El cambio en la comunicación de la Casa Real, analizado por expertos: "Cada vez apuestan más por el 'soft power' institucional"
La Casa Real ha apostado por una comunicación más cercana y emocional al compartir contenido inédito de la graduación de la infanta Sofía. Dos expertos analizan esta estrategia de imagen, basada en el llamado Soft Power institucional
Los Reyes de España junto a la infanta Sofía. (Casa Real)
La Casa Real española ha dado un nuevo paso en su estrategia de comunicación al compartir este fin de semana un extenso y emotivo contenido sobre la graduación de la infanta Sofía en Gales. A través de un carrusel de imágenes inéditas —incluyendo fotografías de la infancia de Sofía y Leonor, y un vídeo de la heredera desde el buque escuela Juan Sebastián de Elcano felicitando a su hermana—, la institución ha apostado por una narrativa visual más íntima, familiar y contemporánea. Lejos de los antiguos formatos formales y sobrios, la monarquía española despliega una estética más cercana que busca conectar emocionalmente con la ciudadanía, sin renunciar a su dimensión simbólica.
Este giro comunicativo, que conjuga tradición y modernidad, ha sido interpretado por analistas como una respuesta meditada al contexto sociocultural y mediático actual. ¿Estamos ante una nueva era en la comunicación de la monarquía? Para responder a esta cuestión, contamos con la visión de Ana Salazar, politóloga y directora de Idus3 Estrategia, y de Cristian Salomoni, experto en comunicación no verbal del Instituto Internacional de Análisis de la Conducta. Ambos desentrañan las claves de esta transformación silenciosa que convierte cada gesto de la Familia Real en una herramienta de soft power cuidadosamente planificada.
Ana Salazar, politóloga y directora de Idus3 Estrategia, nos cuenta: “La realeza se comunica hoy como una familia más, pero sin dejar de ser símbolo. La Casa Real lleva tiempo desplegando una estrategia de comunicación más cercana, cálida y humana. Hemos pasado de la solemnidad institucional a escenas donde los Reyes aparecen como padres orgullosos que fotografían a sus hijas, como haría cualquier familia. Lo vimos con Leonor cuando embarcó en el Juan Sebastián de Elcano, y ahora con Sofía en su graduación en Gales: un entorno relajado, gestos espontáneos y una narrativa visual que habla de vínculo y cotidianidad”.
Para la experta, “el carrusel de fotos publicado en Instagram, desde la infancia de Sofía hasta el día de su graduación, refuerza esa idea de continuidad emocional. Nos muestra no solo a una infanta, sino a una hija que ha crecido, en un recorrido que cualquier madre o padre puede reconocer. Las fotos de Sofía no solo cuentan una graduación, sino un modelo de monarquía del siglo XXI. El atuendo y la actitud natural dibujan a una joven con la que muchas familias pueden sentirse identificadas”.
Y concluye: “Estamos ante una modernización silenciosa de la comunicación monárquica. No hay grandes declaraciones, pero sí una narrativa visual muy calculada, que transmite cercanía, normalidad y una cierta contemporaneidad. Cercanía y sencillez como nuevo protocolo de imagen institucional. Todo esto es el resultado de una lectura afinada del contexto social y mediático, y de entender el papel clave que juega hoy la comunicación digital para mantener vivo el vínculo con la ciudadanía”.
Por su parte, Cristian Salomoni, del Instituto Internacional de Análisis de la Conducta y experto en comunicación no verbal, explica: “Analizando todo el material de la infanta Sofía, vemos que hay un trabajo detrás. Su intencionalidad no es improvisada, responde a una lógica clara de comunicación política que nosotros, los expertos, llamamos Soft Power Institutional. Se trata de una apuesta, una comunicación emocional, transversal y generacional. Esta estrategia está pensada para ganar legitimidad y conexión con el público actual”.
Y continúa: “Llevo analizando la comunicación de Casa Real desde hace tiempo, y lo cierto es que para mí es una alegría ver toda la evolución que han hecho. Por fin son conscientes de la cercanía que se construye con esta autenticidad. Por ejemplo, el vídeo de la princesa Leonor hace que conecte con el público joven al utilizar un formato accesible, con unas imágenes muy naturales y empáticas”.
“En ese contenido se refuerzan los valores familiares, la admiración entre hermanas. Bajo una narrativa audiovisual, el vídeo está cuidadosamente editado y estructurado para generar una respuesta emocional. Además, el tono natural, cálido y personal rompe con el estilo tradicional, distante y protocolario de la comunicación de la Casa Real de antes”, finaliza.
La Casa Real española ha dado un nuevo paso en su estrategia de comunicación al compartir este fin de semana un extenso y emotivo contenido sobre la graduación de la infanta Sofía en Gales. A través de un carrusel de imágenes inéditas —incluyendo fotografías de la infancia de Sofía y Leonor, y un vídeo de la heredera desde el buque escuela Juan Sebastián de Elcano felicitando a su hermana—, la institución ha apostado por una narrativa visual más íntima, familiar y contemporánea. Lejos de los antiguos formatos formales y sobrios, la monarquía española despliega una estética más cercana que busca conectar emocionalmente con la ciudadanía, sin renunciar a su dimensión simbólica.