Del Birkin de 40.000 euros de Carole Middleton a los tocados de la reina Camila y Zara Tindall: la realeza británica se reúne en Cheltenham
Con motivo del regreso del denominado ‘Día de las Damas’, que volvía tras siete años, varios miembros de la familia real, como la madre de Kate Middleton y la princesa Ana, asistieron al evento
Carole Middleton debuta en el festival de Cheltenham. (Gtres)
La familia real británica ha mantenido históricamente una estrecha relación con las carreras de caballos. Esta afición fue especialmente conocida en el caso de Isabel II, que incluso llegó a tener caballos ganadores en prestigiosos hipódromos como Ascot o Chantilly. Cada año, numerosos miembros de la realeza asisten a estas citas, entre ellos Camila, que rara vez se pierde una edición en Ascot. Además, también suelen acudir a otros grandes eventos del calendario hípico británico, como el Cheltenham Festival.
Tras el inicio de la jornada inaugural, varios miembros de la familia y figuras cercanas a la realeza han desfilado por la región de Gloucestershire. Entre ellos destacó especialmente Carole Middleton, quien debutó en este evento. Para su primera aparición eligió el regreso del llamado ‘Día de las Damas’, una tradición que volvía a celebrarse después de siete años.
James Nesbitt, Natalie Pinkham, Brendan Moran y Carole Middleton en el festival de Cheltenham. (Gtres)
Aunque su nombre pueda sugerir lo contrario, esta jornada no está reservada exclusivamente a mujeres. Tradicionalmente, es el día en que muchas de ellas se organizan para acudir juntas y celebrar su afición por las carreras. Además, se ha convertido en uno de los momentos más esperados del festival por el protagonismo que adquiere la moda, con estilismos especialmente llamativos que marcan tendencia en el evento.
Carole Middleton en el Festival de Cheltenham. (Gtres)
Para su debut en el Cheltenham Festival, Carole Middleton se mantuvo fiel al protocolo con un estilismo elegante y muy cuidado. Destacó especialmente el bolso Birkin de Hermès que llevaba, valorado en cerca de 40.000 euros. Lo combinó con un abrigo largo de cuadros grises con matices azules, una bufanda de piel sintética en tono caramelo, botas de ante color chocolate, guantes de cuero y unos pendientes con forma floral.
Sin embargo, el elemento más llamativo de su conjunto fue el sombrero fedora azul de Hicks & Brown, adornado con plumas alrededor del ala. La pieza tenía además un significado especial, ya que se trataba de un sombrero prestado por Catalina, quien lo había lucido previamente durante un servicio religioso en Sandringham en 2020.
Carole lució un sombrero que también vistió su hija, Kate Middleton. (Gtres)
Aunque acudió al evento acompañada por el cirujano Brendan Moran, Carole fue vista conversando animadamente con Zara Tindall, quien tampoco pasó desapercibida. Para la ocasión, eligió un traje de falda de lana azul marino de The Fold, combinado con una blusa esmeralda con lazo que asomaba bajo la chaqueta.
Zara y Mike TIndall en el Festival de Cheltenham. (Gtres)
Completó el conjunto con unas botas de gamuza azul marino hasta la rodilla de Fairfax & Favor y un bolso verde pavo real de Aspinal of London. Además, añadió un toque muy llamativo con un sombrero verde azulado de Juliette Botterill, decorado con hojas de fieltro.
Zara fue la primera en acercarse a saludar a su tía, la reina Camila, que también quiso estar presente en esta jornada tan señalada. La esposa de Carlos III eligió para la ocasión un abrigo beige combinado con una falda de gamuza marrón y botas a juego. Completó el conjunto con un llamativo sombrero decorado con grandes plumas en tonos tierra, diseñado por Philip Treacy.
La reina Camila a su llegada. (Gtres)
Más tarde, y como última en llegar, apareció la princesa Ana. Al igual que su hija Zara, también se decantó por el color verde para su estilismo. En su caso optó por un abrigo largo de corte clásico, que combinó con un tocado sencillo y sin adornos. El toque más destacado lo aportó un pañuelo de vivos colores, que dio un aire diferente y más dinámico a su conjunto.
La princesa Ana fue la última en llegar. (Gtres)
Una vez dentro del recinto del hipodromo, la Reina, la princesa Ana y Carole Middleton se situaron en el palco desde donde siguieron las carreras. Durante la jornada se mostraron muy cercanas y cómplices, compartiendo risas y gestos de sorpresa mientras disfrutaban del espectáculo. Una escena que transmitió una imagen de unidad y cercanía en el inicio de este histórico día del festival.
La familia real británica ha mantenido históricamente una estrecha relación con las carreras de caballos. Esta afición fue especialmente conocida en el caso de Isabel II, que incluso llegó a tener caballos ganadores en prestigiosos hipódromos como Ascot o Chantilly. Cada año, numerosos miembros de la realeza asisten a estas citas, entre ellos Camila, que rara vez se pierde una edición en Ascot. Además, también suelen acudir a otros grandes eventos del calendario hípico británico, como el Cheltenham Festival.