Victor Küppers, conferenciante: "La suerte que no tiene que ver con la actitud, hay una parte de la suerte que es es azar"
El conferenciante reivindica que ni todo depende del esfuerzo ni la buena mentalidad garantiza resultados y que hay un factor imprevisible que también influye en nuestras vidas y decisiones
Victor Küppers en el podcast 'The Business Round Podcast' (Youtube)
Aceptar que no todo depende de uno mismo puede resultar incómodo en una época obsesionada con el control y el rendimiento. Sin embargo, para Víctor Küppers esa es una de las claves más honestas del crecimiento personal: reconocer que, junto al esfuerzo y la actitud, existe un componente imprevisible que no siempre se puede gestionar.
La suerte depende de uno mismo (Pexels)
“Hay una parte de la suerte que es azar”, afirma el conferenciante, conocido por sus charlas sobre optimismo y psicología positiva. Con esa frase, Küppers desmonta la idea simplista de que todo éxito es consecuencia directa de una buena mentalidad. Sí, la actitud influye —y mucho—, pero no convierte la realidad en algo totalmente moldeable.
Lejos de fomentar la resignación, su planteamiento invita a distinguir entre lo que está bajo nuestro control y lo que no. La disciplina, la constancia o la forma de tratar a los demás dependen de cada persona.
Un cambio inesperado en el mercado, una enfermedad o una oportunidad que aparece “de chiripa”, no tanto. Negar ese factor azar, sostiene, solo genera frustración innecesaria.
La suerte hay que buscarla
En sus intervenciones suele insistir en que la motivación sirve para arrancar, pero es la disciplina la que sostiene los proyectos cuando desaparece el entusiasmo inicial. Esa combinación —hábitos sólidos y actitud constructiva— es la que marca diferencias en el largo plazo. Ahora bien, asumir que existe la casualidad permite relativizar tanto los fracasos como los éxitos.
El mensaje, en el fondo, tiene algo de alivio. No todo error es culpa tuya, como tampoco todo logro es exclusivamente mérito propio. La vida, viene a decir Küppers, es una mezcla de preparación y circunstancias. Trabajar la actitud sigue siendo esencial, pero entender el papel del azar ayuda a mantener los pies en la tierra y la cabeza en su sitio.
Aceptar que no todo depende de uno mismo puede resultar incómodo en una época obsesionada con el control y el rendimiento. Sin embargo, para Víctor Küppers esa es una de las claves más honestas del crecimiento personal: reconocer que, junto al esfuerzo y la actitud, existe un componente imprevisible que no siempre se puede gestionar.