Para ilustrar el absurdo y la crueldad de ese diálogo interno, propone un ejercicio que desarma cualquier justificación: imaginar que esas palabras van dirigidas a un niño, un amigo o un ser querido. “¿Le dirías estas cosas? ¿Le tratarías de esa forma?”, interroga. La respuesta, invariablemente, es no. “Todo el mundo tiene clarísimo que eso sería maltrato psicológico”, afirma. Entonces, plantea la gran contradicción: si no lo harías con otro, ¿por qué lo haces contigo?
Congost señala con firmeza que este tipo de diálogo interior también constituye una forma de maltrato, con consecuencias reales en la autoestima, la salud mental y la calidad de vida. “Nos afecta exactamente igual”, dice, desmitificando la idea de que una persona puede resistir ese tipo de violencia solo por venir de uno mismo. La mente, explica implícitamente, no distingue la fuente del ataque: solo responde al impacto emocional de esas palabras.
Silvia Congost, psicóloga experta en dependencia emocional, autoestima y relaciones tóxicas.
Su propuesta, lejos de ser una frase motivacional más, es un llamado a la consciencia y a la acción: revisar cómo nos hablamos, cómo nos miramos, cómo nos tratamos. “Tenemos que empezar por analizar cómo es ese diálogo interno”, aconseja. Y con ello, asegurarnos de no tratarnos de una forma que no permitiríamos hacia nadie más.
Con una trayectoria centrada en ayudar a las personas a reconstruir su autoestima y salir de relaciones dañinas, Silvia Congost recuerda que el vínculo más importante y duradero que tenemos es con nosotros mismos. “Vas a estar contigo toda la vida… Aprende a cuidarte y amarte de verdad”, sentencia.