Un éxito que se ha vuelto a repetir en 'Cuando nadie me ve', el documental con el que Alejandro Sanz recorre toda su carrera. Una miniserie de tres capítulos donde juega un papel fundamental su casa de Madrid, donde tiene lugar la entrevista que sirve como punto de partida para recordar la trayectoria del músico.
Casi como un protagonista más, el espectacular chalet de Alejandro Sanz sirve de telón ideal a sus palabras, hablando de su familia y de su trabajo. Ubicada en la exclusiva zona de Somosaguas, en Pozuelo de Alarcón, el portal Idealista estableció que su vivienda estaba ubicada en una parcela de más de 6.500 m².
Un gran espacio exterior, con un jardín a varias alturas, con césped, olivos y palmeras, un lago con sus propios pesces, piscina de interior y de exterior y huerto, donde la casa principal cuenta con alrededor de 2.000 m² construidos. De aire moderno, con la fachada en blanco, cerrajería en negro, líneas rectas y grandes ventanales que conectan el interior con el exterior.
Espacios amplios y luminosos, donde los muebles y textiles potencian esa sensación, jugando también con tonalidades más claras, como una gran librería de madera blanca, y detalles en negro. Así se puede ver en la gran vitrina de forja negra que tiene en una de las zonas principales de la casa. Un expositor con sus numerosos premios, donde no faltan los Premios Latin Grammy o los Premios Onda.
Alejandro Sanz en el sofá de su casa, con el último disco de Shakira. (Instagram/@alejandrosanz)
A su lado, una de las piezas estrellas de esta vivienda, tanto por su valor sentimental como por su protagonismo decorativo: un gran piano de cola. Una casa llena de recuerdos de su música, instrumentos, discos y obras de arte, donde no falta un gran gimnasio con sauna. Además de un garaje de coches, con un vehículo muy especial.
Un Seat 600 de color blanco clásico, todo un homenaje a su padre y a su familia. "Mi amor por la música comenzó seguramente en los viajes de verano a Cádiz, cuando íbamos en un Seat 600", recuerda en su documental mientras conduce un coche como el que tuvieron sus padres. Una vivienda para disfrutar junto a sus hijos, sus seres queridos y sus amigos, donde la música es parte importante, pero también todo el tiempo que puede pasar junto a ellos.