Los últimos meses de Roberto Iniesta, 'Robe': más cerca de los negocios que de la música y fiel a las estrictas indicaciones médicas
La música hoy está de luto por la muerte de Roberto Iniesta, una de las voces más reconocibles del rock español. Tuvo que cancelar los últimos conciertos de su gira 'Ni santos ni inocentes' por una fuerte llamada de atención de su salud
Roberto Iniesta, en una imagen de archivo. (Gtres/Sergio R. Moreno)
"Que le gustes a mucha gente, no quiere decir nada porque la mayoría de la gente es idiota". Fue una de esas pequeñas píldoras que lanzaba en sus escasas entrevistas y que, sin quererlo, provocaban, para bien o para mal. Y será, probablemente una de las frases más recordadas de Roberto Iniesta, exlíder de Extremoduro, cuya muerte hemos conocido este 10 de diciembre.
Ha pasado algo más de un año desde que tuvo que cancelar los últimos conciertos de su gira 'Ni santos ni inocentes'. Desde entonces, ha estado más cerca de los negocios de agroturismo que de la música, al menos de forma pública. Y siempre fiel a las indicaciones médicas, muy estrictas tras la llamada de atención, en voz muy alta, que le dio su salud.
Concedió su última entrevista al extremeño 'Hoy', barriendo para casa, en mayo de 2024. Ni se planteaba en ese momento dejar los escenarios. Pensaba sacar al menos otro disco más y no descartaba otra gira más adelante: "No mientras el cuerpo te aguante, pero es lo que te digo, que las giras te suponen que tienes que estar a 100% muchos días y es una responsabilidad meterte en una gira así de larga. Pero en fin, iremos viendo".
Roberto Iniesta, en una de las pocas apariciones públicas fuera de los escenarios, en 2024. (EFE)
Las cosas se torcieron unos meses después y su salud le impidió llevar a cabo algunos conciertos que tenía programados y para los que había vendido todas las entradas. Era lo habitual. En cuanto las fechas se ponían a la venta, había que correr para poder conseguir un ticket. Fue diagnosticado con un tromboembolismo pulmonar en noviembre, estuvo ingresado algunos días y después en su casa, guardando reposo absoluto.
Fue una de las indicaciones de sus médicos. Nada de conciertos y una vida lo más tranquila posible, sin sobresaltos. Así lo hizo, pero su salud ya era muy delicada. Se cuidó entre Lezama, en Vizcaya, y su Plasencia natal, con la que nunca perdió el vínculo, todo lo contrario. De hecho, las pocas noticias que nos han llegado de Roberto Iniesta en los últimos meses han venido de su tierra. Todas buenas.
La primera coincidía casi con ese toque que le dio su salud en noviembre. La Dirección General de Sostenibilidad emitía entonces un informe favorable sobre el impacto ambiental del proyecto de agroturismo que había ideado en la finca El Goterón, situada en la Sierra de Santa Bárbara de Plasencia. Era la luz verde que necesitaba a través de una de sus empresas para construir varias casas rurales con actividades agrícolas.
Roberto Iniesta, en el inicio de su última gira. (Europa Press)
La segunda la conocíamos a principios de año: la avenida del Berrocal de la ciudad cacereña cambiaría de nombre para pasar a llamarse Roberto Iniesta. La avenida abrió al tráfico el pasado agosto, sin ningún acto público ni homenaje. Aunque es posible que, de haberse celebrado, él no hubiese ido. Y no solo por su ya delicada salud, sino porque no era amigo de actos mediáticos, menos de darse importancia.
De hecho, cuando recibió la Medalla de Extremadura, en 2014, lo dejó claro: "Los que me conocen saben que no me gustan este tipo de actos. Así que lo primero que hice fue buscar razones para no venir. Pero no las encontré". Un ejemplo de cómo era su vida, completamente alejada del espectáculo como lo conocemos, aunque sus conciertos, cada uno de ello, lo fueran.
Y eso se ha reflejado en estos últimos meses. Más de un año de completo hermetismo, de no asomar la cabeza, tal y como hacía cuando se encontraba preparando disco. Poquísimas entrevistas a lo largo de su carrera y casi ninguna pactada con mucha antelación ("tenía que salir en el momento"). En este tiempo, volvimos a escuchar su voz en una canción nueva gracias a Leiva, que consiguió que colaborara en su tema 'Caída libre'.
Esta colaboración se gestó meses antes de que sufriera ese tromboembolismo pulmonar. Después, hasta que hemos conocido su muerte, el mismo silencio que ha caracterizado su vida. Seguramente tampoco le gustaría saber que la ciudad que lo vio nacer ha decretado ahora tres días de luto oficial. Un luto que llega a la música y a muchas generaciones que acompañaron su adolescencia, juventud y madurez con sus canciones.
"Que le gustes a mucha gente, no quiere decir nada porque la mayoría de la gente es idiota". Fue una de esas pequeñas píldoras que lanzaba en sus escasas entrevistas y que, sin quererlo, provocaban, para bien o para mal. Y será, probablemente una de las frases más recordadas de Roberto Iniesta, exlíder de Extremoduro, cuya muerte hemos conocido este 10 de diciembre.