En el mapa del fútbol mundial, hay nombres que se repiten con la misma frecuencia que las ovaciones en un estadio: Cristiano Ronaldo, Leo Messi, Kylian Mbappé... Pero entre los millonarios de las botas de oro, el verdadero rey de las cuentas corrientes no necesita goles para mantener su título. Se llama Faiq Jefri Bolkiah, tiene 27 años y, además de futbolista, es sobrino del sultán Hassanal Bolkiah. Su fortuna personal, estimada en unos 20.000 millones de euros, le coloca a años luz de las estrellas del balón, gracias a su posición en la línea de sucesión del sultanato de Brunéi.
Heredero de una de las monarquías absolutas más ricas del planeta, nació en Los Ángeles mientras su padre, el príncipe Jefri Bolkiah, vivía en Estados Unidos envuelto en un sonado caso de malversación de fondos. Creció entre mansiones, coches de lujo y zoológicos privados, donde los tigres y leopardos eran poco más que mascotas de salón. Con ese telón de fondo, su pasión por el fútbol parecía una excentricidad más… pero fue real. Desde niño soñó con debutar en la élite, aunque sus cifras sobre el césped no han estado nunca a la altura de las de su cuenta bancaria.
Su aventura deportiva comenzó en las categorías inferiores del Southampton, siguió en el Chelsea y pasó fugazmente por el Leicester City de Claudio Ranieri, el mismo que hizo historia ganando la Premier en 2016. Sin embargo, Faiq no disputó ni un minuto en la liga inglesa. Tras una etapa gris en el Marítimo, equipo portugués, buscó minutos en ligas más modestas como la tailandesa, donde hoy viste la camiseta del Ratchaburi FC. En la selección de Brunéi, de la que llegó a ser capitán, suma nueve partidos y un único gol desde 2016.
Faiq Bolkiah, en una foto de archivo. (EFE)
En paralelo a esta carrera deportiva, el apellido Bolkiah arrastra un historial de excesos difícil de igualar. El palacio de Istana Nurul Iman, residencia oficial del sultán, tiene 1.888 habitaciones, 290 baños y un salón de banquetes para 5.000 invitados. La colección de coches familiares roza las 5.000 unidades: 600 Rolls-Royce, 574 Mercedes-Benz, 452 Ferrari… y una larga lista de cifras que parecen inventadas. A esto se suman propiedades icónicas como el Beverly Hills Hotel en Los Ángeles o el Dorchester de Londres.
En la vida privada del deportista abundan los símbolos de un lujo casi irreal: relojes y accesorios de oro blanco, safaris privados en los jardines de sus mansiones y gastos mensuales que, según la prensa británica, han llegado a superar los 35 millones de dólares. En redes sociales, donde ha mostrado caballos pura sangre y felinos exóticos, ha cultivado una imagen de príncipe millennial que no renuncia a las fiestas ni a los caprichos imposibles.
La familia Bolkiah es también una galería de personajes mediáticos. Desde su prima, la joven princesa Ameerah, capaz de combinar trajes tradicionales con bolsos de Hermès valorados en 90.000 euros, hasta una de sus hermanas, Samantha, actriz y diseñadora formada en Los Ángeles; el clan reparte glamour y extravagancia a partes iguales. Todo, financiado por las ingentes reservas de petróleo y gas natural que han convertido a Brunéi en un diminuto, pero potentísimo reino asiático.
Para Faiq, el fútbol nunca ha sido una cuestión de supervivencia económica, sino un anhelo personal en medio de un mundo donde el lujo es la norma. Y aunque sus estadísticas no pasen a la historia del deporte, su nombre seguirá asociado al récord que nadie parece poder arrebatarle: el futbolista más rico del planeta, con o sin goles.
En el mapa del fútbol mundial, hay nombres que se repiten con la misma frecuencia que las ovaciones en un estadio: Cristiano Ronaldo, Leo Messi, Kylian Mbappé... Pero entre los millonarios de las botas de oro, el verdadero rey de las cuentas corrientes no necesita goles para mantener su título. Se llama Faiq Jefri Bolkiah, tiene 27 años y, además de futbolista, es sobrino del sultán Hassanal Bolkiah. Su fortuna personal, estimada en unos 20.000 millones de euros, le coloca a años luz de las estrellas del balón, gracias a su posición en la línea de sucesión del sultanato de Brunéi.