Rosalía, tres nuevos looks en París cargados de simbolismo: estética goyesca, Justicia divina y mensaje subliminal
La cantante catalana es una de las grandes estrellas de la fashion week con looks fieles a su estética de los últimos meses que podría ser la de su cuarto álbum
Desde que Rosalía aterrizó en París para la semana de la moda, no ha dejado de hablarse de ella. En uno de sus primeros looks, el que llevó para el desfile de la joven diseñadora belga Julie Kegels, sus axilas sin depilar y con el pelo teñido de blanco platino dieron la vuelta al mundo. “De nada por el servicio”, fue la única respuesta que la catalana dio al respecto. Pero detrás de este gesto y del resto de elecciones estilísticas de la ‘Motomami’ en los últimos meses hay mucho más y se tratada de usar la moda como propaganda.
Como ya analizamos en sus dos primeros looks en la ciudad del amor, la estética actual de Rosalía parece radicar en el catolicismo y todo su imaginario y símbolos, y todo parece tener que ver con su próximo álbum, el cuarto. Es bien sabido por los fans de la catalana que Dios tiene un papel fundamental en la vida de la artista y, por extensión, en su arte. “Lo primero es Dios”, canta en ‘Hentai’. “En primer lugar siempre Dios y después la familia”, le dice su abuela en ‘G3N15', ambas canciones de su disco ‘Motomami’.
Este miércoles 1 de octubre, la agenda de Rosalía en París ha estado bastante completita y, en lo que va de día, ya la hemos visto con tres looks diferentes. Todos ellos siguen apostando por el binomio blanco y negro, que representan la pureza y la resurrección y el pecado y la penitencia respectivamente. Con esto sobre base, los patrones parecen ir en consonancia con cada uno de los dos universos estilísticos, perfectamente diferenciados. La fe y el pecado conviviendo en una misma maleta: la de Rosalia en París.
Rosalía en Dior
La cantante Rosalía en el desfile de Dior en París. (Getty Images)
El primer look del día fue el de Rosalía para asistir al desfile de Dior, firma de la que es embajadora. Para vivir en primera persona la primera colección de Jonathan Anderson como director creativo de la maison, la cantante llevó un minivestido blanco plisado con cuello perkins y mangas estilo capa. Lo combinó con unas sandalias mule peep toe en color negro con detalle de un lazo sobre los dedos.
De nuevo, una prenda que recordaba a una túnica o a los hábitos de algunas órdenes religiosas. En cuanto al color, en la tradición católica simboliza la pureza y la inocencia (el alma pura, la santidad), la resurrección y la gloria (la vida eterna). Cristo, la Virgen o los santos no mártires suelen representarse vestidos de blanco.
Rosalía y la estética goyesca
El segundo look de Rosalía de estética goyesca. (Gtres)
Ya por la tarde, para volver al hotel para prepararse, Rosalía sorprendía con un nuevo look. Perteneciente al ‘street style’ de la fashion week, es mucho más casual, pero igualmente estudiado, como cualquier otro. La artista aparecía con un estilismo inspirado en la estética goyesca (la de la alta sociedad española de finales del siglo XVIII y principios del XIX) traída al siglo XXI.
Empezando por arriba, Rosalía aparecía con el cabello recogido bajo una redecilla negra, algo muy típico de los peinados de las mujeres de la época, siempre muy elaborados, incluyendo a veces también lazos o incluso joyas. De la estética masculina rescata la chaquetilla, confeccionada a base de zapatillas de ballet usadas y su característico rosa; y los pantalones, unos simples pantalones de traje en color azul marino con rayas diplomáticas en blanco.
Destaca también la camiseta. Confeccionada en algodón y con cuello redondo, lo que llama la atención es lo que se ha estampado sobre ella: un pentagrama doble sobre el que se ha escrito el siguiente mensaje: “My brain sounds” (traducción: "Los sonidos de mi cerebro"). Al menos, eso es lo único que se puede leer gracias a la chaquetilla abierta. Una clara referencia a su música y su próximo álbum.
Rosalía y la Justicia divina
Rosalía con el look de Palomo Spain en París. (Gtres)
Y, de nuevo, Rosalía salía del Hôtel Ritz con un nuevo look. Esta vez, para visitar la pop-up de Zara en París en la que se encuentran expuestos las 50 piezas diseñadas por 50 personalidades de la industria del arte, moda y música con motivo de su 50 aniversario. Uno de ellos ha sido, por supuesto, Rosalía, que diseñó un sofá gigante de pelo en color blanco.
Lo hacía además con un look quizá un poco ‘overdressed’ para la cita, pero cargado de intenciones. Se trata de un diseño de la última colección de Palomo Spain primavera/verano 2026, presentada hace unas semanas en Madrid, y que parece estar muy en consonancia con la nueva era de Rosalía.
Palomo explicaba que los looks de su colección ‘Dieciocho’ eran mucho más ‘recatados’ y sencillos de lo que tiene acostumbrado: “Personajes todavía vestidos de forma apropiada, pero que tienen algo realmente sucio dentro; algo tan curioso, tan diferente a lo que te criaron”, explicaba. Los seis primeros looks, entre los que estaba este vestido, eran blancos, un color que simboliza también el renacer, marcando la nueva etapa del diseñador. Y también de Rosalía.
El vestido lo complementó con otro de los complementos más llamativos del desfile, este tocado negro de Vivas Carrión, que pertenecía a otro de los looks. Este tocado, que es una vendanegra movida por el viento y que tapa los ojos de la cantante, parece una referencia a la Justicia divina, también representada en el arte de la época barroca y neoclásica que también influye en el imaginario goyesco. La venda en los ojos es un símbolo de imparcialidad, el balance entre la fe y el pecado, lo terrenal y lo divino.
Desde que Rosalía aterrizó en París para la semana de la moda, no ha dejado de hablarse de ella. En uno de sus primeros looks, el que llevó para el desfile de la joven diseñadora belga Julie Kegels, sus axilas sin depilar y con el pelo teñido de blanco platino dieron la vuelta al mundo. “De nada por el servicio”, fue la única respuesta que la catalana dio al respecto. Pero detrás de este gesto y del resto de elecciones estilísticas de la ‘Motomami’ en los últimos meses hay mucho más y se tratada de usar la moda como propaganda.