de un bache relacionado con las pérdidas acumuladas a lo largo de la vida y con la creciente conciencia de que el tiempo es limitado.
Así, a través de su experiencia, Campayo plantea en este artículo cómo la vida debe entenderse como un proceso continuo de cambio en el que inevitablemente se producen pérdidas. Con los años desaparecen oportunidades, se transforman relaciones, el cuerpo cambia y el horizonte temporal se acorta. Aunque cuando estas transformaciones no se integran emocionalmente, pueden aparecer momentos de crisis.
"La 'crisis de los cincuenta' se sitúa muchas veces en el ámbito laboral. En algunas empresas se considera que, a esa edad, especialmente en puestos de alta responsabilidad, la persona ya no va a ser tan productiva. Se la sustituye por gente más joven, bien preparada y con un salario menor. Se describe el caso de quienes han entregado su vida al trabajo, descuidando relaciones de pareja, familia o amistad", revela en su web.
"Son los llamados 'proyectos de carencia': dedicar toda la energía a un área esperando que llene vacíos más profundos. En ese punto, algunas personas se dan cuenta del 'vacío de sus existencias' y de la dirección equivocada que han seguido, pudiendo entrar en crisis depresivas de corte existencial. Otros reaccionan refugiándose en deportes extremos, maratones, escalada, que pasan a ser el centro de sus vidas, o recurriendo a cirugías estéticas para desafiar los signos de la edad, continuaba.
"Ambos caminos pueden entenderse como intentos de negar el paso del tiempo", añadía el psiquiatra. Una etapa que debe ser comprendida, como destaca Campayo, apostando por no dramatizar la vida, sino darle un marco. Por ello, invita a "valorar más lo que se tiene, dejar de sufrir por asuntos menores, hacer duelos más conscientes y tomar decisiones desde un mayor realismo".
Una idea que coincide con las teorías de otros expertos, como el psicólogo Erik Erikson. El experto describió la etapa de la mediana edad como un conflicto entre generatividad y estancamiento. La generatividad implica sentir que se contribuye a algo que trasciende a uno mismo: educar a los hijos, ayudar a otros, crear proyectos o transmitir conocimiento. De ahí que, cuando esta sensación de contribución desaparece, pueda surgir la sensación de estancamiento.
Las claves para el bienestar mental a partir de los 50 años. (Pexels/ Andre Furtado)
Por su parte, el psicólogo estadounidense Daniel Levinson también estudió la llamada 'transición de la mediana edad', un periodo en el que las personas revisan el proyecto de vida que habían construido en su juventud. Durante esta fase es habitual cuestionar decisiones pasadas y replantear metas futuras.
Sin embargo, los investigadores contemporáneos coinciden en que la crisis de los 50 no es universal. Muchas personas atraviesan esta etapa sin grandes conflictos, e incluso la viven como un momento de estabilidad y madurez. De hecho, puede convertirse en una oportunidad para reconciliarse con la propia historia y comenzar una etapa de mayor equilibrio emocional.