Ichi Aragón, mucho más que hija de Emilio Aragón: "Ojalá haya una equidad para que nuestros hijos crezcan con referentes femeninos en el horizonte"
Emprendedora, madre de familia numerosa e influencer. Coincidiendo con el 8M, Ichi, la primogénita de Emilio Aragón y Aruca Fernández-Vega, da un paso al frente para hablar sin tapujos de su carrera y su vida más allá de su árbol genealógico
El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, es la excusa para averiguar quién es en realidad Ichi Aragón. Conocida y desconocida al mismo tiempo, nuestro objetivo es exponer al público quién es en realidad. Se viene spoiler: ella es mucho más que su mediático árbol genealógico. Quedamos con Ichi para hablar de emprendimiento, de maternidad y de feminismo un día de invierno en Madrid con los termómetros rozando los 0 grados. El punto de encuentro y enclave de esta entrevista es una de las 5 tiendas que Madreamiga, la tienda de panadería gourmet que la empresaria ha levantado junto a otros socios, su marido Hugo Rodríguez de Prada y Begoña San Pedro, posee en la capital, concretamente, en la zona noble, en Paseo de La Habana, 13. El frío que se siente en la calle provoca que el equipo de Vanitatis no lo piense dos veces y se cuele en la famosa panadería de la que esta Navidad salió el 2º mejor roscón de Madrid. "Ichi, estamos dentro", digo al teléfono. Poco después, nuestra protagonista aparece. Sale de las oficinas que tienen instaladas en la planta baja del local. Reconoce abiertamente que está algo nerviosa, "no soy muy de entrevistas, pero estoy preparada", y va a hablar por primera vez de su trabajo, de su día a día como madre de cuatro hijos, de conciliación, de redes sociales y de tabúes con Vanitatis.
Lleva un estilismo muy cool: americana oversize a cuadros y camisa con puños XL, ambas de Mans, vaqueros de Closed, joyas de Tobecontinued y unos zapatos de tacón sensato de Prada. El mejor complemento lo pone su sonrisa, en Ichi viene de serie. Hagamos las presentaciones oficiales. Ichi Aragón (1985) es hija de Emilio Aragón y Aruca Fernández-Vega, la mayor por delante de Macarena y Nacho. Nieta, por tanto, del recordado Emilio Aragón Bermúdez, 'Miliki', y de Rita Violeta Álvarez, por parte de padre, y del médico Manolo Fernández-Vega y de Araceli Feijóo, por parte de madre. Pero esta entrevista busca exponer todas sus caras y reivindicar que es mucho más que su conocido árbol genealógico: es emprendedora y madre de familia numerosa.
La Ichi madre de familia numerosa
PREGUNTA. Nadie que mejor que tú para contarnos quién es Ichi Aragón...
RESPUESTA. Es madre de cuatro, emprendedora y una mujer que intenta vivir la vida con muchísima alegría, exprimiendo cada minuto.
P. Con tantos roles, es imprescindible preguntarte, ¿cómo es tu día a día, a qué hora te levantes y de qué manera te organizas para llegar a todo?
R. A qué hora me levanto depende de mis hijos. Mi hija pequeña está atravesando una fase de dormir mal y hay días que me levanto a las 3 o a las 4 de la mañana... Pero normalmente nos levantamos a las 6 o las 7 y empezamos a organizar a los niños: vestirlos, preparar desayunos, etc. Después, siempre llevo yo a mis hijos al cole, es una de las tareas que me propuse cumplir desde que me convertí en madre y emprendedora. Desde que nació mi primer hijo tuve claro que había ciertas cosas que quería hacer yo. Luego me voy al obrador para hablar con Bego (su socia en Madreamiga), a las tiendas para supervisar como está todo… Si tengo alguna campaña o colaboración en Instagram, vuelvo a casa para trabajar en ello. A las 15.30 paro el ritmo, almuerzo y voy a por mis hijos al colegio. Las tardes son para ellos: extraescoles, deberes, cenas, baños y a dormir. Admito que no me quedan fuerzas para ver una serie o una película porque a las 10 de la noche ya estoy KO.
