Cocinar pollo puede parecer sencillo, pero hacerlo de forma segura requiere seguir ciertas reglas esenciales para evitar infecciones alimentarias. La ingeniera de alimentos María Zapién ha compartido una guía práctica y directa que todos deberíamos tener presente al manipular este tipo de carne, conocida por su susceptibilidad a bacterias como la salmonella o el campylobacter.
La primera regla de oro, según Zapién, es mantener el pollo siempre refrigerado hasta el momento de cocinarlo. "El pollo debe conservarse a una temperatura de 4 °C o menos", señala. A temperatura ambiente, las bacterias pueden duplicarse cada 20 minutos, aumentando el riesgo de enfermedades.
El frío, tu mejor aliado contra las bacterias
Pechugas de pollo. (iStock)
Otro punto crítico es evitar la contaminación cruzada. Para ello, es imprescindible no utilizar los mismos cuchillos o tablas para el pollo crudo y otros alimentos como frutas o verduras.
"Una sola gota de jugo de pollo contaminado puede enfermarte", alerta la experta, subrayando la necesidad de destinar utensilios exclusivos para las carnes crudas. La higiene personal también juega un papel fundamental.
Cuidado con la contaminación cruzada en la cocina
Pechuga de pollo. (Pixabay)
"Después de tocar pollo crudo, lava tus manos al menos 20 segundos con agua y jabón", recomienda Zapién. Un gesto tan simple puede evitar la propagación inadvertida de bacterias a otros alimentos o superficies de la cocina. Además de las manos, los utensilios deben limpiarse y desinfectarse adecuadamente.
Finalmente, Zapién aclara un error común: no se debe lavar el pollo crudo. Aunque podría parecer una forma de limpiar el alimento, en realidad, solo la cocción a temperaturas adecuadas elimina las bacterias. "El agua corriente no mata los patógenos, pero sí puede esparcirlos por la cocina", advierte.
Seguir estas reglas básicas no solo garantiza un plato más seguro, sino que también disminuye considerablemente el riesgo de intoxicaciones alimentarias. Con simples gestos de higiene y atención, cocinar pollo puede seguir siendo una opción deliciosa y, sobre todo, segura para toda la familia.
Cocinar pollo puede parecer sencillo, pero hacerlo de forma segura requiere seguir ciertas reglas esenciales para evitar infecciones alimentarias. La ingeniera de alimentos María Zapién ha compartido una guía práctica y directa que todos deberíamos tener presente al manipular este tipo de carne, conocida por su susceptibilidad a bacterias como la salmonella o el campylobacter.