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55 días (como mínimo) sin agenda pública de Mette Marit y la vaga excusa que pone la Casa Real para explicarlo
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AUSENCIA PROLONGADA

55 días (como mínimo) sin agenda pública de Mette Marit y la vaga excusa que pone la Casa Real para explicarlo

Desde el pasado 28 de enero, la princesa heredera y futura reina no ha aparecido en público y no está previsto que lo haga por el momento. La prolongada ausencia ha hecho a palacio tener que explicarlo,

Foto: La princesa Mette-Marit, en una imagen de archivo. (Gtres)
La princesa Mette-Marit, en una imagen de archivo. (Gtres)

55 días. Ni uno menos. Ese es el tiempo que va a estar la princesa Mette-Marit sin agenda y, por tanto, sin dar la cara públicamente por las dos grandes polémicas que la rodean. Una ausencia muy prolongada (y que puede serlo aún más, como ahora les explicaremos), por la que la Casa Real no ha tenido otra que dar explicaciones, con una excusa bastante vaga que pocos se han creído.

"Como se sabe, la Princesa Heredera padece fibrosis pulmonar crónica. Como comunicamos en diciembre, su salud ha empeorado notablemente recientemente, y se han iniciado los preparativos para evaluar un trasplante de pulmón. La Princesa Heredera tiene una necesidad cada vez mayor de entrenamiento personalizado, descanso y recuperación, y su programa oficial está adaptado a su estado de salud", han dicho desde el departamento de prensa de palacio al digital de TV2, la principal televisión privada del país.

La Casa Real ha explicado la prolongada ausencia de Mette-Marit de la agenda oficial apuntando a su débil salud. Algo a lo que sería fácil agarrarse si no fuera porque, curiosamente sí protagonizó actos oficiales después de informarse de que su salud había empeorado. Mientras, su desaparición pública ha coincidido justo con la desclasificación de los correos de Epstein, que la salpicaban de lleno.

placeholder La última aparición pública de Mette-Marit, el pasado 28 de enero. (Gtres)
La última aparición pública de Mette-Marit, el pasado 28 de enero. (Gtres)

Fue el pasado 28 de enero cuando la princesa visitaba, junto al príncipe Haakon, la Biblioteca de Fredrikstad, en una jornada bastante agradable en la que incluso llegó a leer cuentos para los más pequeños. Solo dos días después, se publicaban esos archivos hasta hora secretos sobre Jeffrey Epstein que desvelaban la especial relación que Mette-Marit tenía con el empresario, condenado por abuso sexual de menores.

Y desde entonces, es como si a la princesa se le hubiese tragado la tierra, al menos oficialmente. En todo este tiempo, solo hemos sabido de ella por las visitas que ha hecho a su hijo mayor, Marius Borg, tanto al hospital como a la cárcel, además de las declaraciones que ha tenido que emitir para dar explicaciones sobre su vínculo con el delincuente sexual.

De ahí que algunos se hayan tomado con escepticismo esta excusa sobre su ausencia, achacándola mucho más a esas dos graves polémicas a las que tendría que enfrentarse de aparecer en público. Por un lado, el juicio que afronta, en el que tiene que responder por los 40 delitos de los que se le acusan. Por otro, esa relación con Epstein, por la que ha pedido disculpas, pero que no ha explicado con claridad.

placeholder Mette-Marit, en un acto público a mediados de diciembre. (Gtres)
Mette-Marit, en un acto público a mediados de diciembre. (Gtres)

Pero el escudo de la salud le va a servir, al menos, hasta el 24 de marzo, incluso más si se alarga la ausencia de 55 días. Esa es la fecha en la que está programado el viaje de Estado que los reyes Felipe y Matilde de Bélgica van a hacer a Noruega. Y aunque se ha publicado un programa bastante detallado, en algunas de las citas no se especifica qué miembros de la familia asistirán.

Lo normal en estos caso es que, además de los reyes Harald y Sonia, los príncipes herederos se conviertan también en anfitriones y solemos ver a Mette-Marit durante la bienvenida oficial y la cena de gala, siempre obligada cuando hay una visita de Estado. Pero esta vez, desde la Casa Real no se matiza quién asistirá a estos actos, guardándose así la baza de que la princesa pueda incorporarse en el último momento y, en caso de no hacerlo, que no resulte raro al no aparecer su nombre en la agenda oficial.

Así, habrá que esperar hasta ese 24 de marzo y ese esperado encuentro entre los reyes de Bélgica y Noruega para ver si la ausencia de Mette-Marit de la agenda oficial dura solo 55 días o su salud la retiene en casa aún más.

55 días. Ni uno menos. Ese es el tiempo que va a estar la princesa Mette-Marit sin agenda y, por tanto, sin dar la cara públicamente por las dos grandes polémicas que la rodean. Una ausencia muy prolongada (y que puede serlo aún más, como ahora les explicaremos), por la que la Casa Real no ha tenido otra que dar explicaciones, con una excusa bastante vaga que pocos se han creído.

Familia Real de Noruega
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