Calzoncillos, oración, homofobia y Goya: los 50 de Mark Wahlberg (y sus 3 pezones)
  1. Celebrities
MEDIO SIGLO

Calzoncillos, oración, homofobia y Goya: los 50 de Mark Wahlberg (y sus 3 pezones)

El que fuera el modelo de ropa interior masculina más famoso de todos los tiempos ha tenido un proceso de metamorfosis muy curioso

Foto: Mark Wahlberg. (EFE)
Mark Wahlberg. (EFE)
EC EXCLUSIVO Artículo solo para suscriptores

Empezar a tontear con la cocaína a los 13 años (quien dice tontear dice ser adicto) y terminar levantándote a las dos de la madrugada a los 50 para rezar parecen dos conceptos completamente antagónicos, pero cuando uno se ha criado en un entorno católico, como es el caso de Mark Wahlberg, ha tenido un ascenso de popularidad fulgurante desde muy joven y ha escuchado en su madurez la llamada, todo es posible. Incluido meterse cada día en una sala criogénica (ya saben, lo de someterse a frío extremo para mantenerse sano, joven, bello) y acostarse cada tarde a las 19:30.

Ahora entendemos que haya llegado al medio siglo con esa carita de posadolescente eterno. Con esa carita y con una de las mayores fortunas de Hollywood: según Celebritynetworth, el actor atesora una fortuna de 350 millones de dólares, no solo por su carrera en el cine sino también (y especialmente) por haberse convertido en un empresario de éxito con distintas líneas de negocios completamente independientes. Trescientos-cincuenta-millones. Y pensar que todo empezó con unos ‘gayumbos’.

placeholder Mark y Kate, fotografiados por Herb Ritts para Calvin Klein.
Mark y Kate, fotografiados por Herb Ritts para Calvin Klein.

En 1992 Calvin Klein protagonizó una de las campañas más sonadas de ese arranque de década con unas fotos en la que aparecían Kate Moss y Mark Wahlberg (por aquel entonces Marky Mark) en ropa interior. Todo muy cuidado, en blanco y negro, ‘muy moda’, como suelen decir en el sector para rebajar la carga de erotismo de algunas imágenes. Tal vez porque el mundo no estaba tan acostumbrado a ver posando a un hombre en paños menores, tal vez porque Wahlberg aparecía en una de las instantáneas sujetándose el mandao, la campaña se viralizó (el término ya existía antes de la llegada de internet) y Mark se convirtió en uno de los modelos más cotizados y famosos en la era de las supermodelos femeninas (Cindy Crawford, Claudia Schiffer, Elle Macpherson, Linda Evangelista…).

Él, que había sido cantante antes que maniquí (estuvo en los New Kids on the Block), se convirtió, gracias a una foto, en el máximo exponente del macho alfa. El lanzamiento de los boxer briefs que anunciaba (un cruce entre los slips y los boxers holgados) se consideró una de las grandes revoluciones en la indumentaria del siglo XX. Ahí es nada. De hecho, a raíz de esta campaña, el público masculino empieza a entender que mostrar la goma de los calzoncillos por encima del pantalón es un gesto muy cool. Si pone Calvin Klein, claro. No funcionaba igual con Abanderado o Caiwen Kani, por ejemplo. "Te daban la sensación de ser Mark Wahlberg, pero sin necesidad de tener su talento ni pasar horas en el gimnasio", explicaban los expertos en moda de aquellos años. Años después, Nick Jonas hacía un homenaje a aquella icónica imagen.

Polémicas y rejas

Haber sido el más pequeño de nueve hermanos seguramente le haya marcado. Tener el dudoso honor de ser el quinto de ellos en pasar por la cárcel, también. Cuando tenía 16 años, Wahlberg atacó a dos hombres vietnamitas mientras les intentaba robar cervezas cerca de su casa en Dorchester (Boston). Como no era la primera vez que se veía envuelto en un caso de delito de odio (poco antes junto a dos amigos más asaltaron a un grupo de estudiantes negros), fue condenado por asalto y agresión, posesión de marihuana y conducta criminal por violar los derechos civiles. Le cayeron dos años aunque pasó 45 días en un correccional de Suffolk County. Tiempo después, alguien se lo recordó cuando el actor apoyó el movimiento Black Lives Matter surgido tras la muerte de George Floyd.

