Algunas razas de perro parecen conservar durante toda su vida ese aspecto tierno y redondeado propio de los cachorros. Sus rasgos faciales, el tamaño reducido y el tipo de pelaje hacen que, incluso en la edad adulta, mantengan una apariencia juvenil que conquista a muchos amantes de los animales. Este fenómeno no significa que no envejezcan, sino que su morfología se mantiene similar a la de un cachorro.
Por último, el Shih Tzu completa esta lista. Su cara redondeada, ojos grandes y nariz pequeña generan una apariencia infantil constante. Además, su cuerpo compacto y su carácter tranquilo refuerzan la percepción de que se trata de un cachorro incluso cuando ya es adulto. Estas razas comparten características físicas que explican este efecto: tamaño pequeño, ojos grandes en proporción a la cabeza, hocico corto y pelaje suave o abundante. Todos estos rasgos están asociados a la llamada “neotenia”, un fenómeno por el cual los animales conservan rasgos juveniles en la edad adulta.
Algunas razas de perro parecen conservar durante toda su vida ese aspecto tierno y redondeado propio de los cachorros. Sus rasgos faciales, el tamaño reducido y el tipo de pelaje hacen que, incluso en la edad adulta, mantengan una apariencia juvenil que conquista a muchos amantes de los animales. Este fenómeno no significa que no envejezcan, sino que su morfología se mantiene similar a la de un cachorro.