Las enfermedades cardíacas son una de las principales causas de muerte, tanto en hombres como en mujeres, pero a menudo se piensa que son un problema exclusivo de los hombres y la sintomatología que conocemos solo pertenece a la sufrida por los varones.
Sin embargo, los síntomas de un infarto son diferentes en hombres y en mujeres y, aunque todos tenemos claro cuál es la sintomatología en un hombre, pocas veces conocemos qué experimenta una mujer cuando está sufriendo un ataque.
Los síntomas de infarto en la mujer no son igual a los del hombre. (Pexels)
El dolor en el pecho es el síntoma clásico de un ataque al corazón, pero en las mujeres, este no es el signo más evidente. Los síntomas más comunes cuando se sufre un infarto en mujeres son molestias en el cuello, mandíbula u hombros, dolor abdominal o en la parte superior del vientre, falta de aire, dolor en uno o ambos brazos, vómitos, mareos, cansancio extremo o indigestión.
Estos síntomas suelen ser menos claros y más fácilmente confundidos con otras afecciones. Esto se debe a que las mujeres tienen más probabilidades de sufrir obstrucciones no solo en las arterias principales, sino también en las arterias más pequeñas del corazón.
Los síntomas de infarto en la mujer pueden confundirse con otras afecciones. (Pexels)
Además, en muchos casos, las mujeres experimentan ataques cardíacos sin una obstrucción significativa en las arterias principales, lo que se conoce como enfermedad coronaria no obstructiva. Existen varios factores que aumentan el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas en las mujeres tales como diabetes, estrés, tabaco, inactividad física, antecedentes familiares o enfermedades inflamatorias.
Cabe recordar que el ejercicio físico regular es esencial para mantener un corazón sano, además de llevar un estilo de vida saludable con una alimentación sana y evitando sustancias tóxicas como el alcohol y el tabaco.
Las enfermedades cardíacas son una de las principales causas de muerte, tanto en hombres como en mujeres, pero a menudo se piensa que son un problema exclusivo de los hombres y la sintomatología que conocemos solo pertenece a la sufrida por los varones.