P. Cuatro hijos con edades comprendidas entre los 11 y los 2 años, ¿cómo es ser madre de familia numerosa?
R. Es un caos maravilloso. Soy madre de familia numerosa porque yo lo he querido, yo quería tener 4 hijos y estoy encantada.
P. Hablemos de crianza responsable. Tu marido y tú compartís tareas y responsabilidades, ¿hacéis equipo?
R. 100%. Si Hugo estuviese aquí diría que él lo hace todo (risas), pero no es así. Nos dividimos tareas y para organizarnos tenemos un calendario compartido en el que nos planificamos en función de los días. La responsabilidad es compartida porque si no sería imposible la crianza.
P. Estáis criando 4 hijos, niños y niñas, ¿de qué forma afrontáis el reto de educarles en la igualdad?
R. Con naturalidad. Ellos están viendo que sus padres se dividen las tareas. Desde pequeños, da igual que sean niños o niñas, tienen que asumir sus responsabilidades: hacerse la cama, recoger su cuarto… Educamos por igual.
"Nadie me ha obligado a ser madre, ni nadie me ha obligado a renunciar a ciertas cosas. Renuncio porque quiero"
P. El concepto renuncia va ligado a la mujer madre y a la mujer emprendedora, ¿cómo lo gestionas y vives tú? En este contexto, ¿es la conciliación una utopía?
R. Claro que renuncias a cosas, pero renuncias porque quieres. Es decir, nadie me ha obligado a mí a ser madre y nadie me ha obligado a renunciar. La conciliación existe si tú quieres. Yo tengo claras cuáles son mis prioridades. En la conciliación eres tú la que se pone los límites, detectar si eso o aquello me merece la pena traspasarlo o no. Yo intento conciliar a mi manera, sé cuando quiero estar en casa o cuando no puedo. Si yo les he prometido algo a alguno de mis hijos, lo cumplo. Lo importante es que cada una tengamos claro hasta donde queremos llegar.
P. Aflora en ti el sentimiento de culpa…
R. Muchas veces. Y nos pasa a todas. Es algo que deberíamos borrar completamente de nosotras. No nos hace bien y es más, nos provoca mayores frustraciones y hace que nos machaquemos a nosotras mismas.
P. ¿Qué tipo de madre consideras que eres?
R. Me encanta educarles en la libertad. Reconozco que soy un poco caótica, y eso se lo he traspasado un poco a ellos, es mi esencia. Pero lo que más me gusta es darle libertad en todo: en lo que quieren estudiar, en los deportes que practican… Eso no quita para que marque determinados límites. Muchas veces me doy cuenta qué hemos pasado de un extremo a otro. Cuando era pequeña mis padres, como tantos otros, no nos dejaban hacer ciertas cosas y todo estaba marcado por el 'ABC', y ahora es justo lo contrario, se puede hacer todo, y eso tampoco es. Hay que poner límites, aunque nos cueste.
P. En ti conviven tres perfiles: madre, empresaria e influencer. ¿Cómo los compaginas?
R. Como influencer me sale todo de modo natural, voy a contando en mi día a día. Es verdad que cuando tengo campañas, necesito sacar huecos para hacerlas, pero en realidad, mi día a día lo cuento tal cual me sale. Completamente natural, lo que veis es lo que hay. Como empresaria, mi día arranca cuando dejo a los niños en el cole y tengo ahí cuatro o cinco horas que son solo para el trabajo. Por último, como he apuntado, la por la tarde es para mis niños.
La Ichi creadora de contenido
P. Quién te sigue en Instagram sabe qué has hecho de la naturalidad tu seña de identidad. Cuéntanos en profundidad como es la Ichi influencer...
