"¿Qué hay que hacer para ser princesa?". La pregunta la hacía una niña ovetense, de apenas cinco años, que esperaba la tarde de este jueves a las puertas del Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo para ver a la Familia Real. Ya el año pasado había estado entre el público y, muy emocionada, regresaba al lugar para volver a ver en persona a los Reyes, Leonor y Sofía, en el concierto previo a la entrega de los Premios Princesa de Asturias.
La emoción no era solo de la pequeña, sino también de las decenas de personas que se habían acercado, un año más, para recibir a la Familia Real en una cita ya histórica. A las 19:00 horas en punto, entre el sonido de las gaitas que acompañan siempre los actos de los galardones, llegaron los coches oficiales: en uno, los Reyes; en el otro, la princesa Leonor y la infanta Sofía.
El rey Felipe con la princesa Leonor. (Limited Pictures)
Tras saludar con la mano a los allí congregados, los Reyes y sus hijas accedieron al auditorio para los saludos con las autoridades, entre ellas el presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón; la delegada del Gobierno, Adriana Lastra, y el alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli. Fue entonces cuando pudimos ver la primera imagen de los cuatro juntos: una fotografía potente que transmitía unidad, con todos coordinados en negro y azul. Un detalle que no pasó desapercibido y que Cristian Salomoni, del Instituto Internacional de Análisis de la Conducta y experto en comunicación no verbal, analiza para Vanitatis.
“Sea intencionada o no, la imagen de los Reyes junto a Leonor y Sofía, coordinados en el vestuario, transmite unidad y autoridad. El azul es un color muy institucional, muy europeo y monárquico, además de ser el color de Asturias. Si fue deliberado, es una elección acertada; y si no lo fue, demuestra aún más la conexión que existe entre ellos, incluso a la hora de elegir la ropa”, explica el experto.
Mientras don Felipe llevaba un traje azul con corbata a juego, doña Letizia apostó por un top cobalto con cuello camisero y pedrería en las mangas, un diseño de Carolina Herrera que combinó con pantalón de Sybilla, salones destalonados negros y discretos pendientes de diamantes.
Por su parte,la heredera al trono eligió una chaqueta clásica azul marino de Armani, pantalón de tiro ancho, bolso de Massimo Dutti y unos pendientes de su madre: unos aros de oro blanco con diamantes y aguamarinas, de la joyería Aldao. Sofía optó por un total black look con un mono de Hugo Boss que dejaba la espalda al aire y zapatos de Pretty Ballerinas, además del anillo de Karen Hallam de la reina Letizia.
La reina Letizia saludando. (Limited Pictures)
Los Reyes y sus hijas disfrutaron del concierto, titulado 'Brahms y Dvořák. Grandes maestros del siglo XIX', a cargo de la Orquesta Oviedo Filarmonía junto con el Coro de la Fundación. Ambas formaciones, dirigidas por Lucas Macías y con la participación de la soprano Juliane Banse y el bajo-barítono Marko Mimica, interpretaron el siguiente programa: Obertura trágica en Re menor, Op. 81 y La canción del destino, Op. 54, de Johannes Brahms; y Danzas eslavas, Op. 46, n.º 7 en Do menor y Te Deum, Op. 103, de Antonín Dvořák.
Como cada año, la actuación musical concluyó con el 'Asturias, patria querida, himno que los asistentes' —incluida la Familia Real— corearon puestos en pie. Tras ello, tocaba un auténtico baño de masas con los invitados al evento. Uno a uno, los Reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía fueron saludando a los asistentes al concierto, conversando y haciéndose fotos con la mejor de las sonrisas, dando así por finalizado el primer acto de estos Premios Princesa de Asturias.
Complicidad entre hermanas mientras saludan al público. (EFE)
Ya en el exterior, se acercaron al público, entre el que se encontraba la pequeña mencionada. No sabemos si Leonor respondió a su pregunta, pero lo que está claro es que, un año más, con su encanto y su simpatía, conquistó a los asturianos, orgullosos de su princesa.
"¿Qué hay que hacer para ser princesa?". La pregunta la hacía una niña ovetense, de apenas cinco años, que esperaba la tarde de este jueves a las puertas del Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo para ver a la Familia Real. Ya el año pasado había estado entre el público y, muy emocionada, regresaba al lugar para volver a ver en persona a los Reyes, Leonor y Sofía, en el concierto previo a la entrega de los Premios Princesa de Asturias.