En la tradicional cita gastronómica de la Familia Real tras el cierre de la Copa del Rey Mapfre, doña Letizia ha vuelto a demostrar su maestría para combinar piezas de moda accesible con accesorios artesanales de alto impacto. Para la cena en el restaurante Mia de Portixol junto al Rey, sus hijas, la reina Sofía y ean Henri Fruchaud, viudo de la princesa Tatiana Radziwill, la Reina ha apostado por la estética bocho chic estival más fresca mediante un estilismo en blanco impoluto.
El gran protagonista del atuendo ha sido un vestido blanco midi de silueta fluida y ligera caída. De diseño sin mangas y escote redondo cerrado, la prenda destaca por su sobriedad en el cuerpo y por el delicado detalle de motivos florales bordados a tono sobre la parte inferior de la falda, aportando textura y movimiento al caminar sin perder la estética limpia y atemporal.
La reina Letizia en Portixol. (Limited Pictures)
El verdadero toque diferencial de la velada ha venido de la mano de los complementos, donde la Reina ha estrenado un bolso de la firma Heimat Atlántica. Se trata del modelo Shella Medium Denim, un capazo de edición limitada tejido manualmente por artesanos portugueses con técnicas tradicionales de junco. La pieza incorpora un bordado artesanal de flores confeccionadas con conchas marinas que evocan la magia del Mediterráneo, convirtiéndose en un auténtico tesoro de coleccionista.
Para el calzado, doña Letizia ha primado la máxima comodidad y el sello made in Spain apostando por unas sandalias planas de la firma Pedro García. Se trata del modelo Biddy que la infanta Sofía lució también en la recepción en Marivent. Está elaborado en piel de cordero laminada con un piso anatómico de corcho y goma y suela antideslizante con el logotipo de la marca
La Reina en Palma de Mallorca. (Gtres)
En cuanto al apartado de joyería, Doña Letizia ha mantenido una línea minimalista y de plena confianza personal. La Reina ha enmarcado su rostro con unos clásicos pendientes de aro dorados y ha sumado sus dos piezas de bisutería más significativas y cargadas de simbolismo: su inseparable anillo bañado en oro de Coreterno junto al icónico diseño artesanal en plata bañada en oro de Karen Hallam, del que no se separaba en el pasado.
Un estilismo refinado, impecable y de sello artesanal para cerrar las apariciones públicas en Palma.
En la tradicional cita gastronómica de la Familia Real tras el cierre de la Copa del Rey Mapfre, doña Letizia ha vuelto a demostrar su maestría para combinar piezas de moda accesible con accesorios artesanales de alto impacto. Para la cena en el restaurante Mia de Portixol junto al Rey, sus hijas, la reina Sofía y ean Henri Fruchaud, viudo de la princesa Tatiana Radziwill, la Reina ha apostado por la estética bocho chic estival más fresca mediante un estilismo en blanco impoluto.