R. Me abrí el perfil en redes hace unos seis o siete años y lo hice para enseñar mi realidad como madre. Cuando yo me metía en Instagram solo veía perfiles de madres híperperfectas, y yo, que en esa época, solo tenía un niño, vivía en otra realidad: ni mi casa, ni yo éramos reflejo de esa estampa. Me parecía un imposible y necesitaba sentir que había más madres como yo. Entonces empecé a subir mi día a día para contarlo de una manera natural y que otras madres no se sintiesen frustradas como me sucedía a mí. Con el tiempo me he dado cuenta de que ese perfil ha sido como abrirme una ventana al mundo y esa frustración que tengo por no haber hecho nada más artístico, algo relacionado con la comedia, la cubro como influencer.
"Esa frustración que tengo por no haber hecho nada más artístico, algo relacionado con la comedia, la cubro como influencer"
P. ¿Cuál es tu relación con tu comunidad?
R. Es bastante cercana. Tal vez por eso no he tenido un crecimiento muy rápido, pero lo prefiero así. Me gusta que la gente me vaya conociendo y al final, sentirles familia. Mi comunidad es eso, como mi familia y hablar con ellos es como estar en mi casa.
P. ¿Tienes haters?
R. La verdad es que no tengo muchos haters y cuando me dicen cosas muy feas, lo primero, bloqueo, porque al final es mi perfil y yo decido lo que quiero hacer. Una cosa diferente es que yo hable sobre un tema y alguien no esté de acuerdo y lo debatamos, eso no me importa y mil veces he debatido con mis seguidores, incluso, le he acabado dando la razón. Frente a los haters aplico lo que dice mi amiga Ámbar, te bloqueo, te libero de mí.
P. En tú 'yo' influecer, el running es protagonista. ¿Qué te aporta?
R. Paz mental. Antes de quedarme embarazada de mi primer hijo ya corría. De hecho, la última prueba que hice antes de enterarme de que estaba embarazada fue la media maratón de Florencia. En ese momento dejé de correr. Y la verdad es que el deporte siempre me ha sentado muy bien, así que hace un tiempo decidí volver. Solo necesito mis zapatillas de deporte y mis cascos, me quito todas las notificaciones del móvil y me pongo a correr. Me da tiempo para pensar en cosas, aprovecho para escuchar podcasts y es un momento que me libera mucho mentalmente del estrés de del obrador, de los niños, de la familia y del trabajo. Me viene muy bien para tranquilizarme.
La Ichi emprendedora
P. Estás a punto de cumplir 40 años y puedes presumir de haber montado varios negocios. ¿Consideras que siempre has tenido alma vendedora? ¿Soñabas con ser empresaria?
R. En realidad no, nunca soñé con ser emprendedora. La verdad es que vengo de una familia de emprendedores, no solo mi padre, también mi abuelo y muchos de mis tíos. De joven siempre pensé, voy a estudiar publicidad y lo hice. En segundo de carrera mi padre me dijo que me tenía que poner a trabajar y me cerró una entrevista al día siguiente. Estuve tres años trabajando en una agencia de publicidad. Después me fui a estudiar un máster a Estados Unidos con Hugo, mi hoy marido. Él es el verdadero emprendedor, tiene alma y cabeza emprendedora. En EE.UU. vivíamos en una zona que había una pizzería napolitana y él decía que teníamos que montar cuando volvíeramos a Madrid. En 2010 le pedimos el dinero a mis padres y lo intentamos, pero la cosa no salió bien. Me acuerdo ese día en el salón de mis padres diciéndoles que habíamos perdido el dinero. Así que le dije mira, hemos estudiado publicidad, así que vamos a dedicarnos a eso. Nos lanzamos y montamos Crepes and Texas en 2011, que era una agencia de creatividad pequeñita. Y por un cliente, llegó Grosso Napoletano (la exitosa cadena de pizzerías de la que Hugo Rodríguez de Prada, su marido, es cofundador). Al final creo que el emprendimiento como que me ha ido llevando. Obviamente, el espíritu lo tienes que tener y yo creo que ese espíritu de empuje sí que lo tengo, pero la vida es la que me ha llevando a emprender.
