Xavier Verdaguer, divulgador científico: "Las uñas pueden decir mucho más de ti de lo que imaginas"
El divulgador ha compartido una reflexión sobre la importancia de observar con atención aquellos aspectos del cuerpo que suelen pasar desapercibidos y cómo la curiosidad puede convertirse en una herramienta de bienestar
Xavier Verdaguer, divulgador científico, en una charla (Cortesía web)
Durante mucho tiempo se han considerado un elemento estético sin mayor relevancia, pero las uñas han resultado ser un indicador útil del estado general del cuerpo. Su forma, su textura o la manera en que crecen a lo largo del tiempo ofrecen información sobre procesos internos y, en algunos casos, ayudan a identificar cambios relacionados con la edad o con la circulación sanguínea.
Xavier Verdaguer, divulgador científico, ha señalado que las uñas “dicen mucho más de nosotros de lo que imaginamos” y que observarlas con atención puede ser una forma sencilla de conocer mejor el propio organismo. Durante su intervención explicó que si observamos modificaciones leves en la curvatura o en la forma de las uñas, pueden asociarse a problemas cardiovasculares o a un crecimiento irregular del tejido. Ha subrayado, además, que estos pequeños signos no implican necesariamente una enfermedad, pero sí pueden ser un indicativo para realizar una revisión médica cuando persisten o se combinan con otros síntomas.
En su demostración práctica propone unir las puntas de los dedos índices y observar si entre las uñas quedaba una rendija de luz. El divulgador comenta que cuando esa rendija no se forma, puede indicar que la uña no ha crecido de manera habitual. Este fenómeno, explica, se observa con más frecuencia en personas mayores de 55 o 60 años, y se interpreta como una posible señal de cambios fisiológicos naturales o de alteraciones en la circulación.
Además, explica que, a diferencia de los órganos, estas partes son visibles y permiten detectar indicios que, sin ser concluyentes, pueden aportar información útil sobre el estado general de salud. “Los órganos no se ven, pero la piel y las uñas sí, y eso nos ha dado pistas valiosas sobre cómo estamos por dentro”, afirma.
Lo que dicen tus uñas sobre ti
Verdaguer insiste en la importancia de la observación cotidiana sin alarmismo y defiende que prestar atención a los cambios físicos puede complementar las revisiones médicas y contribuir a una mayor conciencia corporal. Su mensaje gira en torno a la idea de la prevención y del cuidado personal a través del conocimiento. “Aprende a escuchar a tu cuerpo, las señales están ahí”, recuerda.
De esta forma, propone ver las uñas como una parte más del lenguaje corporal, una que ofrece pequeñas pistas sobre cómo responde el organismo al paso del tiempo y a los hábitos diarios.
Durante mucho tiempo se han considerado un elemento estético sin mayor relevancia, pero las uñas han resultado ser un indicador útil del estado general del cuerpo. Su forma, su textura o la manera en que crecen a lo largo del tiempo ofrecen información sobre procesos internos y, en algunos casos, ayudan a identificar cambios relacionados con la edad o con la circulación sanguínea.