Logo El Confidencial
uno de los miembros más atípicos de la casa real británica

Eduardo de Inglaterra cumple 55: rumores, rencillas y un matrimonio ejemplar

Una esposa polémica, rumores sobre su sexualidad, sus sorprendentes decisiones laborales, su enfrentamiento con Carlos: el pequeño de la reina Isabel II en el foco

Foto: El príncipe Eduardo de Inglaterra, conde de Wessex, en una imagen de archivo. (EFE)
El príncipe Eduardo de Inglaterra, conde de Wessex, en una imagen de archivo. (EFE)

La familia real británica está de celebración. Este domingo 10 de marzo cumple 55 años el benjamín de la reina Isabel II, el príncipe Eduardo de Inglaterra, conde de Wessex. Nacido en 1964 en el palacio de Buckingham de Londres, su figura dentro de la institución real siempre ha generado curiosidad, debido principalmente a tres factores que han marcado su vida: su relación con su hermano, el príncipe Carlos de Inglaterra, los rumores sobre su homosexualidad y las polémicas en torno a sus ocupaciones empresariales y a su matrimonio con Sophie Rhys-Jones, condesa de Wessex.

[LEA MÁS: Los 'celos' de Andrés y las rencillas de sus nueras marcan el 50 aniversario de Carlos como príncipe de Gales]

Tras licenciarse en Historia en la Universidad de Cambridge en 1986, se alistó en los Marines antes de comenzar de manera oficial con su actividad dentro de la Casa Real. La decisión de abandonar antes de su graduación para dedicarse a su verdadera pasión, la producción teatral y televisiva, ya sorprendió entonces a propios y extraños. En 1993 llegó incluso a formar Ardent Productions, donde produjo documentales sobre la realeza. Con el tiempo, los rumores sobre su carácter 'flojo' y algo extraño se dispararon y con ellos su posible homosexualidad.

El príncipe Eduardo, conde de Wessex, en una imagen de archivo. (EFE)
El príncipe Eduardo, conde de Wessex, en una imagen de archivo. (EFE)

Lejos de que las habladurías, que preocupaban y mucho a su madre, se disiparan solas, no ayudó a ello una entrevista que su esposa, Sophie Rhys-Jones, ofreció al periódico sensacionalista 'News of the World' en el año 2001. En ella quiso defender a su marido de los rumores, negando que fuera gay.

Sophie no había comenzado con buen pie su relación con la familia del príncipe Eduardo. El hijo pequeño de la reina Isabel II y la hoy condesa de Wessex se conocieron en 1993, en un evento de tenis. Su noviazgo duró 6 años hasta que contrajeron matrimonio el 19 de junio de 1999. La nuera de la monarca se ganó el título de indiscreta casi al mismo tiempo que el de condesa.

El príncipe Eduardo de Inglaterra, conde de Wessex, y su mujer Sophie, condesa de Wessex. (EFE)
El príncipe Eduardo de Inglaterra, conde de Wessex, y su mujer Sophie, condesa de Wessex. (EFE)

Dueña de una empresa de relaciones públicas, fue acusada de utilizar sin reparos su posición real para atraer nuevos clientes a su negocio. Este hecho contribuyó a empañar la buena imagen de la familia real británica. La guinda del pastel la puso cuando, engañada por un periodista que se disfrazó de jeque árabe para hacerse pasar por un potencial cliente para su empresa, fue grabada criticando a la reina Isabel II, así como al príncipe Carlos y a Camilla.

Por su parte, el príncipe Eduardo también tomó decisiones erróneas que contribuyeron a un distanciamiento, sobre todo con su hermano, el príncipe Carlos. Su empeño en la producción audiovisual le llevó a empujar a la familia real a participar en 1987 en una especie de yincana medieval que fue televisada y que se llamó 'It's A Royal Knockout'. El propósito fue recaudar dinero para varias ONG. El éxito de audiencia en la BBC fue tremendo, pero la imagen de la monarquía quedó empañada, perdiendo seriedad.