P. Cuéntame la historia de Madreamiga...
R. Madreamiga surge porque mi marido, una vez que monta Grosso Napoletano se mete en el círculo de hosteleros y ahí conoce la panadería de Begoña San Pedro, que es mi socia. Ella ya tenía una panadería en la calle Teruel que se llamaba La Miguiña. Hugo siempre iba ahí y me traía el pan. Él siempre decía que era el mejor pan de Madrid. En esa época yo no estaba pasando un buen momento, tenía una depresión. Entonces un día de Navidad me llamó Bego y me pidió ayuda para hacer la confitura de naranja para los roscones. Accedí a regañadientes y al final esa Navidad de 2021 me hice 700 kilos de confitura. Estar en el obrador me sirvió como terapia. A partir de ahí me empecé a meterme más en el día a día de Madreamiga hasta convertirse en socia. Me encargo de la imagen de marca, de la estrategia de marketing, de la comunicación... Y Bego sigue siendo el alma de Madreamiga, es una crack. Ahora tenemos unas 50 o 60 personas trabajando para nosotros.
"Madreamiga me salvó de una depresión. Estar en el obrador me sirvió como terapia"
P. ¿Qué te gustaría que la gente dijera de vuestra panadería?
R. Que nuestro producto es bueno, es por lo que nosotros luchamos todos los días. Nuestro objetivo es industrializar lo artesanal, es decir, que el pan bueno llegue a todo el mundo. Cocinamos nuestros panes con harinas gallegas molidas a la piedra y se fermentan entre 24 y 48 horas. Cuidamos cada detalle, cada producto, para que la calidad sea la mejor.
P. ¿Por qué cambiaste moda, ser parte de la marca Name the Brand, por el mundo de la gastronomía?
R. Yo creo que hice todo lo que tenía que hacer en la marca que monté, aporté todo lo que tenía que aportar en aquel proyecto y me apetecía hacer otras cosas.
P. A lo largo de tu carrera, ¿cuál crees que ha sido tu mayor triunfo? ¿Y tu mayor fracaso?
R. Como triunfo, llegar a donde he llegado. Poco a poco y siempre luchando cada día. No creo en los fracasos, pero sí en los aprendizajes. Al final emprender no es fácil, es enfrentarte a cosas que no te gustan y con ellas, aprender del día a día.
P. ¿Cómo es emprender España?
R. Parece fácil, pero no lo es. Se tienen que dar muchísimas cosas para que todo salga bien. Hay que poner mucho esfuerzo, trabajo y sacrificio. Hablábamos antes de renunciar en la maternidad, pues sí, lo reconozco, yo he tenido que renunciar a muchas cosas por sacar un negocio adelante. También es verdad que yo lo he decidido, pero al final emprender es difícil.
P. Madrid es la ciudad de moda para invertir, ¿cómo lo ves tú?
R. Estoy enamorada de Madrid, es mi ciudad y creo que es maravilloso todo lo que se está haciendo. A nivel gastronómico hay mucho movimiento. Pienso en Madrid y pienso como si fuera París, Nueva York o Londres. Creo que aquí ha habido una revolución gastronómica, cultural y musical, que nos hemos puesto las pilas y que Madrid va a seguir petándolo y creciendo muchísimo.
P. ¿Cuál es el consejo más valioso que te dieron antes de meterte en toda esta vorágine?
R. Siempre, desde que éramos pequeños, mi padre y mi abuelo nos han inculcado dos valores: humildad y trabajo. Ser humilde siempre y trabajar, es la única manera en la que se puede llegar donde quieras. Mi padre decía una frase que es que 'el movimiento se demuestra andando'. Ser humilde y trabajar, es lo que he visto en casa.
La Ichi feminista
P. ¿Qué es el feminismo para ti?
R. El feminismo para mí es un movimiento que busca garantizar la igualdad entre mujeres y hombres, reconociendo que nosotras hemos tenido que luchar por algo que es inherente al hombre. Nosotras no tendríamos que haber luchado por esos derechos. Mi deseo es que en un futuro haya la misma cantidad de mujeres que de hombres en puestos relevantes dentro de la cultura, el deporte o la política; es decir, que haya una equidad y que seamos representadas de igual manera que los hombres.
