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Un año del escándalo de Marius Borg: la herida abierta que sigue sangrando en la monarquía noruega
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REALEZA NORUEGA

Un año del escándalo de Marius Borg: la herida abierta que sigue sangrando en la monarquía noruega

Mientras esperan a la celebración del juicio, que se prevé para finales de 2025, la percepción de los ciudadanos sobre la Corona noruega ha empeorado

Foto: Marius Borg junto a su padrastro, el príncipe Haakon de Noruega. (Cordon Press)
Marius Borg junto a su padrastro, el príncipe Haakon de Noruega. (Cordon Press)

Hace ahora doce meses que los titulares se encendieron: Marius Borg, hijo de la princesa Mette‑Marit, fue detenido en Oslo tras un altercado con su entonces pareja. Lo que parecía un episodio puntual se ha convertido en uno de los mayores escándalos judiciales que ha salpicado a una familia real europea en los últimos años. Desde aquel 4 de agosto de 2024, el caso no ha hecho más que crecer. A día de hoy, Marius está imputado por 23 delitos, entre ellos tres presuntas violaciones, agresión física, amenazas, daño corporal y quebrantamiento de órdenes de alejamiento.

El hijo mayor de Mette-Marit -que nunca ha ostentado título nobiliario ni funciones oficiales, pero sí ha sido presentado públicamente como parte de la familia real- ha sido interrogado hasta en 14 ocasiones por la policía. Ha reconocido algunos episodios de violencia verbal y amenazas, pero niega los cargos más graves. También, en los últimos días, ha trascendido que se le ha retirado el uso del pasaporte diplomático que utilizaba. El Ministerio de Asuntos Exteriores anunció que esos documentos solo serían válidos para miembros activos de la Casa Real.

placeholder Marius Borg, hijo de Mette-Marit, en una imagen de archivo. (Gtres)
Marius Borg, hijo de Mette-Marit, en una imagen de archivo. (Gtres)

Esta decisión, aunque en un principio, pasó casi desapercibida, sí marcó un cambio claro de la postura institucional. Durante los primeros meses, tanto el príncipe Haakon como Mette-Marit de Noruega optaron por el silencio. Una de las pocas veces que la princesa se pronunció fue con motivo del inicio del 2025. En una entrevista en una cadena pública noruega, aseguró que "ha sido duro, no hay nada más que decir". Por su parte, Harald de Noruega deslizó: "Claro que es difícil que alguien a quien amamos se haya topado con esto aquí. Pero ahora debemos permitir que el sistema judicial funcione como debería. Así que no podemos entrar en el asunto como tal".

Este escándalo, que ha hecho correr ríos de tinta en la prensa nacional e internacional, también ha motivado que la imagen de la Corona noruega se deteriore. Las críticas al príncipe Haakon y la princesa Mette-Marit no han cesado. Y todo por el hermetismo con el que se trató, durante los primeros meses, el asunto. Así, la popularidad de los miembros de la corona bajó considerablemente. También se criticó la posibilidad de que estuviera recibiendo un trato de favor por su pertenencia a la realeza noruega. Eso sí, el joven llegó a entrar en prisión y se encuentra en libertad provisional a la espera de juicio. Se prevé para finales de año.

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Como decíamos, la prensa noruega ha sido especialmente crítica con la postura de los príncipes herederos. Prueba de ello es todo lo que se ha publicado desde que estalló el escándalo. Incluso han ido publicando detalles que no han logrado mejorar la percepción pública. Según 'VG', la esposa del príncipe Haakon habría ayudado a que Marius Borg, presuntamente, se pudiera deshacer de algunas pruebas importantes: "La Policía y Marius acordaron por teléfono reunirse en la escuela Jansløkka. Después de la llamada telefónica transcurrieron 33 minutos, durante los cuales la princesa, supuestamente, limpió la casa de su hijo y luego lo llevó al punto de encuentro".

Sea como fuere y mientras Marius Borg espera la celebración del juicio, lo que sí queda claro es que la monarquía noruega ya no es intocable. Hasta ahora, tanto Haakon como Mette-Marit habían sido respetados por su cercanía -también se alabó la forma en la que comunicaron los problemas de salud de la princesa-, pero su credibilidad se ha visto desgastada por la forma en la que han gestionado, o no, esta crisis. Porque algo que ha quedado probado desde que estalló el escándalo es que, en ocasiones, el silencio también habla.

Hace ahora doce meses que los titulares se encendieron: Marius Borg, hijo de la princesa Mette‑Marit, fue detenido en Oslo tras un altercado con su entonces pareja. Lo que parecía un episodio puntual se ha convertido en uno de los mayores escándalos judiciales que ha salpicado a una familia real europea en los últimos años. Desde aquel 4 de agosto de 2024, el caso no ha hecho más que crecer. A día de hoy, Marius está imputado por 23 delitos, entre ellos tres presuntas violaciones, agresión física, amenazas, daño corporal y quebrantamiento de órdenes de alejamiento.

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