La primera imagen que confirmó que Adriana Abascal y Manuel Filiberto de Saboya habían iniciado una relación se produjo en enero de 2025. Esta tuvo lugar en Sevilla, durante el desfile que Rocío Peralta organiza cada año como pistoletazo de salida de la temporada social andaluza. No necesitaron de comunicados ni declaraciones grandilocuentes. Tan solo se dejaron ver juntos derrochando complicidad. Desde entonces, han disfrutado de un sinfín de viajes y planes junto a amigos que no han dudado en publicar en las redes sociales. Sin embargo, el pasado diciembre decidieron tomar caminos por separado.
Abascal fue la encargada de comunicar la ruptura a través de las redes sociales. Lo hizo después de que surgieran los primeros rumores. "Nuestro viaje juntos ha llegado a su fin. Los próximos capítulos permanecen sin escribir, sostenidos suavemente entre lo que fue y lo que puede venir", escribió junto a una instantáneas de ambos, mirándose a los ojos, en Roma. Unas palabras con las que, de algún modo, no cerraba las puertas a una reconciliación. Ahora, un mes después de aquel comunicado, la modelo ha aparecido en el mismo desfile que confirmó su relación con Manuel Filiberto de Saboya. Y, como era de esperar, ha sido preguntada por este asunto.
Sobre la posibilidad de volver a dejarse ver junto a Manuel Filiberto de Saboya en la próxima Feria de Abril, Adriana Abascal no se muestra tajante. "Todo se puede", responde a Gtres cuando se le pregunta por un reencuentro público, antes de rematar con un sugerente "ningún capítulo se debe cerrar". Un mensaje que mantiene viva la expectativa de una posible reconciliación o, al menos, de que la ruptura no sea tan definitiva como podría parecer. Incluso después de que ambos hayan borrado de sus redes sociales cualquier rastro de su relación.
La que, a día de hoy, sigue siendo su última aparición pública como pareja tuvo lugar lejos de los focos españoles y en un entorno mucho más discreto. Fue a mediados de noviembre, en Florencia, donde Adriana Abascal y Manuel Filiberto de Saboya coincidieron con el gran duque de Rusia y con Victoria Romanovna en una cita que respiraba aristocracia por los cuatro costados. Por aquel entonces nada hacía presagiar y nadie hablaba de distancias ni de finales. Además, el ambiente que se percibía a su alrededor era el de una relación asentada.
Adriana Abascal. (Gtres)
Para su reaparición, Adriana Abascal ha apostado por un estilismo que parecía pensado para el escenario y para el mensaje. Un cuerpo negro de encaje, ceñido y transparente en la medida justa, que dejaba ver la silueta sin estridencias. Este lo ha combinado con una falsa roja de damasco negro con vuelo casi lateral, de esos que se entienden mejor en movimiento. Y ha rematado el look con un cinturón ancho con hebilla dorada, joyas de aire barroco y un recogido pulido con flor al lado, construyendo una imagen entre la sofisticación de alfombra roja y la raíz flamenca que definía el espíritu del desfile.
La primera imagen que confirmó que Adriana Abascal y Manuel Filiberto de Saboya habían iniciado una relación se produjo en enero de 2025. Esta tuvo lugar en Sevilla, durante el desfile que Rocío Peralta organiza cada año como pistoletazo de salida de la temporada social andaluza. No necesitaron de comunicados ni declaraciones grandilocuentes. Tan solo se dejaron ver juntos derrochando complicidad. Desde entonces, han disfrutado de un sinfín de viajes y planes junto a amigos que no han dudado en publicar en las redes sociales. Sin embargo, el pasado diciembre decidieron tomar caminos por separado.