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Filiberto de Saboya y Adriana Abascal pasean su amor por Roma: agenda institucional, foto romántica y vestidos de gala
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Filiberto de Saboya y Adriana Abascal pasean su amor por Roma: agenda institucional, foto romántica y vestidos de gala

La pareja, que vive su romance con naturalidad desde principios de año, ha presidido tres actos clave en los que han mostrado sin complejos su complicidad y looks

Foto: Manuel Filiberto de Saboya y Adriana Abascal, en una foto de archivo. (Instagram / @adrianaabascal)
Manuel Filiberto de Saboya y Adriana Abascal, en una foto de archivo. (Instagram / @adrianaabascal)

Aunque París es la ciudad del amor, este fin de semana ha sido Roma la que ha visto pasear por sus calles uno de los romances más sorprendentes de la aristocracia europea gracias a la presencia del príncipe Emanuele Filiberto de Saboya y su pareja, la empresaria y exmodelo Adriana Abascal.

La pareja, que desde principios de año vive su romance con naturalidad, deslumbró en tres citas clave: una cena privada en el palacio Ruspoli, el capítulo general de las órdenes dinásticas de la Casa Real de Saboya y la posterior cena de gala en apoyo al Ambulatorio Madre di Misericordia. Tres escenarios distintos en los que Adriana demostró, una vez más, su maestría a la hora de combinar moda y protocolo.

El viernes 26 de septiembre, el imponente palacio Ruspoli abrió sus puertas a los miembros del Club de Líderes. La anfitriona, la princesa Maria Pia Ruspoli, recibió a personalidades internacionales en los salones que fueron testigos de la vida de Hortense de Beauharnais o del compositor Händel.

placeholder La pareja, durante la cena en el Palacio Ruspoli. (Redes sociales)
La pareja, durante la cena en el Palacio Ruspoli. (Redes sociales)

Allí, Adriana Abascal apareció radiante junto a Filiberto de Saboya, apostando por un elegante vestido negro de escote en V combinado con un abrigo brocado en tonos rojos. El look lo completó con pendientes XL y un clutch joya, una apuesta sofisticada que encajaba a la perfección en la atmósfera barroca del palacio.

El sábado la pareja asistió al capítulo general de las órdenes dinásticas de la Casa Real de Saboya, celebrado en la basílica de San Juan de Letrán. Una ceremonia solemne en la que también participaron el gran duque Jorge Mijáilovich y la princesa Victoria Romanovna, que fueron padres este mismo verano.

Para la ocasión, Adriana rindió un homenaje a la alta costura luciendo un traje de chaqueta negro de Dior, casa de la que fue musa. La mexicana apostó por una estética sobria y muy apropiada, que completó con un bolso Lady Dior en blanco y salones nude. Un ejemplo de discreción impecable en un entorno institucional y religioso.

Esa misma tarde, el príncipe y su pareja cambiaron el registro para acudir a la cena de gala de la Orden Dinástica de la Casa Real de Saboya, que recaudaba fondos para proyectos solidarios. Allí, Filiberto apareció de riguroso chaqué con condecoraciones, mientras que Adriana deslumbró con un vestido largo de terciopelo negro de cuello halter, acompañado por un brazalete dorado escultórico y un clutch metálico.

placeholder La pareja, con sus looks para la cena de gala. (Redes sociales)
La pareja, con sus looks para la cena de gala. (Redes sociales)

El peinado recogido con volumen en la coronilla y el maquillaje luminoso potenciaron su porte de diva clásica. Fue, sin duda, la imagen más comentada del fin de semana, ya que la pareja posó en actitud cómplice, dejando entrever la solidez de su relación.

Una relación consolidada

No era la primera vez que aparecían juntos en público, pero su agenda romana supuso la confirmación de que Adriana Abascal se ha integrado con naturalidad en la vida institucional de Filiberto de Saboya. Tras su divorcio de Clotilde Courau, con quien estuvo casado desde 2004 y tuvo dos hijas, el príncipe parece haber encontrado en la empresaria mexicana una compañera con la que compartir tanto actos oficiales como veladas privadas. “Adriana y yo nos llevamos muy bien. Nos alegra mucho volver a encontrarnos, ya sea en Mónaco, Italia, España o París”, reconocía él hace unas semanas.

Con tres looks impecables y un calendario repleto de citas de alto nivel, Adriana Abascal y Filiberto de Saboya han convertido Roma en el mejor escaparate de su romance, demostrando que tradición, modernidad y amor pueden convivir con estilo.

Aunque París es la ciudad del amor, este fin de semana ha sido Roma la que ha visto pasear por sus calles uno de los romances más sorprendentes de la aristocracia europea gracias a la presencia del príncipe Emanuele Filiberto de Saboya y su pareja, la empresaria y exmodelo Adriana Abascal.

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