Marius Borg Høiby, investigado por nuevos delitos a las puertas de su juicio: interrogatorio y registro en su casa
Antes de Navidad, el hijo de Mette-Marit de Noruega empezó a ser investigados por nuevos delitos que se le han imputado
Las cosas siguen empeorando para Marius Borg Høiby y, por extensión, la Familia Real de Noruega. A escasas semanas de que comience el juicio contra el hijo de Mette-Marit por los 32 cargos que se le imputaron el verano pasado (los más graves, cuatro violaciones), ha trascendido públicamente que se le han imputado varios delitos más, uno de ellos grave, por los que la policía noruega lo lleva investigando desde diciembre.
Tal y como publica el medio noruego ‘Aftenposten’, justo antes de las fiestas de Navidad, la policía había interrogado a Marius Borg y a la presunta víctima. Además, también se registró el apartamento de Høiby en Frogner, Oslo, con el fin de obtener pruebas para la investigación penal del caso.
Esta información se hace pública a escasas semanas de que el hijo de Mette-Marit de Noruega se siente en el banquillo de los acusados el próximo 3 de febrero. El juicio durará seis semanas y hay programadas 24 sesiones, terminando el 13 de marzo. Tendrá lugar en el Tribunal de Distrito de Oslo.
Fue el pasado 18 de agosto cuando el fiscal estatal Sturla Henriksbø ofreció una rueda de prensa para dar a conocer los cargos que enfrenta Marius Borg, un total de 32 acusaciones. Entre ellas, según lo detallado por el propio fiscal, se incluyen: un caso de violación con coito, dos casos de violación sin coito, cuatro delitos de conducta sexual inapropiada, un abuso en relaciones cercanas, dos agresiones físicas, un caso de daño intencionado, un caso de amenazas, cinco violaciones de órdenes de restricción, un abuso sexual cometido por un oficial de policía y cinco infracciones de tráfico. La pena acumulada por todos estos delitos podría alcanzar hasta diez años de prisión.
El fiscal explicó que la investigación se basó en cientos de miles de archivos multimedia y decenas de miles de mensajes, lo que permitió un análisis exhaustivo del caso, que se consideró cerrado en junio. A partir de ese momento, la causa pasó a manos de la fiscalía, que presentó sus conclusiones en rueda de prensa, subrayando la “gravedad” de los hechos y el impacto a largo plazo que podrían tener sobre las víctimas.
Henriksbø también recalcó que la investigación no se vio afectada por el hecho de que Marius sea hijo de la princesa Mette-Marit, ni de manera favorable ni desfavorable, y afirmó que su tratamiento legal no sería ni más indulgente ni más estricto que el de cualquier otro acusado por delitos similares.
La lista de delitos describe a alguien con un historial criminal y comportamientos sexuales aberrantes más que al hijo de una princesa, criado entre los muros del palacio y bajo la protección de los reyes Harald y Sonia. Tampoco coincide con la imagen de aquel joven al que su hermana, la princesa Ingrid Alexandra de Noruega, definió como “un ejemplo a seguir” durante la celebración de su mayoría de edad. La Casa Real, como era previsible, ha mantenido una postura neutral: “Corresponde a los tribunales tramitar este caso y emitir un veredicto. No tenemos más comentarios”, declaró su portavoz a medios noruegos en aquel momento.
2026, el año del juicio
Los dos últimos años han estado marcados para la Familia Real de Noruega por este escándalo. Sobre ello han hablado por primera vez públicamente en la tradicional entrevista de fin de año que desde 1977 conceden a la televisión estatal. “Tenemos una postura definida, pero todavía no es el momento de explicarla. Será un asunto que trataremos cuando corresponda”, reconocían los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit sobre el inminente juicio.
Todos ellos no dudaron en reconocer que su postura no era sencilla. “Pensamos mucho en cómo sería estar en esa situación para todos los que, de una u otra forma, son parte del caso. Todos sus seres queridos, sus familias, sus allegados. Esto es difícil para todos”, explicaba el príncipe Haakon. “Creo que ha sido bastante exigente que me acusaran de cosas tan graves, cosa que por supuesto no he hecho”, reconocía Mette-Marit.
Cronología del ‘Caso Marius Borg’
El 4 de agosto de 2024, Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit de Noruega, fue arrestado en Oslo tras un incidente con su entonces pareja en Frogner, quien lo denunció por agresión física y psicológica. El joven reconoció que actuó bajo la influencia de cocaína y alcohol. En septiembre fue detenido por segunda vez por violar una orden de alejamiento, y apenas dos meses después, se produjo su tercer arresto.
Esta última detención fue mucho más grave: se le imputaba una violación, tras descubrirse varios vídeos en su teléfono móvil con prácticas sexuales explícitas realizadas sin el consentimiento de las víctimas.
Después de este arresto, Marius fue enviado a prisión preventiva en la cárcel de Hamar, donde permaneció hasta el 27 de noviembre. Durante ese tiempo, se le añadieron más cargos, incluyendo amenazas, daños, violaciones y violaciones sin coito, así como varias agresiones sexuales, utilizando como evidencia las grabaciones halladas en su teléfono.
Las cosas siguen empeorando para Marius Borg Høiby y, por extensión, la Familia Real de Noruega. A escasas semanas de que comience el juicio contra el hijo de Mette-Marit por los 32 cargos que se le imputaron el verano pasado (los más graves, cuatro violaciones), ha trascendido públicamente que se le han imputado varios delitos más, uno de ellos grave, por los que la policía noruega lo lleva investigando desde diciembre.