Marta Barranco, psicóloga: "Cuando la otra persona nos dice que echa de menos algo en la relación no está buscando atacar, está buscando que la relación pueda continuar"
Marta Barranco, psicóloga: "Cuando la otra persona nos dice que echa de menos algo en la relación no está buscando atacar, está buscando que la relación pueda continuar"
La psicóloga invita a replantear cómo se leen ciertas actitudes en pareja y a entender que, en ocasiones, detrás de ellos hay más deseo de cuidar la relación que de criticarla
Marta Barranco en su vídeo de TikTok (@psicologamartabarranco)
No todas las conversaciones difíciles en pareja son una amenaza. A veces, detrás de una frase incómoda o de un reproche aparentemente doloroso, lo que hay en realidad es un intento de cuidar el vínculo antes de que se deteriore más. Sobre esa idea reflexiona la psicóloga Marta Barranco, que pone el foco en un gesto emocional que muchas veces se malinterpreta: cuando una persona expresa que echa de menos algo de la relación, no siempre está señalando una carencia para herir, sino tratando de recuperar lo que le importa.
La reflexión parte del mensaje de un chico de 17 años que le cuenta que su pareja le ha dicho que se siente poco valorada y que echa de menos al chico que él era al principio de la relación. Entre otras cosas, él reconoce que ha pasado mucho tiempo con el teléfono y que no ha sabido apreciar del todo el esfuerzo que ella hacía por verlo. Lo significativo para Barranco no está solo en el conflicto, sino en la manera en la que él lo interpreta: no lo vive como un ataque, sino como una llamada de atención para mejorar.
Ahí está, precisamente, una de las claves que subraya la psicóloga. “Cuando la otra persona nos dice que nos echa de menos o que echa algo de menos en la relación no está buscando atacar, está buscando que estemos bien y que la relación pueda continuar”, explica. Es una idea sencilla, pero muy útil para entender por qué tantas conversaciones de pareja se atascan: no siempre escuchamos desde la empatía, sino desde la defensa.
Barranco señala que, en muchos casos, cuando alguien nos expresa que algo ha cambiado o que añora una versión anterior de la relación, tendemos a traducirlo como una crítica directa a nuestra forma de ser. En lugar de escuchar la necesidad emocional del otro, lo filtramos como una acusación. Y entonces la conversación deja de ir sobre el vínculo y pasa a girar alrededor del orgullo, la culpa o la sensación de no estar a la altura.
“A veces cuando lo vivimos desde el ataque o desde que la otra persona me está diciendo que no soy suficiente, dejo de ver lo que realmente le está pasando a la otra persona”, advierte. Ese cambio de enfoque, aparentemente pequeño, puede marcar una enorme diferencia. Porque no es lo mismo escuchar “me haces sentir mal” que oír “te necesito más presente” o “echo de menos cómo estábamos”.
Lo que más valora Barranco del mensaje del joven es justamente su disposición a responsabilizarse sin caer en la culpa destructiva. Con 17 años, dice, ya entiende algo que muchos adultos todavía no han aprendido: que una conversación incómoda no siempre busca señalar culpables, sino encontrar una manera de seguir queriéndose mejor. Él no pregunta cómo defenderse, sino cómo cambiar, qué decisiones tomar y si incluso sería buena idea pedir ayuda profesional.
Para la psicóloga, esa actitud dice mucho de la forma en que se puede sostener una relación de manera sana. No se trata de prometer cambios vacíos ni de asumir toda la responsabilidad, sino de reconocer que si la otra persona todavía habla, todavía está intentando construir. “Busca soluciones en vez de culpables o responsables”, destaca Barranco, poniendo en valor esa disposición a reparar.
Las relaciones de pareja pasan por distintos obstáculos a lo largo del tiempo. (Freepik / pikisuperstar)
La reflexión también toca un punto muy cotidiano: con el paso del tiempo, muchas parejas se acostumbran, bajan la atención, descuidan detalles o dejan de valorar ciertos esfuerzos. Cuando eso se verbaliza, no siempre significa que todo esté roto. A veces significa exactamente lo contrario: que aún hay ganas de salvar lo que merece la pena.
No todas las conversaciones difíciles en pareja son una amenaza. A veces, detrás de una frase incómoda o de un reproche aparentemente doloroso, lo que hay en realidad es un intento de cuidar el vínculo antes de que se deteriore más. Sobre esa idea reflexiona la psicóloga Marta Barranco, que pone el foco en un gesto emocional que muchas veces se malinterpreta: cuando una persona expresa que echa de menos algo de la relación, no siempre está señalando una carencia para herir, sino tratando de recuperar lo que le importa.