En las familias, es habitual debatir sobre a quién se parece más un niño, ya sea por sus rasgos físicos o por su carácter. Más allá de estas similitudes evidentes, la herencia genética juega un papel fundamental en aspectos menos visibles, como lapersonalidad o la capacidad intelectual.
Y es que, según recientes estudios, la inteligencia podría depender en gran medida de un solo progenitor. Según un estudio publicado en 'Psychology Spot', ciertos genes se expresan de manera diferente en función de si provienen de la madre o del padre, y en el caso del coeficiente intelectual, la madre parece ser la principal responsable.
La inteligencia, vinculada al cromosoma X. (Pexels)
El estudio señala que los genes relacionados con el desarrollo cognitivoestán vinculados al cromosoma X, que viene dado por las mujeres al poseer dos copias de este, existiendo una mayor probabilidad de que estos genes sean transmitidos a sus hijos.
Para entender mejor esta dinámica, los científicos llevaron a cabo experimentos con ratones. Los resultados fueron sorprendentes: aquellos con una mayor carga genética materna desarrollaron cerebros más grandes y cuerpos más pequeños, mientras que aquellos con más genes paternos presentaban cerebros más pequeños y cuerpos más desarrollados.
La inteligencia parece que se hereda de la madre. (Pexels)
Aunque estos hallazgos provienen de estudios con animales, sugieren una distribución genética que podría aplicarse a los seres humanos. Si bien la madre aportaría una mayor influencia en la capacidad intelectual, el padre contribuiría a otros aspectos esenciales del comportamiento y de la personalidad, según el estudio realizado.
En las familias, es habitual debatir sobre a quién se parece más un niño, ya sea por sus rasgos físicos o por su carácter. Más allá de estas similitudes evidentes, la herencia genética juega un papel fundamental en aspectos menos visibles, como lapersonalidad o la capacidad intelectual.