P. ¿Quiénes son tus referentes femeninos?
R. Mi madre y mis dos abuelas. En el caso de mis abuelas, han sido dos mujeres detrás de dos grandes hombres, un médico y un cómico, los dos superconocidos y reconocidos en España. Además, han tenido que lidiar, cada una en su ámbito, con cosas muy duras. Por ejemplo, mi abuela Rita, saltó de país en país siguiendo a mi abuelo, y siempre con sus hijos a cuestas. La inmigración fue parte de su vida. Admiro esa capacidad que ha tenido de adaptarse, sin quejarse y siempre con una sonrisa. Bego, mi socia, también es un referente para mí. Es una mujer maravillosa, hecha a si misma y que ha aprendido todo de manera autodidacta, llegando a ser Miga de Oro 2018. Y por último, mi mejor amiga Carmen Leiva. Tuvo un cáncer horrible y lo ha superado, pero hay más: consiguió darle la vuelta a su enfermedad desde el principio y con su actitud nos ha enseñado muchísimo a todos.
"Ojalá haya una equidad para que nuestros hijos crezcan con esos referentes femeninos en el horizonte y que normalicen ver a la mujer como representante en distintos ámbitos"
P. Has hablado de tu madre, Aruca, uno de tus referentes femeninos, pero la gran desconocida para el gran público...
R. Mi madre trabajaba también con mi padre, pero desde otro ámbito menos visible. Siempre apoyándole y siendo hoy un referente para mí.
P. Consideras que nosotras, como mujeres, ¿tenemos la obligación de ayudar a otras mujeres solo por el hecho de serlo? Hablamos de esa supuesta (y obligatoria) red de apoyo...
R. Yo creo que no es tanto ayudar a mujeres solamente, sino ayudarnos en general, tanto a mujeres como a hombres. Es decir, igual que lo que hablábamos antes de la educación de los niños, que si educaba igual a mis hijas que a mis hijos, pues en este caso, es lo mismo. Por ejemplo, porque voy a tener que ayudar solo a mi hermana por ser mujer y no a mi hermano por ser hombre. Creo que nos tenemos que ayudar en general muchísimo más, no criticar y no juzgar tanto. Tender la mano a quien lo necesite sea mujer u hombre.
P. A favor de la mujer, ¿qué medidas crees que habría que acometer?
R. Que realmente haya una equidad en todos los puestos, en todos los campos y en todos los ámbitos. Sobre todo para que nuestros hijos crezcan con esos referentes en el horizonte, que los conozcan y que normalicen ver a la mujer como representante de la cultura, el deporte, la política o la gastronomía.
La Ichi de su familia
P. Tus hermanos Maca, ella estilista de moda, y Nacho, fundador de Neutrale, al igual que tú, han emprendido con éxito. ¿Qué admiras de ellos?
R. De mi hermana Macarena, con lo gran creativa que es, admiro su perseverancia. Es una auténtica máquina. La he visto trabajando como estilista y tiene una imaginación y una energía que son incansables. Es maravillosa. Y de mi hermano Nacho lo que admiro es su seguridad y su confianza. Si él cree en algo, va a tirar con ello para delante. Me encanta la seguridad que tiene a la hora de emprender todos los proyectos que se propone.
P. ¿Qué valores os han transmitido vuestros padres y ahora compartís como hermanos?
R. Sé que me repito, pero vuelvo a destacar la humildad y el trabajo como valores. Los tres llevamos la humildad y el trabajo en nuestro ADN.
P. Toca hablar del estigma que otras mujeres emprendedoras han sufrido en su propia piel por ser 'hijas de'. ¿Te has sentido discriminada? ¿Te ha acompañado algún prejuicio a lo largo de tu carrera profesional por ser 'hija de'?
