Isabel Preysler, en la presentación de sus memorias: "El amor de mi vida ha sido Miguel Boyer"
La filipina ha presentado su autobiografía en una sala abarrotada del Hotel Mandarin Oriental Ritz y acompañada por su hija Tamara y amigas como Elena Benarroch o Nuria González
La editorial Espasa ha logrado lo que tantas otras intentaron antes: llevar a un libro la vida de Isabel Preysler contada por ella misma. "Los titulares son etiquetas que no reflejan la realidad. La realidad es siempre mucho más complicada, tiene matices. Y este libro es eso, es la realidad, pero con matices. Os vais a dar cuenta al leerlo, que así es, así es la historia de mi vida", enunció la filipina ante una sala abarrotada de periodistas en el madrileño Hotel Ritz.
Era la presentación de sus memorias, 'Mi verdadera historia', y nadie quería perdérselo. Su hija Tamara Falcó la acompañaba en la mesa, pero entre el público también encontró aliento en alguno de sus amigos más queridos, como Nuria González, las Yébenes o la peletera Elena Benarroch. Preysler ha estado trabajando en este texto durante dos años, acompañada en el empeño por la periodista Pilar Vidal (a la que agradeció su participación) y otros tantos colaboradores. El resultado son algo más de 330 páginas donde ha preferido callar muchas cosas, como ella misma deslizó cuando se lo preguntaron.
"Buenas tardes a todos", comenzó. "Si me permitís, voy a empezar leyendo unos agradecimientos porque no quiero dejarme a nadie. En primer lugar, quiero dar las gracias a todos los que nos acompañáis hoy. A mis padres, por regalarme una vida y una infancia inmensamente feliz, he sido muy afortunada", comenzó. Luego agradeció la presencia de los amigos que la acompañaban y de aquellos que ya no estaban con ella. "A mis queridos hijos, porque han sido y serán el pilar fundamental de mi vida y una fuente constante de alegría (y también de alguna que otra preocupación). Quiero darles las gracias especialmente a ellos, por su apoyo incondicional, por su cariño y por acompañarme siempre en cada decisión, en cada paso que he dado. También a mis nietos, que aunque todavía no sean conscientes de todo esto, me regalan cada día su ilusión y su sonrisa. Espero que cuando crezcan se sientan muy orgullosos".
Luego fue el turno de Tamara, quien intervino en una sola ocasión para pronunciar unas palabras muy emotivas. Reconoció que al leer el libro ella misma se había enterado de episodios vitales de su madre que desconocía. "Tiene ese lado un poco un poco asiático, donde todo parece que va bien pero guarda dentro todos sus sentimientos. Después, evidentemente, en nuestra familia no todo han sido cosas bonitas, pero creo que ha tratado unos temas muy complicados con esa elegancia que la caracteriza, le agradezco su honestidad porque son cosas que en muchos casos yo ni siquiera sabía".
Uno de los pasajes que ha generado más controversia es en el que Preysler hace públicas ocho cartas que le escribió Mario Vargas Llosa durante su relación, y una novena carta de despedida, esta vez escrita por ella. "¿No cree que la familia del Nobel podría molestarse por esto, teniendo en cuenta que ha fallecido hace pocos meses?", le preguntaron. "Él se murió mientras yo terminaba el libro, de hecho lo terminé antes de que se muriese. Las cartas son mías, puedo publicarlas, solo he querido demostrar que eso que su entorno ha dicho de que él no era feliz, no era verdad. Él era feliz y yo también lo era. Simplemente eso, el resto de lo que escribo son correcciones de cosas falsas que se han dicho, así que no creo que puedan molestar absolutamente a nadie".
¿Por qué publicar estas memorias ahora, un momento que ella misma definió como "tranquilo y en paz"? La filipina explicó que quería contar su vida con los matices que se habían ido perdiendo por el camino de la fama. También porque quería transmitir a sus hijos y sus nietos el mensaje de "la bondad". "Me gustaría que entendiesen la importancia de la bondad. Yo con los años le he dado muchísima importancia a la bondad, más que ninguna otra virtud. Yo tengo la suerte también de tener cinco hijos que son buenas personas".
Y, por qué no, para justificar, corregir, enmendar lo que ha sido un relato público que no siempre ha sido justo con ella: "Sí, me he sentido tratada injustamente por alguna que otra persona en algún momento. Pero lo importante es que he podido contar siempre con una familia y buenos amigos que me han reconfortado en esos momentos. Eso es lo que más cuenta".
De sus hijos, todos personas públicas, ha escrito también muchas líneas. Preyser explicó que les pidió permiso y juntos corrigieron algunos pasajes. Incluido el que quizá es uno de los que menos se ha escrito: la mala relación de Julio Iglesias y de su hijo Enrique a cuenta de la carrera musical del segundo. En el libro, Preysler escribe que la reacción de Julio cuando se enteró de que Enrique quería iniciar una carrera musical no fue la que debía de haber tenido "un padre". En la rueda de prensa avanzó algo más: "A mí me dolió lo que le dolió a mi hijo. Eso es una cosa entre Enrique y yo. Me lo contó en su día, pero yo no voy a entrar en detalles. Lo mismo que yo lo tomé un poquito mejor, Julio lo tomó peor. Nada más que eso".
A lo largo de su historia mediática, lo que más le ha dolido de lo que se ha publicado sobre ella o sobre su familia es lo que ha tenido que ver con el fallecimiento de sus hermanos. Ni siquiera el desencuentro de Tamara Falcó con Íñigo Onieva, al que reconoció que quería "como a un hijo más" gracias al valor del perdón que le ha transmitido su hija Tamara.
Ya estaba terminando la rueda de prensa cuando el periodista Aurelio Manzano le lanzó una pregunta. "Isabel, ¿quién ha sido el amor de tu vida?". Y aunque podía no haber contestado, amparada por el ruido de sillas, lo hizo y se escuchó claramente: "El gran amor de mi vida ha sido Miguel Boyer".
La editorial Espasa ha logrado lo que tantas otras intentaron antes: llevar a un libro la vida de Isabel Preysler contada por ella misma. "Los titulares son etiquetas que no reflejan la realidad. La realidad es siempre mucho más complicada, tiene matices. Y este libro es eso, es la realidad, pero con matices. Os vais a dar cuenta al leerlo, que así es, así es la historia de mi vida", enunció la filipina ante una sala abarrotada de periodistas en el madrileño Hotel Ritz.