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Así es la personalidad de las personas que odian el verano, según la psicología
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LOS 'HATERS' DEL VERANO

Así es la personalidad de las personas que odian el verano, según la psicología

Sentir animadversión hacia el verano es mucho más común de lo que pensamos. Las altas temperaturas y el bullicio que se crea pueden ser detonantes de este sentimiento

Foto: Así es la personalidad de las personas que odian el verano.(iStock)
Así es la personalidad de las personas que odian el verano.(iStock)

Aunque para muchas personas el verano es sinónimo de vacaciones, terrazas y días largos, lo cierto es que no todos disfrutan esta estación del año. De hecho, hay quienes la detestan profundamente. Y no, no están solos ni son “raros”: la psicología tiene mucho que decir sobre este fenómeno cada vez más reconocido.

Detrás del rechazo al verano pueden encontrarse distintos rasgos de personalidad y factores emocionales. Según especialistas en salud mental, algunas personas experimentan un aumento del malestar emocional en esta época debido a lo que se conoce como depresión estacional de verano. Este tipo de trastorno, aunque menos común que su versión invernal, puede provocar insomnio, irritabilidad, falta de apetito y una fuerte sensación de incomodidad general. Más allá de los aspectos clínicos, los expertos señalan que quienes no soportan el calor extremo, los espacios abarrotados o la obligación de mostrarse felices y activos, suelen tener un perfil más introspectivo. Se trata de personas que valoran la calma, la rutina y los espacios tranquilos. En este sentido, el verano puede sentirse como una invasión: demasiado ruido, demasiada luz y demasiada presión social por “aprovechar el día”.

placeholder Son personas más introspectivas que les gustan los planes caseros. (iStock)
Son personas más introspectivas que les gustan los planes caseros. (iStock)

Además, el verano pone a prueba los límites de quienes se sienten más cómodos con temperaturas moderadas o simplemente prefieren actividades más caseras. Desde cambios en el sueño hasta incomodidad física por el calor o la humedad, todo se suma para generar una sensación de rechazo que puede ir más allá de lo físico y tocar aspectos emocionales profundos. También hay una dimensión social en este rechazo. A quienes les molesta el verano les cuesta conectar con el entusiasmo colectivo que suele rodear a esta estación. Esto puede hacer que se sientan aislados o fuera de lugar, lo cual contribuye aún más a su incomodidad. No se trata de una actitud negativa o pesimista, sino de una sensibilidad distinta frente a los estímulos intensos que el verano representa.

Aceptar que no todas las personas disfrutan del sol, el bullicio y las vacaciones multitudinarias es parte de comprender la diversidad emocional. Y lejos de ser un problema, reconocer estas preferencias también puede ayudar a cuidar mejor el bienestar mental. Porque, al final, cada estación tiene sus matices… y no todos tienen que amar el verano para sentirse bien consigo mismos.

Aunque para muchas personas el verano es sinónimo de vacaciones, terrazas y días largos, lo cierto es que no todos disfrutan esta estación del año. De hecho, hay quienes la detestan profundamente. Y no, no están solos ni son “raros”: la psicología tiene mucho que decir sobre este fenómeno cada vez más reconocido.

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