Los pensamientos negativos pueden convertirse en un bucle difícil de romper cuando se repiten de forma constante. Aprender a identificarlos y replantearlos es una herramienta útil para reducir su impacto y ganar perspectiva ante las preocupaciones cotidianas. Cambiar la forma de mirar una situación no elimina los problemas, pero sí puede modificar la relación que mantenemos con ellos.
En un vídeo publicado en TikTok, el psicólogo Alex Tosa explica un ejercicio inspirado en una propuesta atribuida al psiquiatra Fernando Mora para gestionar estos bloqueos mentales. La idea parte de una premisa sencilla: el cerebro tiende a interpretar la realidad según los patrones que practicamos cada día. Entrenar nuevas formas de análisis puede ayudar a interrumpir la repetición de pensamientos negativos.
@alexletosa Se ha hecho viral en redes un vídeo con un consejo que me encanta del psiquiatra Fernando Mora sobre cómo neutralizar los pensamientos negativos. Y más allá del titular, la idea es muy sencilla pero es muy potente. Nuestro cerebro aprende a mirar la realidad según lo que practicamos cada día. Cuando un pensamiento se repite y nos bloquea, Mora propone un ejercicio que llama la otra cara de la moneda. Solo necesitas papel y lápiz. Primero escribes la situación que te preocupa. Después cómo te está haciendo sentir. Miedo, tristeza, culpa, enfado. En la tercera parte viene el giro. Pregúntate qué puedes aprender de eso, si hay algo por pequeño que te ayude a crecer. Y por último reescribe la historia desde esa nueva perspectiva, centrándote en lo que te aporta, no solo en lo que te quita. Porque como él dice, el cerebro es como un músculo. Cuanto más entrenas a ver alternativas más fácil es salir del bucle negativo. No se trata de negar los problemas, sino de cambiar la forma en la que los miramos para que no nos dominen. ¿Qué te parece? ¿Lo intentamos? ¿O ya lo has intentado? Déjalo en comentarios. #SaludMental#PensamientosNegativos#FernandoMora#Psiquiatría#BienestarMental♬ sonido original - Àlex Letosa - Psicólogo
La técnica, que el experto denomina “la otra cara de la moneda”, requiere únicamente papel y lápiz. El primer paso consiste en escribir de forma concreta la situación que genera malestar. A continuación, se anotan las emociones asociadas —como miedo, tristeza, culpa o enfado— para tomar conciencia de cómo afecta internamente ese pensamiento.
El siguiente paso introduce un cambio de enfoque. El método propone preguntarse qué aprendizaje puede extraerse de la experiencia o si existe algún aspecto que pueda resultar constructivo, por pequeño que sea. Este giro busca desplazar la atención desde el problema hacia sus posibles enseñanzas y abrir espacio a interpretaciones alternativas.
El ejercicio propuesto está encaminado a mejorar los pensamientos. (Freepik / nensuria)
Por último, el ejercicio invita a reescribir la situación desde esa nueva perspectiva, centrándose en lo que aporta y no solo en lo que resta. Según explica el psicólogo, este proceso funciona como un entrenamiento mental: cuanto más se practica la búsqueda de alternativas, más sencillo resulta salir del bucle negativo.
No se trata de ignorar las dificultades, sino de modificar la forma de interpretarlas para que no condicionen el pensamiento. El ejercicio se plantea como una herramienta de reflexión personal para el día a día. En caso de malestar persistente, los expertos recuerdan la importancia de acudir a profesionales.
Los pensamientos negativos pueden convertirse en un bucle difícil de romper cuando se repiten de forma constante. Aprender a identificarlos y replantearlos es una herramienta útil para reducir su impacto y ganar perspectiva ante las preocupaciones cotidianas. Cambiar la forma de mirar una situación no elimina los problemas, pero sí puede modificar la relación que mantenemos con ellos.