R. Hace unos años sí que es verdad que pensaba así, pero le di la vuelta. En vez de verlo como un estigma, pensé que gracias a mis padres he tenido mucha suerte. Para mí, tener a mi padre como un referente es maravilloso. En otros momentos de mi vida habría dicho otras cosas, pero es verdad que soy una afortunada, no porque mi padre me haya abierto puertas con mis negocios, para nada, porque en eso sí que somos súperdiscretos. De hecho, voy a contar una anécdota. Me acuerdo cuando empezamos la agencia de publicidad y le pedí a mi padre que hablase con algún amigo suyo para que entrase como cliente. Ahí me di cuenta de que cuando las cosas te vienen impuestas de arriba no funciona nunca. Nada salió como esperábamos, no cuajó, y al final pensé, no voy a volver a pedir jamás ayuda a nadie y nunca más lo volví a hacer. Creo que esa fue la mejor decisión que pude tomar: buscar mi camino sola, eso sí, teniendo a mis padres como referentes, porque al final son lo que son para mí.
"Mi padre y mi abuelo nos inculcaron a mis hermanos y a mí que con humildad y trabajo podríamos llegar dónde quisiéramos"
P. ¿Cuál crees que es el mayor legado que te han dejado tus padres?
R. La educación. Es lo que me encantaría dejarle también a mis hijos. Una muy buena educación. Esa formación ha sido esencial para mi evolución y para ser la mujer que soy hoy en día.
P. Era otra época, pero tus padres hacían equipo también...
R. Totalmente. Yo no concibo a mi madre sin mi padre y viceversa. Cuando mi padre se tenía que ir fuera no le gustaba ir solo y mi madre siempre se iba con él. Han caminado toda la vida juntos.
P. ¿Invitas y motivas a tus hijos a perseguir sus sueños?
R. Siempre. Mi hija Aruca, por ejemplo, tiene dislexia y yo le animo a que explore, le ayudo y le impulso a que haga todo lo que a ella le haga sentir bien, ya sea música, baile, equitación, lo que sea. Quiero educar y criar a mis hijos mostrándoles que no tienen límites.
P. ¿Cuál es tu mayor miedo?
R. No poder ver a mis hijos crecer.
P. ¿Qué le espera a la Ichi del futuro?
R. Muchas cosas y proyectos nuevos que espero que salgan a la luz en breve. Me he embarcado en una nueva aventura empresarial con dos socias, Iera González y Lourdes Bustillo, y estoy muy ilusionada. Será lejos de Madreamiga. Tampoco tiene que ver con moda. Es algo relacionado con el 'skincare', pero no son cremas, ahí lo dejo.
El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, es la excusa para averiguar quién es en realidad Ichi Aragón. Conocida y desconocida al mismo tiempo, nuestro objetivo es exponer al público quién es en realidad. Se viene spoiler: ella es mucho más que su mediático árbol genealógico. Quedamos con Ichi para hablar de emprendimiento, de maternidad y de feminismo un día de invierno en Madrid con los termómetros rozando los 0 grados. El punto de encuentro y enclave de esta entrevista es una de las 5 tiendas que Madreamiga, la tienda de panadería gourmet que la empresaria ha levantado junto a otros socios, su marido Hugo Rodríguez de Prada y Begoña San Pedro, posee en la capital, concretamente, en la zona noble, en Paseo de La Habana, 13. El frío que se siente en la calle provoca que el equipo de Vanitatis no lo piense dos veces y se cuele en la famosa panadería de la que esta Navidad salió el 2º mejor roscón de Madrid. "Ichi, estamos dentro", digo al teléfono. Poco después, nuestra protagonista aparece. Sale de las oficinas que tienen instaladas en la planta baja del local. Reconoce abiertamente que está algo nerviosa, "no soy muy de entrevistas, pero estoy preparada", y va a hablar por primera vez de su trabajo, de su día a día como madre de cuatro hijos, de conciliación, de redes sociales y de tabúes con Vanitatis.