La noche que desnudaron a Nieves Herrero
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EN LA PRESENTACIÓN DE SU LIBRO

La noche que desnudaron a Nieves Herrero

La sorpresa llegó al final de la presentación, cuando Consuelo Berlanga anunció que Alejandro de Miguel intentaría emular a Balenciaga y le cortó su vestido

Balenciaga, la marquesa de Llanzol (Sonsoles de Icaza), el cuñado de Franco (Ramón Serrano Suñer) y Carmen Díez de Riverafueron algunos de los espectros que sobrevolaron la presentación del libro de Nieves Herrero, Lo que escondían sus ojos(La Esfera) en Madrid.Cada unode ellos con un lugar protagonistaen este acto festivoque cerraba la promociónde la obra de la periodista en diferentes ciudades de España.Una fiestadoble, porque ese mismo día le comunicaron que la venta del libro sobrepasaba los 60.000 ejemplares y que habría nueva reedición. “Estoy feliz porque en estos momentos tan complicadosque la gente se gaste el dinero comprando libros para consumir o regalar me parece un síntoma muy bueno”, declaró.

Nieves Herrero, que trabaja al frente de un programa dominical en 13tv, contó con padrinos y madrinas de lujo para arroparla. Norma Duval, amiga de toda la vida y recién llegada de los emiratos; el colega y rey del best seller Javier Sierra y el actor Arturo Fernández.Como elemento decorativo delacto literariose colocaron tres modelos vestidas por el modistoAlejandro de Miguel que representaban la vertiente de lujo y esplendor que rodeaba a la marquesa de Llanzol, protagonista de la novela. La aristócrata mantuvo un romance secreto con el cuñado de Franco, Ramón Serrano Suñer, todopoderoso ministrode Asuntos Exteriores y padre secreto dela hija extraconyugal Carmen Díez de Rivera. Sonsoles de Icaza fue una de las mujeres más elegantes de España y clienta habitual de Balenciaga. De ahí el guiñode Nieves Herrero al maestro de la costura.

Pero la sorpresa llegó al final de la presentación, cuandoConsuelo Berlanga anunció que Alejandro de Miguel intentaríaemular al modisto vasco, que en muchas ocasionesrealizaba el diseño del vestido colocando la tela sobre el cuerpo de la clienta. En este caso la protagonista no era una modelo,sino la propia Nieves Herrero, que lucía esa nocheun vestido de cóctel de encaje rojo.La pregunta que muchos de los invitados se hicieron era cómo se las iba a ingeniar el profesional para no desnudar a la musaen público y cumplir el reto.Con total frialdad cogió unas tijeras y fue recortando con pericia el cuello alto del vestido para transformarlo en una especie de palabra de honor. Aplausos y admiración al fabricar un trajecito diferente sin que la protagonista desvelara ningún secreto físico.

Nieves Herrero Norma Duval
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