Mette-Marit sale de su escondite cinco semanas después para visitar a su hijo Marius en la cárcel
Sin agenda oficial como mínimo hasta el día 24, la princesa ha estado desaparecida desde principios de febrero, saliendo de su ostracismo elegido solo para visitar a su hijo Marius en prisión
Mette-Marit y su hijo mayor, Marius Borg, en una imagen de archivo. (Cordon Press)
Han pasado cinco semanas desde que tuviéramos las últimas noticias de ella. Después, la controvertida situación hizo que optase por una desaparición total, tanto a nivel privado como oficial. Pero ahora, Mette-Marit de Noruega ha salido por fin de su escondite y lo ha hecho para visitar a su hijo Marius en la cárcel, donde permanece desde principios de febrero tras haber sido de nuevo detenido.
El juicio por el que el joven se enfrenta a 40 delitos está a punto de terminar y es muy posible, según la ley noruega, que no salga de prisión hasta unas semanas después de que se dé por concluido. Hace pocos días, los abogados de Marius solicitaban su puesta en libertad, encontrándose con una negativa de los jueces, argumentando que la prisión preventiva esta "suficientemente justificada".
Así, el hijastro del príncipe Haakon seguirá arrestado, pero también sigue contando con el apoyo incondicional de su familia. Aunque los príncipes no se han dejado ver en el tribunal, cosa que sí que ha hecho Morten Borg, el padre de Marius, sí han ido a visitarlo a la cárcel, demostrando además que no tiene ningún trato de favor, como se llegó a debatir en una de las sesiones del juicio.
Una ilustración de Marius Borg, durante el juicio. (Reuters)
Y son ya dos las visitas que ha hecho la princesa Mette Marit a su hijo durante su estancia en la cárcel, rompiendo así esa desaparición total que ha buscado desde que saliera a la luz su vínculo con Epstein. La primera fue el 5 de febrero, poco después de que Marius fuera detenido y se decretara para él prisión provisional. La segunda, este mismo domingo, junto al príncipe Haakon.
Es el medio 'VG', el más leído del país, el que ha conseguido las fotografías exclusivas de la pareja saliendo de la prisión de Oslo, una hora después de haber entrado -aunque no hay imágenes del momento de la llegada-. La exclusividad hace que no se las podamos enseñar, pero sí podemos describírselas: en ellas se ve al príncipe Haakon, de negro y con gafas de sol, al volante del coche; a su lado y de copiloto, su mujer, con un jersey de cuello alto y gafas graduadas.
Según este digital, entraron a las 15:36 y salieron a las 16:36. No solo el horario está dentro del habitual de visitas estipulado en la prisión, sino que también se ciñeron a esa hora semanal a la que tiene derecho cada recluso, lo que demostraría que, como él mismo ha defendido, no tiene ningún trato de favor.
Mette-Marit y su hijo mayor, Marius Borg, en una imagen de archivo. (Gtres)
Una imagen fugaz pero muy gráfica la que conseguía este domingo 'VG', con una Mette-Marit completamente apartada de la vida pública, pero sin dudar en reaparecer cuando se trata de su hijo Marius, con el que se ha posicionado incondicionalmente en este proceso, desde que fuera detenido por primera vez en agosto de 2024.
Fue el 28 de enero cuando la princesa apareció por última vez en un acto oficial. La documentación revelada horas después sobre Epstein evidenciaba un vínculo más que especial con el delincuente sexual, dando solo la cara después a través de dos comunicados. En el último, aseguraba que se explicaría en condiciones, pero ese momento aún no ha llegado y es algo que demanda la opinión pública del país.
Y ha sido todo un misterio cuál era el paradero de Mette-Marit desde su último acto oficial, aunque en palacio explicaban su ausencia de la agenda institucional apuntando a su salud y a esa fibrosis pulmonar por la que no se descarta que tenga que someterse a un trasplante. Parece, por el contrario, que sus problemas físicos no le han impedido visitar la prisión de Oslo para poder ver a su hijo por segunda vez desde su ingreso.
Han pasado cinco semanas desde que tuviéramos las últimas noticias de ella. Después, la controvertida situación hizo que optase por una desaparición total, tanto a nivel privado como oficial. Pero ahora, Mette-Marit de Noruega ha salido por fin de su escondite y lo ha hecho para visitar a su hijo Marius en la cárcel, donde permanece desde principios de febrero tras haber sido de nuevo detenido.