Las juntas del suelo son las grandes delatoras de la suciedad en casa. Puedes tener las baldosas impolutas, pero si las líneas que las separan están oscuras, el suelo parece viejo y descuidado. Por eso, no extraña que el truco más comentado entre las expertas de limpieza tenga que ver precisamente con ellas: una mezcla casera, rapidísima de preparar, que las deja casi como recién puestas sin necesidad de arrodillarse durante horas.
Este método se basa en tres ingredientes muy habituales en cualquier hogar: bicarbonato de sodio, agua oxigenada y unas gotas de lavavajillas. Juntos forman una pasta limpiadora capaz de desincrustar la suciedad, aclarar las manchas y devolver el color original a las juntas, tanto si son claras como si han adquirido ese tono grisáceo tan difícil de eliminar con la fregona.
Con esta mezcla casera no solo quedarán impolutas, también se evita la proliferación del moho. (Pexels)
Para preparar el truco, basta con poner en un bol tres cucharadas de bicarbonato, añadir un chorrito de agua oxigenada y unas gotas de detergente para platos hasta obtener una pasta densa. El siguiente paso es aplicar la pasta directamente sobre las juntas. Lo más cómodo es utilizar un cepillo de dientes viejo, que llega sin esfuerzo a los huecos y permite insistir en las zonas más ennegrecidas. Se deja actuar unos 5 minutos para que el producto haga su trabajo sobre la suciedad acumulada, el polvo y los restos de grasa.
Pasado ese tiempo, se frota suavemente con el mismocepillo y verás cómo la suciedad se desprende casi al instante. Después solo queda retirar los restos con una bayeta húmeda y, por último, pasar la fregona con agua limpia para eliminar cualquier residuo. Al secarse, el suelo luce mucho más uniforme y las juntas recuperan un tono claro y limpio, como si acabaran de ser rejuntadas.
Bicarbonato, agua oxigenada y unas gotas de lavavajillas: juntas de baldosas como nuevas. (Pexels)
Este truco tiene una ventaja añadida: la combinación de bicarbonato y agua oxigenada ayuda a neutralizar pequeños restos de moho y malos olores, algo especialmente útil en baños y cocinas.
Para que las juntas del suelo se mantengan limpias durante más tiempo, conviene adoptar algunos gestos sencillos: ventilar bien después de fregar, evitar dejar charcos de agua y pasar la fregona con menos cantidad de producto, ya que el exceso de detergente puede acumularse en las juntas y oscurecerlas de nuevo. Repetir este truco una vez al mes es más que suficiente para que la casa tenga siempre ese aspecto de limpio reciente que tanto buscamos.
Las juntas del suelo son las grandes delatoras de la suciedad en casa. Puedes tener las baldosas impolutas, pero si las líneas que las separan están oscuras, el suelo parece viejo y descuidado. Por eso, no extraña que el truco más comentado entre las expertas de limpieza tenga que ver precisamente con ellas: una mezcla casera, rapidísima de preparar, que las deja casi como recién puestas sin necesidad de arrodillarse durante horas.