Arthur Brooks, experto en Harvard: "Existe una fórmula 'secreta' detrás de las grandes decisiones que tomamos en la vida"
Tomar decisiones importantes no siempre es sencillo y suele generar una mezcla de ilusión y miedo, prorafrontar los grandes cambios con mayor serenidad
Las grandes decisiones de la vida suelen ir acompañadas de emociones encontradas. Desde aceptar un nuevo trabajo hasta mudarse o iniciar una relación, cada paso implica ilusión, dudas y en ocasiones un cierto bloqueo. Arthur C. Brooks, profesor de la Universidad de Harvard y especialista en temas de felicidad y liderazgo, plantea un enfoque que ayuda a observar estas emociones de manera más clara y ordenada.
Su propuesta se resume en lo que denomina fórmula 75/25/0. Según Brooks, lo más saludable es que predomine la ilusión con un setenta y cinco por ciento, que exista un margen de miedo en torno al veinticinco por ciento y que no haya lugar para la apatía. El entusiasmo permite avanzar con motivación, el temor recuerda que la decisión es importante y la indiferencia se convierte en una señal de que quizá el camino no merezca ser recorrido.
El académico señala que el miedo no debería verse como un freno absoluto. Una pequeña dosis ayuda a mantenernos atentos y aporta sentido al paso que se va a dar. Por su parte, la ilusión sostiene la energía necesaria para iniciar un cambio. Lo que sí conviene evitar es la sensación de desgana, ya que puede indicar que la decisión carece de valor personal.
Brooks también explica que lo que solemos llamar intuición tiene una base más sólida de lo que parece. No se trata de un simple presentimiento, sino de información que el cerebro ha ido acumulando a lo largo de la vida. Esta experiencia se conoce en psicología como inteligencia cristalizada y se apoya en la memoria almacenada en el hipocampo. Con los años, esa “voz interior” se hace más precisa porque incorpora aprendizajes de decisiones anteriores, tanto aciertos como errores.
Tomar una decisión importante siempre viene acompañada de miedo (Pavel Danilyuk/Pexels)
La utilidad de esta fórmula radica en que ofrece un marco sencillo para reflexionar sobre las emociones antes de tomar una decisión. Cuando surge la duda entre aceptar un proyecto, iniciar un cambio de residencia o dar un paso en lo personal, detenerse a valorar el peso de la ilusión, el temor y la apatía puede facilitar una visión más equilibrada.
La cuestión es que debemos aceptar que existe un cierto grado de inseguridad forma parte de cualquier elección importante. Comprenderlo puede ayudarnos a tomar decisiones con más serenidad y a relacionarnos con los cambios de una manera menos rígida y más consciente.
Las grandes decisiones de la vida suelen ir acompañadas de emociones encontradas. Desde aceptar un nuevo trabajo hasta mudarse o iniciar una relación, cada paso implica ilusión, dudas y en ocasiones un cierto bloqueo. Arthur C. Brooks, profesor de la Universidad de Harvard y especialista en temas de felicidad y liderazgo, plantea un enfoque que ayuda a observar estas emociones de manera más clara y ordenada.