Y entre medias, un capítulo homófobo protagonizado por el intérprete de ‘Boogie nights’ en la televisión inglesa, y una agresión a uno de los bailarines de Madonna al que llamó "maricón" y atizó un puñetazo en la cara. Que rechazara el papel que luego interpretaría Heath Ledger en ‘Brokeback Mountain’ tampoco le reportó mucha simpatía en la comunidad LGTBIQ+: "Me reuní con Ang Lee (director del filme), leí quince páginas y sentí repulsión. Era muy gráfico, muy descriptivo, eso de escupirse en la mano y prepararse para hacerlo".

Asalto al cine español

A finales de febrero de 2012, Mark aterrizó en España para presentar una cinta en la que es protagonista pero también productor. La peli, titulada ‘Contraband’, era un remake en realidad de la cinta islandesa ‘Reikiavik-Rotterdam’, candidata a las Oscar en 2010. Aunque pasó sin pena ni gloria (un 5,7 en la escala Filmaffinity), la ocasión le dio pie al norteamericano para mencionar el cine español y, de paso, a los Premios Goya. En la rueda de prensa reconocía que la falta de ideas en Hollywood llevaba a productores como él mismo a buscar ideas allende los mares. ¿No dirigió el propio Amenábar la versión para el circuito yanqui de su ‘Abre los ojos’ con Tom Cruise y Penélope Cruz rebautizándolo como ‘Vanilla Sky’? Pues lo mismo. “La gente de Hollywood busca formas nuevas de contar; en ese sentido los directores europeos las tienen, y también otro estilo, un espíritu más independiente”, decía antes de citar los galardones españoles por si pudiera comprar los derechos de alguna película o conocer a algún director patrio. Se ve que ‘Ni la piel que habito’ ni 'No habrá paz para los malvados', las películas potentes de aquel año, le convencieron demasiado.

Cincuentimillonario

Es posible que no sea recordado como uno de los mejores actores de su generación (con alguna excepción como ‘Infiltrados’, de Martin Scorsese), pero nadie le puede negar que sí es uno de los mejores pagados. De hecho, en 2017 ingresó 68 millones de dólares, gracias a ‘Transformers: El último caballero’, ‘Todo el dinero del mundo’ y ‘Guerra de papás 2’ aupándole a lo más alto del podium. ¿Peliculones? Tal vez no, pero caja mucha. Diez millones por peli y otros tres por cada temporada de ‘Entourage’ (tuvo ocho), de la que es productor.

Si a eso le añadimos una empresa de nutrición, una línea de ropa, acciones en una compañía de agua, socio en una cadena de gimnasios, un concesionario de coches y una cadena de hamburgueserías (Wahlburgers), los beneficios se multiplican.

Negocios aparte, Mark fue de los primeros en abusar del ‘tatuajismo’ (que se ha borrado dejando solo un Piolín en un tobillo y un Bob Marley en el hombro izquierdo) y pertenece, por derecho propio, al club de los famosos con tres pezones, una lista en la que también encontramos nombres conocidos como Dua Lipa, Harry Styles, Lily Allen o Zac Efron.

Empezar a tontear con la cocaína a los 13 años (quien dice tontear dice ser adicto) y terminar levantándote a las dos de la madrugada a los 50 para rezar parecen dos conceptos completamente antagónicos, pero cuando uno se ha criado en un entorno católico, como es el caso de Mark Wahlberg, ha tenido un ascenso de popularidad fulgurante desde muy joven y ha escuchado en su madurez la llamada, todo es posible. Incluido meterse cada día en una sala criogénica (ya saben, lo de someterse a frío extremo para mantenerse sano, joven, bello) y acostarse cada tarde a las 19:30.

Hollywood
El redactor recomienda