El pueblo de Juan José Ballesta, su refugio más especial en Toledo: historia medieval, rutas junto al Guadarrama y un castillo olvidado
El actor y empresario se muestra muy orgulloso de su localidad natal, Parla. Sin embargo, hace años optó por vivir en un entorno menos urbano
A pesar de crecer en un entorno urbano como Parla, uno de los municipios más grandes de la Comunidad de Madrid, Juan José Ballestá decidió hace años apostar por una vida de campo. Por ello, buscó su refugio más especial en El Viso de San Juan, un pueblo situado en la comarca de La Sagra en Toledo.
Un espacio que combina patrimonio, naturaleza y numerosos caminos ideales para recorrer en su entorno natural. Así, tras descubrir el querido pueblo de Alba Carrillo en Ávila, las visitas del portero de fútbol Unai Simón al pueblo de sus abuelos en Zamora o el gran vínculo del chef José Andrés con su tierra natal asturiana, ponemos rumbo a Castilla-La Mancha.
De hecho, a lo largo de los años, el propio intérprete ha explicado en varias entrevistas que su vida cotidiana está estrechamente ligada al campo. Así, durante una entrevista concedida a Europa Press en 2020, aseguró que no había cambiado su rutina por el confinamiento: "En mi casa en el campo, en Toledo, yo no he notado el confinamiento, tengo 2.000 m², con piscina, huerto, ovejas… Ahí toda la familia tranquila y ya está. Yo no lo he notado, esa es mi vida siempre".
"Subo a Madrid una vez cada dos meses", añadía. Además, en otro encuentro en el evento 'Cortos por el Medio Ambiente' reveló: "Soy un tío de campo, yo me baño en el río todo el año", asegurando que es de "coger setas, ir a pescar". Unas palabras sobre cómo disfruta de su casa de campo que nos lleva hasta El Viso de San Juan.
Con unos 4.000 habitantes, sus orígenes se remontan a la Edad Media y existen referencias al asentamiento desde el siglo XII, cuando comenzó a consolidarse en torno a la actual iglesia parroquial. El nombre del municipio hace referencia a un "viso", término utilizado para designar una elevación del terreno desde la que se domina el paisaje, mientras que la advocación a San Juan quedó unida a la localidad tras la repoblación cristiana de la zona.
Precisamente, el principal monumento es religioso. Se trata de la iglesia parroquial de Santa María Magdalena, cuyo origen parece datarse en torno al siglo XII. Además, en su interior conserva elementos históricos como antiguos capiteles romanos reutilizados como pilas de agua bendita y una pila bautismal del siglo XVI. A pocos kilómetros del casco urbano aparecen las ruinas del Castillo de Olmos, una antigua fortaleza de los siglos IX y X situada cerca del río Guadarrama.
A ello se suma el entorno de El Viso de San Juan resulta perfecto para quienes buscan caminar o recorrer la zona en bicicleta. Así, entre las rutas más recomendables destacan los caminos que discurren hacia el río Guadarrama, donde se alternan bosques de ribera, campos de cultivo y zonas de gran valor ambiental. Sin olvidar que también existen recorridos que conectan con el Castillo de Olmos o con los caminos tradicionales de Valseco y Valdemajuelo, muy utilizados para senderismo y cicloturismo.
A menos de media hora se encuentra Illescas, conocida por el Santuario de la Caridad y las obras de El Greco. Muy cerca aparecen también Carranque, con su importante parque arqueológico romano; Casarrubios del Monte; y el curso medio del río Guadarrama, donde abundan las rutas naturales. Además, Toledo capital queda a unos 40 minutos en coche, lo que convierte a la localidad en un destino ideal para una escapada de fin de semana.
A pesar de crecer en un entorno urbano como Parla, uno de los municipios más grandes de la Comunidad de Madrid, Juan José Ballestá decidió hace años apostar por una vida de campo. Por ello, buscó su refugio más especial en El Viso de San Juan, un pueblo situado en la comarca de La Sagra en Toledo.