La superviviente de 'El crepúsculo de los dioses' que huyó de Hollywood y 'lidia' con el coronavirus
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nancy olson tiene 91 años

La superviviente de 'El crepúsculo de los dioses' que huyó de Hollywood y 'lidia' con el coronavirus

La actriz ha ofrecido una entrevista en la que habla de su vida alejada de la meca del cine y de cómo vive alguien con su pasado la actual pandemia que preocupa al mundo

placeholder Foto: Nancy Olson, en un retrato de finales de los años 40. (Cordon Press)
Nancy Olson, en un retrato de finales de los años 40. (Cordon Press)

Cuando Louis B. Mayer vio 'El crepúsculo de los dioses' por primera vez, su indignación hacia Billy Wilder, director de esa obra maestra que estos días cumple 70 años, fue sonada. Para el jefazo de la Metro, aquel retrato inmisericorde de Hollywood, aquella historia de una patética estrella del cine mudo caída en desgracia, era como morder la mano que les daba de comer. Y así se lo hizo saber al vienés que, tan cínico como siempre, lo mandó a paseo. Con su película, Wilder consiguió elaborar una de las crónicas más despiadadas de la meca del cine. Y eso era lo que importaba. Siete décadas más tarde, una de las últimas supervivientes del film, Nancy Olson, ha hablado para el 'Hollywood Reporter'. En la cinta, la actriz encarnaba a aquella chica soñadora que aspiraba a ser una guionista reconocida y se enamoraba de William Holden.

A sus 91 años, Olson tiene mucho que contar de una de las películas más icónicas de la historia del cine. También de cómo está viviendo una pandemia insólita para alguien que vivió una Guerra Mundial y saboreó las glorias del Hollywood dorado. "Como saben, he vivido mucho tiempo y nunca he experimentado algo así". Como muchos ancianos de su edad, la actriz acude al supermercado a comprar con mascarilla y tiene un cuidado extremo con la higiene al formar parte de un grupo de riesgo. De hecho, nada más finalizar la entrevista telefónica con el 'Hollywood Reporter', la veterana aseguraba que tenía que ir al Whole Foods, una de las cadenas de supermercados más famosas de Norteamérica.

¿Quién es Nancy Olson más allá de haber participado en un icono del cine? ¿Cuál es su historia más allá de 'El crepúsculo de los dioses?

placeholder Olson, junto a William Holden en un cartel promocional de 'El crepúsculo de los dioses'. (Cordon Press)
Olson, junto a William Holden en un cartel promocional de 'El crepúsculo de los dioses'. (Cordon Press)

Olson es la mayor de los dos hijos nacidos de la unión entre un médico de Milwaukee y una maestra de escuela. Empezó a albergar sueños de ser actriz desde que era solo una adolescente. Cuando se trasladó a vivir con sus tíos, que residían en Los Ángeles, empezó a ver cumplidos sus deseos mientras estudiaba en la Universidad de Los Ángeles. En aquellos tiempos, muchos productores aún buceaban en obras singulares y desconocidas para encontrar a nuevos talentos. Y eso es lo que le ocurrió a Nancy. Una noche, al finalizar la representación de 'The Play's the thing', un cazatalentos de Paramount le suplicó que, días más tarde, hiciese una prueba de cámara al lado de George Reeves, que en aquella época era el famoso 'Superman' de la televisión.

La joven aceptó y, una vez superado el casting, consiguió un contrato de siete años con el estudio más antiguo de Hollywood. Solo tenía 21 años. Meses después, el propio Billy Wilder la llamó para que encarnase a la soñadora guionista de su 'Sunset Boulevard'. En aquella época, ella ni siquiera sabía quién era Gloria Swanson, que iba a interpretar a la decadente y enloquecida Norma Desmond, una olvidada estrella del cine mudo. "Le pregunté a mi madre y ella me lo contó", confiesa Olson en la entrevista. Lo que sí supo nada más leer el guion es que aquel proyecto era "atrevido" y se salía de lo normal. Entonces vivió las docenas de pruebas de vestuario (de las que se encargaba, ni más ni menos, que la mítica Edith Head) y el rodaje de secuencias que vivió profundamente, como aquella en la que le confiesa sus sueños de escritora a Holden. "Sentí aquella escena como ninguna otra. Estaba escrita de una forma muy bonita".

Poco antes de que la cinta se estrenase y fuese un enorme éxito, Olson decidió que ya había tenido bastante dosis de Hollywood. No podía continuar sus estudios en la UCLA de manera eficiente y pensaba que ser una estrella de cine era algo anodino y poco atractivo. "Es como una distorsión de la realidad", define cuando habla de lo que pensaba entonces. Además, por entonces se había prometido con alguien cuya carrera transcurría en Nueva York, el escritor Alan Jay Lerner. Abandonar Los Ángeles parecía lo más sensato...Sin embargo, cuando 'Sunset Boulevard' cosechó 11 nominaciones a los Oscar, después la presión para que volviese al cine fue enorme. En aquel punto de su vida tuvo que elegir: ¿era el amor más importante que el cine? La respuesta fue afirmativa.

Olson se dedicó a su casa, aunque volvía al cine de cuando en cuando, y trabajaba junto a astros como John Wayne y directores como Michael Curtiz. Pero su vida, tal y como reconoce, "era mucho más que hacer películas". Sus personajes secundarios son tan intercambiables (en la 'Pollyanna' de Disney que se estrenó en 1960 aparecía rubia y encarnaba a una doncella tímida y enamorada) que es difícil reparar en ella. Pese a que espació el cine y alguna aparición en teatro, el amor también le falló, ya que Lerner y ella se acabaron divorciando en 1957.

placeholder Nancy Olson. (Graybill)
Nancy Olson. (Graybill)

Olson volvió a encontrar el amor en lan W. Livingston, uno de los principales ejecutivos de la industria de la música. Se casó con él en 1962 y permanecieron juntos hasta que murió en 2009. Madre de dos hijas junto a Lerner y un hijo junto a Livingston, hoy por hoy es una orgullosa abuela que sigue siendo reconocida en algunas de esas salidas para comprar. Hace poco entró al departamento de belleza de Saks y muchos compradores la reconocieron inmediatamente.

En ella reconocieron a aquella chica sencilla de 'El crepúsculo de los dioses', a la jovencita opuesta a la locura barroca de la diva Norma Desmond, la que no tenía que pronunciar aquella pomposa frase de "Lista para mi primer plano, señor DeMille" que reflejaba el ego descontrolado de la protagonista del film. A sus 91 años, humilde y realista como nadie pese a vivir en la ciudad de la mentira, tampoco necesita decirlo. Olson nunca quiso ser una Norma Desmond, sino una sencilla chica americana. Y, como el tiempo ha acabado demostrando, las segundas suelen acabar mucho mejor que las primeras.

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