El príncipe Carlos en una imagen de archivo. (EFE)
El príncipe Carlos en una imagen de archivo. (EFE)

Con el paso de los años, tanto el príncipe Eduardo como su esposa se centraron en su papel dentro de la Casa Real británica. Ambos abandonaron sus negocios en 2002 para centrarse de lleno en su vida familiar e institucional. Atrás quedaron los errores del pasado y en 2003 nació su hija lady Louise tras un parto complicado en el que la vida de la niña y de la madre corrieron peligro. La nieta de la reina Isabel II ha crecido con un problema de salud en los ojos. Este hecho, en principio dramático, sirvió para que nuera y suegra se acercaran hasta el punto de que Sophie se ha convertido en una hija más para la monarca y esta en una mujer sabia en la que la esposa del príncipe Eduardo no duda en apoyarse.

La reina Isabel II de Inglaterra con su nieta lady Louise Windsor y la condesa Sophie de Wessex en una imagen de archivo. (EFE)
La reina Isabel II de Inglaterra con su nieta lady Louise Windsor y la condesa Sophie de Wessex en una imagen de archivo. (EFE)

En 2007 nació el segundo hijo de la pareja, James. Desde entonces, la reina respira tranquila viendo cómo su hijo pequeño y su nuera dedican el cien por cien de su tiempo a su familia y su agenda institucional.

Hoy, el conde de Wessex está volcado, en gran parte, en suplir el papel de su padre, Felipe de Edimburgo, además de representar a la Corona en el extranjero, sobre todo en bodas reales y en eventos deportivos. Para la reina resulta un gran apoyo, sobre todo pensando en un futuro no muy lejano sin su marido a su lado.

Es posible que este sea uno de los motivos del distanciamiento que parece existir entre el príncipe Carlos y su hermano Eduardo. La relación del primero con su madre podría ser más fría que la que hoy mantiene el segundo, algo que podría provocar celos en el heredero de la Corona. Además, según ha explicado Katie Nicholl, escritora especializada en los Windsor, ha existido una voluntad por parte de Carlos de Inglaterra de 'adelgazar' la monarquía, de modo que el peso de la imagen de la familia real recaiga, sobre todo, en sus padres, en él, en su esposa y en sus hijos y las familias de estos.

Los duques de Cambridge y los duques de Sussex en una imagen de archivo. (EFE)
Los duques de Cambridge y los duques de Sussex en una imagen de archivo. (EFE)

Esto ha provocado que, con el tiempo, el papel de los hermanos del príncipe heredero se haya difuminado cada vez más. Según Penny Junor, autora de nueve biografías sobre los Windsor, “probablemente hay mucha gente en Reino Unido que no sabe nada de Eduardo o su familia”. Aún así, afirma que "seguirá habiendo hueco para los tres hermanos del príncipe Carlos, “pero solo si el público percibe que salen rentables".

Un reciente documental titulado 'Jeremy Paxman on the Queen´s Children', realizado por el periodista británico Jeremy Paxman y emitido este mes de febrero en televisión, también ha dejado entrever la tensión que podría existir entre Eduardo, Carlos y Andrés de Inglaterra.

[LEA MÁS: El documental que descubre la rivalidad entre Carlos y Andrés de Inglaterra]

Richard Kay, experto en la Casa Real británica, apunta en dicho documental varios motivos de distanciamiento entre Carlos y Eduardo de Inglaterra. Por un lado, la diferencia de edad de 15 años entre ambos. Pero además añade: “El problema con el príncipe Eduardo es que no es capaz de decidir si es Su Alteza Real o Eduardo Windsor, no sabe decir si es uno de nosotros o un miembro de la familia real”, un papel que su hermano no ha puesto en duda jamás. Esta posición del conde de Wessex podría parecerle desleal a la Corona. Un motivo más para mantener la distancia.

Casas Reales

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios